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viernes, febrero 25, 2005

Calladitos están mas guapos.

"Pasquis" se ha cabreado y ha largado lo del 3%. Mas (El chico de los recados) se ha rebotado y ha amenazado con no votar el estatuto si no retira la acusación. Y yo, como cada vez que abren boca, tengo el sentimiento de que nos toman por gilipollas.

Toda empresa que tenga tratos con la administración, o tiene enchufe o "unta" soberanamente a los responsables de la adjudicación. El "quid pro quo" es lo que funciona, o sinó no trabajas (a no ser que sea una faena residual que no quiere nadie). Si eso es cierto en el nivel bajo en que trabajo, no quiero ni pensar las comisiones y movimientos bajo manga que se mueven en niveles que implican miles de millones de euros, por muchas comisiones y por mucha "transparencia" informativa que de cara a la galeria se hagan en las adjudicaciones. Yo he visto regalar coches, viajes, comisiones... y lo que es mas fuerte... algunas veces te lo han exigido o sino no entras. El que algo quiere, algo le cuesta. Siempre.

Y Mas se rebota porque lo han dicho. Si Maragall, en un arrebato de ira por el "marrón" que le ha tocado comerse, se ha ido de la lengua -los políticos mienten porque la verdad sería durísima para sus intereses-, Mas ha sido de lo mas pueril que se pueda ser, al utilizar como moneda de cambio la aprobación o no del nuevo Estatuto. ¿Como se atreve a anteponer un asunto que roza lo personal, mentira o no, a un asunto de estado que afecta a todo un pais? Que denuncie CiU a Maragall o a quien sea en los juzgados, de acuerdo, pero ello no debe interferir en ninguna forma a los intereses de mas de 6 millones de personas de las cuales son representantes. Aquí se han pasado tres pueblos. Y ahora que tiemblen los afectados del Carmel.

¿Porqué? Pasada la mascarada principal de denunciar y hacer comisiones que sirvan para lo mismo que las del 11-M, las aguas volverán a su curso y los partidos, secretamente, pueden llegar al acuerdo de "ni lo tuyo, ni lo mio"... un poquito de tierra por aquí, un poco de retraso por allá, una indemnización mas alta que la otra... y aquí paz y allí gloria. Por arte de birli-birloque nadie hablará mas del Carmel, ni de los afectados, ni, ante todo, de las comisiones.

En este pais hay demasiados Gaymard a los que pagar pisos.

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