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martes, marzo 08, 2005

Fútbol, si. Violentos, no.

Ayer me enteré de la paliza que les habian dado a un par de periodistas unos "cabezas rapadas" pertenecientes al grupo ultra "Brigadas Blanquiazules".

A este par de periodistas redactores del periódico deportivo "Blanc i Blau" -a los cuales deseo una pronta recuperación-, tengo el gusto de conocerlos en persona; "el Sanchez" (Josep Sanchez) y "el Sibina" (Jordi Sibina). El primero tiene el dedo pelado de tanto llamarme a la tienda para que ponga un anuncio -que alguna vez he puesto- y el segundo es uno de los mejores fotógrafos deportivos que hay en la actualidad -para llegar a sacarme bien en un reportaje se ha de ser un genio, y lo hizo-. La tarde del domingo fueron a seguir el partido del Espanyol contra el Levante y cuando acabó fueron a buscar su coche al parking donde les estaban esperando para "calentarlos". ¿Cual fué su pecado? Unas fotos en que se presenta a uno de los agresores, con camiseta blanquiazul, mezclado con los Ultras Sur el dia del partido contra el Real Madrid en el Bernabeu, y -no se lo pierdan- insultando al portero del Espanyol por ser negro. Increible y patético. Por lo visto no les gusto que BiB aireara el documento y en su escaso cerebro no se le pasó otra brillante idea que la de dar un "castigo" a los osados periodistas, y así lo hicieron.

Alguien se puede extrañar de que esto ocurra entre aficionados al mismo equipo de futbol, pero no se lleven a engaño, el trasfondo es otro. Los "pericos" somos los aficionados al R.C.D. Espanyol de Barcelona, y estamos -en general- hartos de esta púrria que nos ha tocado tener en el club, por el único pecado de tener el nombre de "Espanyol" (Español, en catalán). Estas miserias humanas aprovechan el nombre del club y de los partidos de futbol, como altavoz para su ideologia xenofoba y violenta, haciendo un flaco favor al club "de sus amores". Si esos son pericos, yo soy la Rocio Jurado.

A ellos el futbol les da igual, no les importa lo más minimo, hacen daño a propios y a extraños y dan la nota negativa donde van, pero parece que nadie les para los pies. Incluso hay jugadores y directivos que les rien las gracias y les dan entradas, cosa que no hacen con el resto de los aficionados. Y ya estamos hartos.

Estamos hartos que identifiquen una afición familiar (destaca la accesibilidad máxima a tecnicos y directivos por parte del aficionado de a pie) con una imagen de fascista ultraderechista anticatalán y quintacolumnista que esta piara llevan doquier que pasan. Incluso a mi, que el fútbol me gusta pero no me vuelve especialmente loco, me han llegado a llamarme "facha", y a escupirme, por el solo hecho de ser aficionado al Espanyol (vosotros, leyendo mis posts diarios, me direis si soy el prototipo de facha anticatalán).

Estamos hartos de tanta desvergüenza, de tanta impunidad (mientras que la agresión a los periodistas sucedía, la guardia urbana dejaba secos los bolígrafos multando a los coches en las inmediaciones), y de tanto querer tapar el problema, que estamos temiendo que querrán esperar que haya un muerto inocente para actuar.

Los grupos violentos han de desaparecer de los estadios. La gente está empezando a tener miedo a ir a los estadios a ver un sencillo partido de fútbol por la existencia de estos especímenes antropomorfos violentos; pero nadie hace nada, todos se desentienden. Eso es tener los huevos mas grandes que el caballo de Espartero.

Por suerte que hay valientes que tienen el valor de desenmascararlos y enfrentarse a ellos y cada vez son mas. Pero que las autoridades no nos pidan que seamos los héroes, porque de héroes a villanos solo hay un paso: el de la indignación y la impotencia.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿Nos podria usted mostrar la imagen de tan despreciable acto?

Mil gracias...