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viernes, abril 22, 2005

La justa igualdad del orden social

El gobierno ha dado el primer paso para la equiparación de los matrimonios hetero y homosexuales. Por fin, y sin que sirva de precedente, España se pone entre los paises punteros de Europa en algo que no sea la juerga, la siesta y el precio de la vivienda, para desgracia de la retrógrada y carca Iglesia católica, que teme que el ejemplo cunda por todos los paises católicos y socave un poco mas el poder moral -y material- de la Iglesia. El Panzerkardenal ya tiene su primer dolor de cabeza.

Sin embargo, el cúmulo de reformas que están haciendo estirarse de los pelos a los conservadores no acaba aquí, ya que apartir de ahora los divorcios serán mas baratos, no necesitarán el trámite de la separación y no tendrán que justificarse. Los gabinetes dedicados a los trámites de separación, tambien están poniendo el grito en el cielo. Que curioso que los estamentos mas "pudientes" esten en contra de estas leyes mientras que los mas "economicamente débiles" esten a favor. El esclavismo y los privilegios señoriales quieren seguir en vigor.

Una ley que tienda a equiparar, a evitar desigualdades, es una ley por definición buena, pero es que lo es más, ya no solo por equiparar a homosexuales con heterosexuales, cosa totalmente obvia, sino que servirá muy posiblemente para evitar la proliferación de la violencia de genero entre las parejas que afectadas por esta lacra se ven obligadas a un sempiterno ir y venir de abogados para conseguir una ruptura, ruptura que en demasiados casos llega tarde.

La Iglesia (como exponente máximo del conservadurismo) dice que estas leyes romperan el "justo orden social" -justo lo será para los que viven de ese orden social- sin querer tener en cuenta que somos herederos de una cultura milenaria, la griega, en la cual la homosexualidad era normal e incluso bien vista en la sociedad. Una homosexualidad que mantenía el orden de ejercitos tan potentes como el de Esparta. Curiosamente, volverse heterosexuales, dejar el sistema democratico y empezar el declive fue todo uno.

Pero eso la Iglesia no lo dice, no le interesa, claro. Como tantas otras cosas.

2 comentarios:

odyseo dijo...

Trabajar a favor de la ciudadanía siempre es un buen síntoma de buen gobierno

oserlaj dijo...

Totalmente de acuerdo contigo tío, siempre he pensado que la Iglesia desde sus inicios ha llevado al retroceso de la sociedad. Qué más les dará que se puedan casar los homosexuales, ¡como si eso fuera a influir en los heterosexuales! Lo peor de todo es que en el Nuevo Testamento creo que no hace ninguna referencia contra la homosexualidad. Yo veo perfecto que la gente que tiene las mismas obligaciones con el Estado también posea los mismos derechos. Un saludo.