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miércoles, abril 13, 2005

Metros cuadrados de dignidad perdida.

El patinazo de la ministra Trujillo en que decía que la dignidad de una vivienda no se mide en metros cuadrados es de los que hacen historia. La intención de reducir los pisos de protección oficial a 30 m2, de juzgado de guardia.

Cuando la Preysler deje Villa Meona y se meta a vivir en un container reciclado, creeré que la dignidad de la vivienda no tiene nada que ver con su superficie, pero hasta entonces pensaré que todo lo que sea vivir en un apartamento inferior a 50 m2 porque no hay posibilidad pecuniaria de obtener nada mejor, es una autentica canallada. Pisos que hace unos 10-12 años no valían mas de 5 millones de pesetas, se estan cotizando a más de 35 millones, es decir han aumentado un 700%. Los salarios, por contra, no han subido al mismo ritmo, porque si así fuera, posiblemente me hubiese jubilado prematuramente.

El precio de la vivienda se ha disparado de forma artificial debido a la proliferación de agencias inmobiliarias que buscan el beneficio rápido y facil. El hecho de hacer de mediadores en la venta de una vivienda sencilla les proporciona entre 1 y 3 millones de beneficios y no dudan a avasallar a los propietarios con una lluvia de panfletos de "busco piso en esta zona, no importa estado", e incluso a engañar vilmente: "De particular a particular. Agencias, no.". Comprar un piso a un particular y venderlo a precio de mercado se ha convertido en la jauja de las inmobiliarias; en la ruina de los jovenes.

Y el gobierno, en vez de atajar el problema desde su base (gravámenes suplementarios a las inmobiliarias, limitación en los precios máximos de venta de las mismas, promoción de la vivienda de alquiler, penalización de los pisos vacios...) escurre el bulto y no se le ocurre mas que reducir los metros cuadrados de los pisos de protección oficial. Las inmobiliarias, que tanto ayudan a los partidos a financiar las elecciones, serían las mordidas manos que dan de comer. Pecado.

Los jovenes, por contra, cada vez mas puteados: Los salarios, congelados; los niveles de exigencias laborales, por las nubes; los contratos, basura; hipotecas de por vida para pagar 50 m2 en un suburbio... No es de extrañar que la gente joven no se vaya de casa, ni de que haya tanto alcoholismo ni drogadicción entre ella: la realidad, a pelo, cada vez es mas insoportable.

Solo falta que ahora en los ataudes metan dos o tres muertos para aprovechar mejor el espacio. Y es que la dignidad no se mide en metros cuadrados, efectivamente.

3 comentarios:

Sonia dijo...

Artículo 47 de la Constitución Española: "Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos."
Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española:
Digno: Que puede aceptarse o usarse sin desdoro (Desdoro = Menoscabo en la reputación, fama o prestigio. -> Menoscabar = Disminuir algo, quitándole una parte, acortarlo, reducirlo.)
Adecuado: Apropiado a las condiciones, circunstancias u objeto de algo.

Ireneu dijo...

Si nos saltamos un semáforo, nos multan. ¿Quien multa a quien se salta la ley? Esto es lo de siempre: el desgraciado y el pobre, las paga doble.

odyseo dijo...

A mi no me parece que así se vaya a arreglar el problema de la vivienda, pero creo que también tendrían su mercado estas viviendas de pequeño tamaño y zonas comunes, como en otros países. Quizás así bajarían algo los superinflados precios. Es un problema complejo, la verdad