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martes, mayo 03, 2005

La rémora de los socios-clientes.

Hoy podría hablar de la Aguirre (horror me da pensar que la esperanza es lo último que se pierde), pero no voy a hacerlo, sería darle más publicidad de la que merece -atentos Riojanos con pedir algo a Madrid que como os lo den, seguro que la Espe dirá que el gobierno quiere destruir Madrid para beneficiaros-. No, no lo haré. Yo, de lo que estoy realmente harto es de que cada uno vaya a su puta bola y que sólo miremos la colectividad cuando nos interesa. Así vamos a avanzar por la parte del forro.

Todo el mundo que haya colaborado en una entidad cívica, asociación, ong u organización de voluntariado habrá tenido el dudoso placer de conocer a aquellos que llamaremos -por decirlo de una forma fina- "socios-clientes". Estos individuos, se creen que las organizaciones sin ánimo de lucro son meros negocios en los cuales, pagando, se ha de ofrecer un servicio y que en el momento que se ha de echar una mano para que la cosa tire adelante, son los primeros que escurren el bulto, los primeros en criticar si ha salido mal, los primeros en poner palos a las ruedas, los primeros en darse de baja en cuanto no salen las cosas como ellos querían y los últimos en ayudar. Indignante la bajeza moral de cierta gente.

Sin embargo, esta gente, ignorantes supinos del funcionamiento de una organización por mérito propio, son los primeros en apuntarse las medallas y a salir en las fotos. Gente ambiciosa, egoista e insolidaria asolan dia tras dia asociaciones y organizaciones de voluntariado social con el solo fin de aprovecharse de ellas, sin miramiento de cargarse el trabajo de nadie cuando no sacan un provecho directo. Son las tipicas madres -o padres- que a la salida del colegio critican sin miramientos lo mal que lo ha hecho la APA, desollandolos sin piedad y vertiendo encima de los padres encargados los más aberrantes pecados y destrozando la dura faena que han podido organizar en horas perdidas en bien de la comunidad; son los tipicos asociados que no dudan en destrozar la moral y el hacer de una directiva pero que no hacen absolutamente nada para arreglar lo que ellos consideran está mal.

Todos estos individuos -todos conocemos a alguien así- no hacen mas que mal por allí por donde pisan. No benefician en nada a la comunidad, no ayudan en nada, no asumen ningún tipo de responsabilidad para que la sociedad funcione, y sin embargo no dudan en destrozar la faena que han hecho otros con toda su ilusión y su tiempo despilfarrado generosamente. Mejor harían estos especímenes egoistas y parasitarios, callarse y encerrarse en su cubil, y que quien critique, que sea con conocimiento de causa y con ánimo de ayudar y mejorar.

Cuando a esta "gente" se le dicen las verdades en la cara no dudan en repasarte que "para eso pagan". No. Para eso no pagan, sino pagan para aprovecharse del trabajo ajeno sin aportar absolutamente nada. Para eso se pueden quedar en casa mientras esperan a que la bilis les roa las entrañas.

30 años trabajando con asociaciones de padres, 4 años de secretario de una asociacion sin ánimo de lucro, y un año de presidente de la misma, vocal y colaborador de otras dos o tres, me dan la suficiente perspectiva y criterio para reafirmarme en mis postulados.

¿Usted se identifica con este perfil del "socio-cliente"? De todo corazón le digo: ¡Púdrase!

4 comentarios:

oserlaj dijo...

Criticar el trabajo de los demás es uno de los pasatiempos favoritos de todo el mundo, saquen o no beneficio. Lo peor es que nadie les suele responder porque hay gente con más educación. Enhorabuena, desde aquí tú lo has hecho.

Saludos!

odyseo dijo...

Es una triste realidad, pero es así. Hay mucha gente en este tipo de asociaciones que van allí a cubrir necesidades personales más que a ayudar a los demás y eso termina por pasar factura a la organización.

laceci dijo...

Joder, espero que te hayas quedao descansao de soltarlo...
Efectivamente la vida es así de puta...a joderse tocan...A mi ya no me sorprenden ese tipo de comportamientos...

Ireneu dijo...

No... si sorprenderme tampoco me sorprenden, pero me repatea lo asquerosa que puede llegar a ser la gente. Y lo digo.