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jueves, julio 07, 2005

Demasiados muertos. Demasiada ruindad.

Atentado de Al-Qaeda en Londres. El gobieno inglés ha sellado todos los medios de comunicación y no se sabe absolutamente nada, y lo poco que sabemos es totalmente cribado por los servicios de inteligencia británicos. Por no saber, no se sabe ni a la hora en que ha habido los atentados. Se especula entre 2 y 50 muertos,entre 150 y 1000 heridos, entre 4 y 9 atentados en metros y autobuses y que ha sido entre las 8.30 y las 9.30 de la mañana. Más de un chapucero malintencionado de por aquí hubiera querido hacer lo mismo el 11-M, pero aún hay clases.

Las imagenes -las que les interesa que veamos- llegan por cuentagotas dando la sensación que más que unos atentados mortíferos que han colapsado una ciudad de 7 millones de almas, lo que ha habido ha sido poco más que un accidente de coche. Sin embargo, en viendo las imagenes del autobus descapotado a lo bestia, o a la hora del atentado iba vacio -harto improbable- o ahí ha habido más muertos que no los 2 que daban oficialmente las fuentes inglesas. Una vez más se demuestra que la información es poder, y que los poderosos, en estos tiempos de tanta información libre, tratan por todos los medios de controlar la libertad de información en tanto que no les interesa que se sepan las cosas. Más libertad, más control. Cuando menos resulta curioso.

Tony Blair ha dicho que la cadena de atentados no tiene que ver con la designación olímpica de Londres, y sí con la reunión del G8, pero lo que no dice es que todo viene por lo mismo. El eje anglosajón impuso por la fuerza de sus lobbys la mediocre candidatura de Londres al COI, dejando en la estacada a Paris y Madrid, candidatas mucho mejor cualificadas. Ellos son los que mandan en el mundo -aunque sus economias dejen mucho que desear- y no estaban dispuestos a dejar perder el gran pastel que es la organización de unos juegos olímpicos. Exactamente igual que estan haciendo en el mundo, donde demuestran su poderio prepotente en todos los ámbitos habidos y por haber, y que llevan la pobreza y la desgracia a muchos millones de personas, "cheques" británicos, aparte.

El 11-M se ha vuelto ha repetir, pero esta vez en Londres, y lejos de aprender de los errores pasados y atajar los problemas desde su base, ellos, los aliados, los poderosos amos del mundo, continúan en un sostenella y no enmendalla. Sus intereses chocan de frente con solventar el gran problema de la seguridad mundial que es la pobreza y la injusticia que ellos mismos atían. ¿Solución? lo único que están haciendo es endurecer su postura y reduciendo cada vez más las libertades individuales con la excusa de la seguridad personal cuando el fin verdadero es el de mantener su statu quo tan privilegiado. De locos.

¿Cuantos muertos inocentes en manos de suicidas sin escrúpulos tendremos que seguir padeciendo en los próximos años? Los que a sus majestades del Olimpo les interese.

Dios nos coja confesados a todos.

6 comentarios:

scape95 dijo...

Hola, acabo de descubrir tu blog (aunque me suena que ya había pasado por aquí) y me ha encantado. Voy a linkarte para encontrar el camino de vuelta. Saludos.

Ireneu dijo...

gracias Scape95! En cuanto pueda, me doy una vuelta por el tuyo y te linko! :-)

laceci dijo...

Pues sí, cuantos muertos gratis generados por aquellos para los que la vida no tiene ningún sentido.

PS: todo OK!! ;)

Aldebarán dijo...

¡Y lo peor es que ahora el G-8 es el abanderado de la lucha contra la pobreza!
Entiendo que las soluciones contra ese flagelo necesitan contar con su apoyo, pero es el colmo.

Paso por acá por vez primera devolviendo la cortesía de tu visita a mi bitácora.

malaputa dijo...

Como dijo Millás en la ventana, el discurso de Bush y sus secuaces sólo tienen un término para ser definidos: PÚTRIDO.

Ireneu dijo...

Si... y lo bien que quedan todos ¿que? oye... son unos cabronazos, pero buena gente.

Tenemos unos políticos que no nos los merecemos, joer! ;-)