Publicidad

lunes, octubre 10, 2005

Indignantes cortinas de humo

Cada vez que enciendes la tele, lees un periódico, te conectas a internet o escuchas la radio, siempre acabas enterándote de las mismas noticias. Que si el Estatut, que si se rompe España en dos mil cachos, que si el PP trata a Zapatero como si fuera Hitler, que si los vascos, que si el catalanismo, que si Carod-Rovira, que si la españolidad, que si los inmigrantes... siempre con la misma cantinela política. Mentiras o medias verdades, que de tan repetidas por los mass media de los distintos partidos, acaban por convertirse en verdades como puños por puro interés de quien las emite. Sin embargo, toda esta parafernalia de humo y fuegos de artificio está ocultando la visión de cosas mucho más graves que afectan a esta sociedad, pero que no interesa que se vean. Es el conocido “pan y circo” de época romana adaptado a los nuevos tiempos en un “pan y política” cegador de la realidad.

Y como muestra, un botón. En 1999 en la localidad de Olot (Gerona), un cabo de la policía municipal es denunciado por un robo cometido en un establecimiento de ropa de la población. Dicho establecimiento fue objeto de un atraco, dándose aviso a la policía. Cuando se personaron los agentes, los agresores ya habían huido, pero les faltó tiempo a los supuestos “defensores” para arramblar con la recaudación de la caja que subía a algo más de 200 euros. Conocido el delito, se denunció al cabo en cuestión como autor del robo de la recaudación y fue apartado del servicio activo en espera del juicio.

La gravedad del caso proviene de que como han pasado más de 5 años de la denuncia y aún no ha salido el juicio, el delito ha prescrito y no se le puede juzgar por él. Pero el disloque aún no acaba aquí, ya que el ayuntamiento de Olot ha tenido que estar pagando ÍNTEGRO el sueldo de dicho funcionario “manos-largas” durante los últimos 5 años, dado que no existe un juicio que confirme de forma oficial su culpabilidad o inocencia, pese a que el mismo consistorio ha estado haciendo reiteradas reclamaciones durante estos años a la judicatura para que se celebrara la vista.

La guinda a tanto estropicio judicial, la pone el hecho de que como el delito denunciado ha prescrito, dicho agente policial ha tenido que ser readmitido en la plantilla de la guardia urbana y recolocado -si bien no con el grado de cabo- a las faenas propias de un agente de la autoridad municipal, es decir, lo han puesto a patrullar por las calles. La zorra a guardar gallinas, lo nunca visto.

Y de mientras, los partidos políticos gastando millones públicos y malgastando recursos pertenecientes a la Justicia, para buscar inconstitucionalidades inexistentes, impedir proyectos de la oposición y remover las bajas pasiones de las conciencias de los españoles en mil pleitos eternos e inútiles, cuyo único propósito es el de conseguir votos entre los diferentes electorados. El hecho de que la justicia, en la realidad de la calle, no funcione en absoluto, no les produce el más mínimo remordimiento. Ellos a lo suyo, que es lo que les interesa A ELLOS.

Los catalanes somos todos, gracias a nuestro Estatut, unos terroristas, y los subsaharianos son todos unas alimañas dignas de exterminar, sin embargo en Olot, sus habitantes, cada vez que ven un guardia urbano, tienen que vigilar bien sus bolsos y carteras.

Atajo de sinvergüenzas.

4 comentarios:

scape95 dijo...

Joer, qué caradura el tío. Y la "velocidad" de la Justicia, lamentable.

Anónimo dijo...

¿Que si la justicia es lenta?

Mi madre lleva un año y medio (sí, leéis bien) esperando un juicio de separación por malos tratos.

chin dijo...

Será porque he tenido un día bueno. No niego que es un desastre, pero lo de Olot, tiene gracia. País !

laceci dijo...

Joder, yo ya paso de ver la TV...
(lo malo es que ahora me contamino por los blogs...)