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jueves, diciembre 15, 2005

El kleenex palestino

Si alguna noticia me ha puesto hoy los pelos como escarpias, ha sido la de la proclama del presidente -electo- de Irán, en la que decía que se había hecho un mito del holocausto judío y que Europa y EE.UU. se debían llevar Israel a su continente -en Alaska decía- en vez de hacer sufrir a los Palestinos. Ahora, cualquier politicucho ambicioso elegido por la gente, con cuatro medios de información a su alcance es capaz de manipular a una población ignorante como a él le da la gana. Como dijo aquel, la democracia no es más que la tiranía de la mayoría.

Sin embargo, resulta muy curioso ver cómo los países árabes utilizan Palestina como caballo de batalla contra los israelíes, lanzando a la población contra los judíos con proclamas islamistas o panarabistas, cuando lo único que está en juego es la supremacía económico-militar de la zona, en manos judías en este momento. Palestina les importa un huevo a los gobiernos de países árabes, pero les sirve de punto de atención para que la masa de la población no se fije en lo que realmente les ha de importar. Los palestinos lo están pasando peor que el que se tragó las trébedes, cierto, pero sirven de pantalla a los grandes gobiernos que viven de la corrupción que proporciona el dinero fácil del petróleo. Eso no lo dicen, claro.

Si hay algo realmente cínico es el apoyo de todos los gobiernos árabes a la causa palestina. Empezando por Jordania, que llegó a pactar con Israel el reparto del territorio palestino entre los dos países, o Egipto que intentó anexionarse la franja de Gaza, los países han intentado “proteger” Palestina, pero ninguno ha hecho el menor movimiento en serio para ayudarlos, y si acaso lo que han hecho ha sido utilizarlos vilmente para conseguir sus propósitos, ya sea de política interior (por ej. Líbia) o exterior (por ej. Sadam Hussein durante la I Guerra del Golfo).

Otra forma de “ayudar” a la población palestina por parte de los regímenes islámicos ha sido la financiación de grupúsculos armados de “resistencia” que la mayoría de las veces han tenido el papel de caballos de Troya en las luchas internas de poder dentro de la sociedad y el gobierno palestino. Irán y Arabia Saudita tienen mucha experiencia en estos cenagales.

Ahora, Ahmadineyad, utiliza el escudo palestino para exaltar a su proclive electorado contra las potencias económicas mundiales, meter miedo a la opinión pública internacional y conseguir sus propósitos nucleares. En el momento que consiga sus propósitos mínimamente, los palestinos dejarán de interesarle. Habrán sido, una vez más, el kleenex de los gobiernos árabes.

El Islam no es malo. La bajeza humana, si.

2 comentarios:

scape95 dijo...

Menudo tipo el iraní. Y lo peor es que está dando excelentes excusas al mundo para que su pais sea atacado/invadido/arrasado. Aunque algunos no necesitan muchas excusas...

Anónimo dijo...

Bajeza humana presente en todo el mundo, unas veces en forma de atentados, otras veces en forma de talante, las que más en forma de intereses económicos (encubiertos en espíritu navideño en estas fechas) ... en fin, a seguir currando honradamente, algo que no puede decir el iraní ese.