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viernes, septiembre 30, 2005

Naciones, países y estatutos.

¡Cantemos un aleluya, que ya tenemos nuevo Estatuto en Catalunya! Y ya era hora, porque, después de tanto tiempo tirándose los trastos a la cabeza -para salir en los telediarios-, más que un estatuto, parecía “el parto la burra”. Y espérate, porque éste solo ha sido el primer trámite, y ahora será cuando en Madrid vengan los “jíbaros reductores de estatutos” a dejarlo reducido a la nada. Por su parte, los políticos catalanes celebran su CARPE DIEM a bombo y platillo y copa de cava caro, dejando de lado -¡joder, que pronto!- todas las rencillas, insultos y “caras de perro” que impidieron tener el Estatuto unos cuantos meses -¿años?- antes. Curiosamente, se han “olvidado” del MEMENTO MORI, que vendrá después. Lógico. Ahora resulta políticamente incorrecto. Pan para hoy, hambre para mañana. Así es la vida del político.

Sin embargo, en Madrid ha sido ahora cuando los profetas del Armaguedón de España -Acebes, Zaplana y cia.- han despertado. Solo falta que con la aprobación del Estatuto, se abran las tierras, se provoquen tsunamis y caiga un asteroide de más de 1000 kms de diámetro y ya tendrán el panorama que nos espera en este país para los próximos siglos según su punto de vista -siempre objetivo, evidentemente. Incluso la llegada del año 2000 tuvo augurios más halagüeños para con la España que está punto de desmigajarse. Y todo porque se ha incluido en el texto que Catalunya es “una nación”. Se ha de reconocer que estos tipos son unos artistas de la manipulación de masas.

No quiero pensar la que se hubiera armado si se hubiese definido Catalunya como un “país” en este Estatuto. El holocausto, vamos

Yo no sé si ustedes tienen por costumbre mirar de tanto en tanto el diccionario, pero les recomendaría que buscasen las acepciones “nación” y “país”. Si lo han hecho... ¿les ha quedado claro lo que es cada cosa?. Si dicen que sí, les doy un premio -virtual, por supuesto- porque lo único que deja claro es que no hay nada claro. Cualquier relación entre población y un territorio es susceptible de ser o un “país” o una “nación”. El interés -avieso o no- de quien utiliza la palabra determina el significado de cada una de ellas, o dicho de otro modo, son palabras “políticas”. Diccionario en mano, su casa con su jardincito, puede ser considerado un país con todo el derecho y los que viven en aquella casa, una nación. En el momento que se vayan de la casa, el “país” se quedaría sin “nación”. Sencillo ¿no?.

¿Entonces que es lo que se va a romper con esa denominación según los más centralistas? En el Estatuto que se acaba de aprobar, no dice nada de romper con el Estado español, es decir, con su gobierno, por lo que no significa ninguna rotura de ningún tipo, sino una adecuación dentro del marco legal existente. Que vaya bien para los intereses de unos u otros es cuestión aparte, y que para contrarrestarse mutuamente no dudarán en manipular las conciencias de quien sea, otra..

Estamos metidos en berenjenales políticos en que más que política se está jugando con los intereses económicos de los grupos de poder, manipulando a la gente para que vayan a su son según les interesa. ¿Decir que España se rompe, da votos a los nacionalistas españoles? Se dice. ¿Decir que se busca una Catalunya “libre” da votos a los independentistas catalanes? Pues se dice. Sin ningún problema. Aunque ello implique la utilización de términos equívocos que despierten las más bajas pasiones. Pero ya se sabe que los políticos, -ellos, no nosotros- siempre tienen a ganar en ríos revueltos.

Los tontos somos nosotros por creernos sus cantos de sirena, porque al fin y al cabo la patria no existe más que para que paguemos puntualmente y nos metan un tiro en su nombre si hay una guerra.

jueves, septiembre 29, 2005

Analfabetismo ilustrado

Realmente, se ha de reconocer que la tarea de cambiar a esta sociedad no va a ser baladí. Por más que se insista en universalizar la educación, por más que se insista en los comportamientos cívicos, por más que se insista en la necesidad de pensar las cosas antes de hacerlas, siempre saldrá algún cazurro que se lo pasará todo por el forro y hará justamente la inversa de lo que debiera. Y es que nada parece que pueda hacerse cuando la gente hace suya el dicho de “la sabiduría me persigue, pero yo soy más rápido”.

El otro día sin ir más lejos estaba poniendo gasolina en una estación de servicio del barrio, cuando ha entrado un retaquillo de unos tres años, rubiete, peinado pelo-pincho engominado, con su pantalón vaquero y su camiseta con el toro de Osborne -que casi era más grande que él- y con una pelota. El gasolinero le ha preguntado qué quería y el niño, ni corto ni perezoso, le ha pedido un paquete de Nobel. Se me han caído los huevos al suelo. Aunque aquí no queda la cosa, porque yo mismo les he pegado una patada cuando el gasolinero, sin mayor dilación ¡se lo ha dado!. El hecho de que a sus espaldas reluciese un cartelón en que se prohibía la venta de tabaco y bebidas alcohólicas a menores de edad no le ha afectado en absoluto. Increíble.

Uno puede alegar que el tabaco no era para el crío, sino para el padre y que tampoco es tan grave, pero no lo creo así, porque sea por una cosa u otra, el niño se ha convertido en un mero objeto de uso y el gasolinero se ha saltado unas normas claramente dispuestas. El primer palo se tendría que dar al padre por perro, por tener los santos huevos de enviar al niño a buscar el tabaco por ahorrarse la molestia de ir él mismo, y el segundo al gasolinero, porque pasando soberanamente de la normativa le ha suministrado tabaco a un menor. Aunque a éste el palo tendría que ser doble, porque me ha cobrado con tarjeta y ni siquiera me ha pedido el DNI, cuando es obligatorio, y más si como era su caso, no me conocía de nada. Vamos, que si sus jefes han depositado su confianza en él, mejor que la depositaran en una maceta, que haría más servicio.

No sé si estos tipos de proceder son producto de un bajo nivel de estudios, y por tanto, un alto grado de ignorancia, o más bien por una desidia y un pasotismo enfermizos. Sea lo uno o sea lo otro, difícilmente se puede esperar nada bueno de una sociedad en que las mínimas reglas de sentido común son pisoteadas egoístamente y que solo reacciona cuando le tocan el bolsillo.

Ignoro si la solución vendría de mano de extender la educación obligatoria hasta la universidad -de tal forma que permitiera a la gente aprender a pensar por si mismo-, pero tengo la sensación de que lo único que conseguiríamos con ello sería crear un analfabetismo ilustrado, es decir, una sociedad que tiene los conocimientos pero que ella misma, conscientemente, no los utilizase por simple cuestión de comodidad.

Y lo peor es que estamos en ese camino. Terrible.

miércoles, septiembre 28, 2005

Vallas de hipocresía

Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió. Este es el dicho popular que mejor describe la actitud hipócrita y cínica de la sociedad actual para con los inmigrantes que nos llegan a oleadas cada día. En este país de emigrantes, pobre a rabiar hasta hace cuatro días, a todo el mundo le molesta que venga gente de fuera, y cada uno da su solución milagrosa (a cuál más xenófoba y discriminatoria) para parar a tanto “indeseable” junto, desde lanzarles perros, alambre electrificado, levantar la valla, disparar a matar... Curiosamente, si en vez de ser gente sin recursos, vinieran llenos de billetes, nadie diría absolutamente nada y se abrirían las puertas de par en par. Mallorca está llena de jubilados alemanes cargados de dinero y no nos molestan, sólo vemos al negro. ¿No será que lo que no queremos son pobres?

Esta noche han sido unas mil personas las que han intentado pasar la valla de protección de la frontera de Melilla. Unos cuantos centenares lo han conseguido pese a los policías marroquíes -que actuando con vehemencia, cuando lo ha hecho ha sido con la bayoneta calada-, las alambradas de acero cortante y los antidisturbios de la Guardia Civil española. Muchísimos se han llevado cortes de más de 10 cms de longitud al saltar la valla, e incluso alguno se ha roto un brazo y aún así ha continuado hasta pasar la valla. Nada parece pararles, ni el miedo a morir empalados cual brochetas.

Sin embargo, parece que nadie quiere ver una cosa, y lo que es peor, nadie quiere comprenderla: ¿Se puede parar a alguien para quien su propia vida no tiene ningún valor? Las condiciones de vida en sus países de origen son simplemente espeluznantes y la vida humana allí no tiene ningún valor. No tienen nada que perder. Morir en el intento de buscar un “eldorado” del primer mundo que les permita vivir -punto-, morir de hambre o enfermedad, o morir a manos de cualquier guerrilla paramilitar que arrase su aldea, tanto da. La elección está clara.

Nosotros, por el contrario, vemos la situación muy diferente, simplemente porque en estos momentos nos ha tocado estar en el bando de los que hemos de acoger. ¿Se imaginan que hace sesenta años -no estamos hablando de siglos- Argentina y México, por poner un ejemplo, nos hubieran cerrado las puertas? ¿Dónde se hubieran metido los millones de personas que huyendo de la miseria y de la guerra enriquecieron España a base de enviar divisas a sus familias llevándola hasta la posición que ahora estamos? Ahora, en el mejor de los casos, los llamamos “sudacas de mierda”. Bonito, bonito.

Cierto es que una entrada desorganizada y masiva puede enviar al traste nuestra ya de por sí precaria economía, pero también es cierto que nos aprovechamos de su mano de obra y no podemos eludir las responsabilidades que como país rico -pero poco- tenemos para con los países subdesarrollados. Está muy bien enriquecernos con la venta de minas antipersona a esos países, pero lo mínimo que se tiene que hacer desde el punto de vista del primer mundo, es ayudar al desarrollo de esos países. Que el FMI vaya a devolver a Nigeria 400 millones de euros provenientes de las cuentas secretas suizas de sus dictadores, es un gesto, pero no es más que una limosna en comparación de todo lo expoliado por las potencias europeas -entre ellas, España.

Ahora tenemos la parte ancha del embudo, y espero no tener que volver a estar en la parte estrecha como nuestros padres y abuelos estuvieron. No me gustaría tener que ponerme a saltar vallas de seis metros.

martes, septiembre 27, 2005

Soledad justificada

Y ahora se encuentran solos. Solos en una lucha terrorista sin sentido que el tiempo ha acabado por enquistar y dejar por obsoleta. Sin embargo, hoy, después de que el IRA diera ayer por finalizada su lucha armada contra el gobierno británico al certificarse la destrucción de su arsenal, a los pocos “gudariak” (soldados) vascos -como les gusta llamarse, para vergüenza de Euskal Herria- que aún quedan, les ha faltado tiempo para atacar una subestación eléctrica, fuera de servicio y perdida en medio del Pirineo Aragonés. Gran objetivo estratégico para recordar a la gente que ellos siguen ahí, en la más absoluta soledad y más injustificados que nunca.

Lejos de lo que quieran ver y decir sus compañeros extremistas del otro lado -que los necesitan como el aire que respiran- éstos son los últimos fogonazos de una vela que se consume porque ha consumido toda su cera. Su lucha asesina no es el camino para conseguir lo que buscan y cada vez más se ve que si tienen algún atisbo de razón lo pierden empleando sus métodos asesinos. Solo la paz y el diálogo permiten avanzar a las sociedades. Lo saben todos, y lo temen muchos.

Deseo que en poco tiempo la lucha armada en el País Vasco, a imagen de la de Irlanda del Norte, sea también un lejano pasado, porque con la paz conseguiremos dos objetivos a la vez: acallar las armas de los activistas -acabando con el derrame gratuito de sangre-, y dejar sin sentido la “lucha” de los más reaccionarios. La acción-reacción, las luchas de los extremos, no son buenas jamás para el conjunto de la población.

Y es que el camino está hecho para ir por el medio.

Ya estamos tardando.

lunes, septiembre 26, 2005

Antiguas luchas, sacas nuevas.

Resulta decepcionante ver como las gentes - y con ella, las instituciones- se corrompen en cuanto ven cuatro duros juntos, olvidando rápidamente la historia en cuanto ésta no le conviene. Este es el caso del ayuntamiento de L’Hospitalet, el cual tiene revolucionado al barrio del Centro porque se ha empeñado en destrozar un parque para -como no- levantar pisos en él. Se podría decir que es una más de tantas infames especulaciones inmobiliarias que se están llevando a cabo en estos tiempos en cualquier ciudad, pero aquí la cosa es bastante más grave por ser la zona que es: la plaza Lluis Companys.

Esta plaza formaba parte -antes de ser urbanizada- de un gran solar que se llamaba “la manzana de sindicatos”. Esta zona, que estaba parcialmente construida con casas bajas que databan del siglo XIX, durante el periodo final del franquismo fue derribada con la intención de edificar una especie de pequeño polígono residencial, cuyo único fin era la de la especulación urbanística pura y dura de aquel sector.

En aquellos momentos, se construyó un enorme rascacielos de pisos, en medio de una zona medio urbanizada -había gran cantidad de campos de cultivo aún- y tradicionalmente de edificaciones de baja altura. Sin embargo, se consiguió parar el proyecto a fuerza de pleitos y el asunto quedó enquistado durante bastantes años.

Cuando cayó el régimen franquista y se formaron los ayuntamientos democráticos, todos los partidos políticos tomaron el asunto de la especulación urbanística como caballo de batalla para romper con el pasado. Calidad antes de cantidad. No se debía construir más a tontas y a locas. Hospitalet llegó a principios de los 80 a más de 280.000 almas, existiendo proyectos del ayuntamiento franquista para llegar a unos 600.000 habitantes a mediados de los 90. El dato es que, con la población actual -unos 250.000-, aún tenemos una densidad de población similar a la de Bangla Desh. El plan, simplemente, era de locos.

En esta ciudad el problema de la especulación urbanística había sido -y es- brutal. Se construyó sin ninguna organización, saltándose todas las normas habidas y por haber, con sonoros “pelotazos”, recalificaciones, y construyendo sin ningún tipo de servicio público, por lo que el movimiento vecinal estaba muy concienciado. Aún hoy día se trabaja en los barrios por solventar carencias graves que se arrastran desde aquella época.

Los partidos políticos recién legalizados y las asociaciones de vecinos, tomaron varios estandartes para capitalizar la lucha contra el urbanismo feroz: algunas actuaciones en Bellvitge, Gornal y-¡oh! casualidad- la Manzana de Sindicatos. Se consiguieron parar todos los proyectos que existían en marcha y el proyecto de nuestra Manzana de la discordia fue replanteado en un nuevo contexto urbanístico. Su urbanización tal como es hoy se llevó a cabo durante los 90 y dejó una serie de edificios con un gran espacio central ajardinado, la actual plaza Lluis Companys.

30 años después, el actual consistorio -en manos del PSC desde las primeras elecciones democráticas- ha pretendido volver a las andadas, olvidando la antigua lucha que él mismo promovió con gran ansia unos años atrás, proyectando un gran edificio en medio de la zona ajardinada antes citada. Y la gente se ha movilizado enérgicamente.

Las razones de este cambio son variadas, pero lo que realmente ha producido este súbito cambio de política es que en el contexto actual de especulación urbanística general -pagos de comisiones personales por obras, aumento de las contribuciones a cobrar por los ayuntamientos por el aumento de la población, cobro de permisos de obras, etc.- los actuales responsables no están pudiendo sacar tajada, al estar TODO el suelo urbanizable del municipio ocupado. Se están perdiendo el gran negocio actual que representa el construir a troche y moche y no lo pueden soportar, han de construir sea como sea.

La excusa, esta vez, es la construcción de vivienda protegida -los famosos de 30 m2- y locales para las entidades del barrio. Sin embargo, no deja de ser curioso que una de las entidades que se está poniendo a favor del ayuntamiento en este litigio sea la Asociación de Vecinos del Centro, y aún lo es más saber que ésta misma asociación está esperando a reubicarse -a cargo del ayuntamiento, evidentemente- en uno de los nuevos locales a construir. Perro harto no ladra, y tampoco muerde la mano que le da de comer, evidentemente... y máxime cuando más de uno desearía hacer el salto político a la “Casa grande”. Vergonzoso.

En fin, que el vecindario vuelve a estar en pie de guerra contra la especulación urbanística, pero esta vez tiene delante a los mismos que antaño lucharon contra ese mismo problema.

Poderoso caballero es Don Dinero y anchos los bolsillos de muchos de nuestros políticos.

jueves, septiembre 22, 2005

Democracia popular búlgara.

El “pollo” que tiene armado el PP con el asunto de los matrimonios homosexuales, no es pequeño. Unos están favor de mantener la ley, y otros, los de la vieja guardia, los elementos más reaccionarios –cercanos a las posiciones de la Iglesia-, quieren anular esa ley sea como sea. La forma, sea la que sea, es válida para que no siga adelante, y la que quieren hacer servir ahora es la supuesta inconstitucionalidad del texto. Rajoy, como buena “voz de su amo”, ni pincha, ni corta, ni tiene opinión pero ayuda a su señor, es decir a Aznar. Curioso partido demócrata en que sus opiniones diversas se desautorizan tan pronto salen y sus votaciones se expresan a la búlgara.

Y para papel curioso, el del presidente de los peperos homosexuales. A mí que me perdonen, pero no llego a comprender como un homosexual confeso –y en trámites de matrimonio- se queje de que su partido se está viendo manipulado por los elementos más ultraconservadores. ¡Pero si es un partido conservador! ¿Qué esperas? ¿Que sea abierto y luche por tus -desde su punto de vista- abyectos y antinaturales derechos? Es como si un negro fuera integrante del Kukuxklan y se quejara porque tratan mal a los negros. De locos.

Ya lo he dicho más de una vez, pero creo que el PP debería escindirse ya que no tiene sentido que tantas ideas tan diferentes converjan en un único partido. Y no lo digo por acritud o malevolencia, sino porque creo que en un estado democrático las diferentes opiniones de la sociedad han de estar representadas en el parlamento, y ahora por ahora, resulta que la opinión de la derecha (liberales, cristianodemócratas, nacionalistas, tradicionalistas...), o vota al PP o no vota.

Unas pocas personas, ultraconservadores y nacionalistas recalcitrantes, están controlando con mano de hierro la política de todo un partido e imponiendo un punto de vista único a sus bases: o favor mío o contra mí. Y eso no es bueno ni para ellos, ni para el conjunto del país, que se ve obligado a una bipolarización forzosa, eternizando el problema de “las dos Españas”, repitiendo una y otra vez los mismos errores que tan dañinos ya fueron en el pasado.

La derecha, al igual que la izquierda, no es uniforme y dentro de su pensamiento existe toda una serie de gradaciones: Ruiz Gallardón y Piqué no es la misma derecha que Zaplana y Aznar, sin embargo estos últimos están pisando fuerte para que cualquier disidencia sea aplastada. ¿Cuánto durará? Durará lo que duren sus poltronas. En el momento que la gente se canse de su discurso vacío y retrógrado, simplemente no les van a votar, porque, -como ellos mismos han sembrado- o blanco o negro. O tu amigo o tu enemigo.

Para su desgracia, ya han empezado a perder terreno y para colmo, el gobierno no está haciéndolo tan mal como ellos querrían, por lo que, o vuelven a remontar por errores ajenos, o ellos están abocados a una desmembración por falta del elemento cohesionador por antonomasia: el poder.

El tiempo lo pone todo en su sitio.

miércoles, septiembre 21, 2005

El aullido de la amnesia colectiva.

La capacidad de la humanidad para hacer cerrar heridas en falso es tan infinita como la de su propia estupidez. Sólo así se entiende que después del holocausto judío, que se supone marcó un antes y un después en la conciencia colectiva, aún se hayan producido holocaustos tan ignominiosos y gratuitos como los de Ruanda o los de la antigua Yugoslavia. Holocaustos incalificables humanamente y que resultan tanto más vergonzosos cuanto más impunes quedan sus responsables ante la acción de la justicia internacional.

Simon Wiesenthal lo sabía y dedicó todo lo que le quedó de vida, hasta los 96 años, a desenmascarar y dar caza a los genocidas nazis que huyeron “de rositas” tras el final de la Segunda Guerra Mundial, y para los cuales no iba a haber mayor castigo –en el mejor de los casos- que el cambio de residencia y de nombre. El enfermizo y pernicioso olvido colectivo haría el resto, y Wiesenthal se negó en redondo a que eso sucediese. 86 personas de su familia habían sido vilmente exterminados.

Consiguió poner en jaque durante SESENTA AÑOS a los responsables nazis más importantes. El planeta se hizo pequeño para aquella auténtica escoria humana, desechos inmundos de un mundo putrefacto. Su alma, habiendo padecido lo que padeció en aquellos campos de genocidio en que estuvo, no podía estar en paz si no conseguía dar justicia a tantos millones de almas sacrificadas en vano y despertar a la gente de esa consciente amnesia de la que hacemos alarde cuando algo nos molesta en lo más hondo. Y lo hizo, en una mínima parte de lo que hubiese querido, pero lo hizo. Y lo hace.

Aunque haya muerto, su lucha sigue, ya no solo contra los nazis, sino contra todo tipo de genocidas impunes y contra la misma sociedad, egoísta, hedonista y cobarde, que escondiendo la cabeza en la arena permite que las mismas vergonzosas acciones se repitan una y otra vez. La sociedad quiere vivir de espaldas a su propia dura realidad y eso no es ni bueno ni permisible, ya que las heridas mal cerradas no tardan en abrirse.

Todos tenemos algo que decir, pero no decimos nada. Todos podemos hacer algo, pero nos auto-invalidamos. No nos quejemos entonces del mundo en que vivimos. Nos lo merecemos.

lunes, septiembre 19, 2005

Pensamiento único

Personalmente, aunque me gusta el fútbol, tampoco soy un aficionado muy entusiasta al deporte-rey. No me quita el sueño que mi equipo –el RCD Espanyol- pierda diez partidos seguidos, así como tampoco me produce un ataque de histeria que los gane. El fútbol es un juego como puede ser el bádminton, los dardos o la brisca, es decir, un pasatiempo. Sin embargo, la cosa se complica cuando la sana competición deportiva pasa a ser una herramienta de manipulación social a manos de las élites del poder, tanto político como económico. Y es entonces cuando me regodeo y recochineo de que el Real Madrid y el Barça hayan perdido esta semana.

El fútbol, como espectáculo de masas que es, atrae al poder como un imán ya que ve en él un altavoz de propagación de sus idearios particulares (políticos o económicos) con el cual influir de forma indirecta a una cierta cantidad de la población. Cuanta más gente muevan, tanto más fuerte será el control que ejerza el poder sobre sus adeptos.¿Y como se consigue esto? Ganando. Simplemente... y a toda costa

Tanto el Barça como el Madrid son un cóctel político-económico de primer orden y las luchas intestinas del poder por controlarlos, como se puede ver continuamente, son impresionantes. En el caso del Real Madrid, es la rica derecha nacionalista española la que parte el bacalao, y en el Barça, la elite político-económica catalana al completo. Por si fuera poco, ambos arrastran una curia de fieles servidores -a cual más trepa y lameculos- entre los que no faltan medios de comunicación, al vivir estos prácticamente de las ventas que producen ambos equipos. Ser más que un club, visto lo visto, no es exclusivo de una sola entidad.

Tal es el poder fáctico que desprenden ambas entidades, que llegan a afectar en el día a día de la población civil –ajena la mayoría del tiempo al fútbol- de su zona de influencia. Ser o no ser de un cierto equipo se convierte en algo que llega a no ser de libre elección, ya que ambos clubs acaban por imponer –mayormente por la fuerza mediática- su criterio, su “PENSAMIENTO ÚNICO”. Ser del Espanyol en Barcelona, del Atlético en Madrid, o del Levante en Valencia, se convierte en casi imposible debido a la presión del grupo para que no lo seas.

La libertad de elección futbolística no existe. Quien es aficionado a estos equipos “no punteros” lleva el marchamo mediático de ser un fracasado y un perdedor, y has de ser un auténtico héroe para sobreponerte al machaque constante y continuo que hacen los medios de comunicación afectos al “régimen” futbolístico imperante. En Barcelona, por ejemplo, se llega a hacer cantar a los críos el himno del Barça en la guardería. Indignante y antidemocrático.

El hecho de que solo es catalán quien es del Barça es una realidad taladrada -consciente e inconscientemente- que redunda en beneficio del equipo más poderoso y con más medios de comunicación en su corte de adláteres lame traserillos. Solo así se entiende que se produzcan hechos como que TV3 en su programa de los domingos llegue a gastar –a cargo de todos los catalanes, eso sí- 80 minutos de televisión en asuntos del Barça y solo 3 para el Espanyol. Si contamos que espanyolistas seremos sobre unos 300.000 en Catalunya y nos merecemos 3 minutos, 80 minutos implica que aquí hay 8 millones de aficionados barcelonistas. ¿Tiene sentido siendo 7 millones de habitantes? Sí, el que ellos quieran darle.

Esto es un ejemplo de Barcelona, pero me consta que ocurre exactamente igual en el resto de España con otros equipos, otros deportes y otras realidades, pero todas van a parar al mismo sitio: el poderoso tiene derecho de pernada. Y eso sería en otra época, pero no ahora y aquí, duela a quien duela. Ya es una lucha que excede lo deportivo y entra en lo personal. Nadie puede aislarse del fútbol en esta sociedad, y no puede ser que el poderoso – por acciones ajenas al deporte- sea quien dictamine tus preferencias deportivas.

¿Que han perdido? Que se jodan. "Another break in the wall", que dijo Pink Floyd.

viernes, septiembre 16, 2005

El dominio del mosquito consolador

En Barcelona hoy no nos podremos quejar: ya tenemos la nueva Torre Agbar, dominio lingüístico propio “.cat” y mosquitos tigre. Esperanza Aguirre debe estar la mar de contenta..., sobre todo por lo del mosquito tigre aunque, la verdad sea dicha, por estas tierras ya no nos viene de un chupóptero más que nos sorba la sangre como un “flash” de a duro. Que se ponga en la cola.

Lo de la inauguración de la Torre Agbar es otra cosa. Unos bajan, y otros suben. En Madrid se desploman las torres, y en Barcelona se erigen, para alegría y goce de los rancios de siempre. Y más aún si se tiene en cuenta el recochineo de forma con que hemos levantado la dicha “torre”. El autor –francés para más INRI- dice que se ha inspirado en las formas de Gaudí y de Montserrat, pero por más que lo miro y remiro, aquello no se parece ni a la Sagrada Familia, ni al Cavall Bernat, ni a un pene, ni a un supositorio o a un obús -como dice la gente “fina”-,sino a un ¡gigantesco consolador!. Ya me gustaría a mi saber en que “Montserrat” se “inspiró” el pillo del arquitecto.

Este consolador colosal tiene 144 pisos y 34 metros de altura... ¡ah! ¿que es al revés? Ustedes perdonen, pensaba que era de protección oficial. Entonces rectifico ...de 144 metros y 34 pisos de altura y se ilumina con los colores del Barça para mayor regodeo nacionalista español. A los “pericos” no nos hace mucha gracia este sutil detalle porque es más de lo mismo, pero reconozco que hay otros a los que les debe saber a rayos fritos. Y ya la guinda ha sido que el mismísimo rey haya inaugurado las instalaciones...¡encendiendo una placa virtual!, es decir una pantallita en la que salía quien la había inaugurado. Para que después digan de los catalanes, que si vienen mal dadas –imagínate que gana ERC-, se cambia el nombre del programilla y aquí no ha pasado nada.

Por otro lado, el dominio “.cat”. Resulta curiosísimo que la Aguirre nos reconozca oficialmente como país independiente –dentro de la comunidad Europea, eso si- y todos los estamentos comiencen a ponerse al día. El parlamento aprueba el retorno -¡al fin!- de los papeles de Salamanca, y los americanos aprueban -¡al fin!- la existencia de un dominio especial para las páginas web catalanas. Tantos años de reivindicaciones y movilizaciones y unas simples declaraciones han abierto todas las puertas... ¡Ya sabíamos los catalanes que doña Espe no podía ser tan mala, coñe!

Y de mientras, los políticos catalanes siguen jugando al “Nou Estatut”. Espero que nos expliquen como se juega para que podamos divertirnos todos, porque de momento parece que los únicos que se están divirtiendo son ellos. Y después nos dicen que hemos de jugar todos y ni los que se lo han inventado saben siquiera cuales son las reglas. Para mear y no echar gota...

...con permiso de Condoleeza Rice, evidentemente.


La Torre Agbar. Todo un "homenaje" personal.

jueves, septiembre 15, 2005

Las obras de nunca acabar

Obras, obras y más obras. Allá donde mires nuestras ciudades están llenas de obras. Zanjas, vallas amarillas, polvo y planchas de hierro son sus tarjetas de presentación. Y si bien son necesarias para un buen mantenimiento de las infraestructuras, lo que es absolutamente demencial es que una misma calle sea “despanzurrada” una y otra vez en lapsos muy cortos de tiempo. El cemento o el asfalto no llegan a secarse que ya están siendo otra vez levantados y llevan al ciudadano la sensación de que eso no es normal. Y no lo es.

Si no es por la electricidad, es por el gas, si no por el alcantarillado, si no por la compañía de aguas o bien por el cable... y así hasta el infinito. Las calles lejos de ser una zona de tránsito, se ha convertido en un circuito de obstáculos, donde encontrar el acceso de tu casa o la entrada al parking es un objetivo de difícil consecución, que se convierte en casi un imposible para la gente de edad avanzada. Por no hablar de los daños al mobiliario urbano,otras infraestructuras (¡cuantos sustos no han provocado!) o a los árboles, que de tanto cortarles las raíces, acaban por caer y ser un peligro a la más mínima ventolera ¿No hay forma de solventar esto? Sí, pero significaría hacer bien las cosas, y eso, en este país, es una auténtica utopía.

El hecho de que haya tantas obras, no es más que un reflejo de la nula capacidad de planificación y gestión de los espacios públicos por parte de las administraciones responsables. Una empresa no puede ir levantando las calles a su libre albedrío para trabajos de mantenimiento y a los cuatro días encontrar que otra empresa ha de deshacer el trabajo hecho anteriormente, más que nada porque no es un terreno privado, y en él los usuarios tienen mucho a decir.

La administración, por su parte, lejos de controlar el uso de los espacios urbanos, da los permisos de obras sin tener en cuenta que posiblemente existan en trámite muchas solicitudes para la misma zona, creando un caos continuo de obras y más obras. Si se tuviera dos dedos de frente –y ganas de hacerlos servir- las obras para una misma zona se planificarían para unas fechas concretas que las diferentes empresas interesadas aprovecharían para realizar sus trabajos, y así minimizar molestias y costos. Si, ya sé que estoy pecando de inocente al hablar de la administración pública.

Otra opción que encontramos es la de la construcción de galerías de servicio bajo el pavimento por las cuales pasar los cables, tuberías o cualquier otra infraestructura que tenga necesidad de ir soterrada. En algunos –pocos- casos se ha hecho efectivo y funcionan a la perfección y sin embargo no se ha generalizado. Cuando menos, resulta curioso que las mismas empresas sean las que se opongan a este tipo de soluciones, dado que para ellos priva más el mantenimiento de sus brigadas “revienta-calles” que el evitar las molestias a miles de personas. ¿En otros sitios no se cortan a la hora de echar gente a la calle por la jeta, y aquí sí? Me huele a comisión por obra hecha. Díganme malpensado.

En fin... que como no cambien mucho las cosas, tendremos que seguir padeciendo las obras durante una buena temporada y seguiremos viviendo en una eterna provisionalidad con la sarcástica excusa de hacernos “mejoras en el servicio”.

Estoy por cambiarme los zapatos por unas buenas botas. Me serán más prácticas, sin duda.

miércoles, septiembre 14, 2005

La victoria de la abuela loca

En esta pútrida sociedad en que vivimos, cada vez son más raros los ejemplos de solidaridad y de humanidad que los de violencia, pillaje e impunidad. Sin embargo, en Brasil se ha dado un caso que, como mínimo, invita a la reflexión profunda.

En una población cercana a Rio de Janeiro, una anciana de 80 años ha tenido el valor de presentar a las autoridades 30 horas de cintas de video en que se podía ver con absoluta claridad y certeza el tráfico de droga y armas por parte de las mafias de la droga, así como la implicación de agentes de policía en el asunto, y denunciar los hechos a la justicia. Gracias a estas pruebas se han detenido importantes “capos” de la droga y varios agentes corruptos, que de otra forma hubiesen seguido con su actividad delictiva con total impunidad.

La historia de la pobre anciana, de la que se desconoce el nombre, pero se ha dado a conocer por los medios como “la abuela Vitoria”, se ve que ha sido de todo menos feliz –violación con embarazo, malos tratos, penuria económica-, pero siendo todo coraje, consiguió salir adelante. Entre el vecindario tenía fama de loca, pero cuando se inició el tráfico de drogas delante de su casa tuvo arrestos de enfrentarse a los traficantes para que dejasen de hacerlo, lo cual le supuso más de un susto al presentarse armados a su casa e intimidarla de que dejase de molestarles. Sin embargo, su fama de loca hizo que no la hicieran caso y la dejaran en paz.

La mujer, por su parte, encontraba que no debía quedarse impasible ante aquello y con una cámara de video comprada a plazos, y poniendo un filtro oscuro en una ventana, empezó desde ella a grabar- y a comentar- todo lo que veía, siendo ese documento excepcional lo que ha servido para detener a los delincuentes.

¿Locura o cordura? La mayoría de nosotros diríamos que locura, porque las implicaciones que puede conllevar a la pobre mujer no son de muy buen agüero. Sin embargo, y si miramos bien la situación, la mujer ha actuado con valentía, determinación e inteligencia, y ha salido victoriosa. Ha tenido que ser la “locura” de una anciana la que ha tenido que poner fin al delito y a la corrupción que en su barrio imperaba gracias a la pasividad y a la cobarde “cordura” de una gran parte del vecindario. Vergonzoso.

Nos quejamos que ocurren muchas cosas en nuestro alrededor que no debieran suceder, pero la mayoría de veces no hacemos nada por evitarlas y, girando la cabeza, eludimos implicarnos en ellas siendo cómplices indirectos de aquel o aquel otro suceso luctuoso.

Cada vez más tengo la sensación que nos merecemos la sociedad en que vivimos.

martes, septiembre 13, 2005

Medicina con vaselina.

La gente del PP está que trina. Está que no quieren ni oír hablar de Zapatero. Para ellos es el “diablo rojo” que va a destruir el país para dárselo a los etarras, a los catalanes y a los maricones. Y, la verdad sea dicha, es para que estén así de enfadados y temerosos, porque su irracional política del “me opongo a todo” más radical y malintencionada, ha recibido el jaque más duro de los últimos tiempos con el asunto de las ayudas a la financiación de la Seguridad Social de las comunidades autónomas. ¡Vaya por donde nos ha salido Sosoman!

Ante una propuesta de financiación rápida, concreta y escueta, el PP simplemente ha sabido reaccionar de la forma que los ínclitos habituales saben reaccionar: “Me opongo”... y han quedado retratados.

Zapatero les ha dicho a los presidentes de comunidades autónomas, este dinero tenéis, lo tomáis o lo dejáis, es vuestra opción, y ha dejado en bragas a la oposición. Los presidentes de las autonomías gobernadas por el PP, aturdidos ante la proposición, hubieran querido un tiempo largo de debate en el cual buscar SU mejor opción para atrabancar la acción de gobierno de su odiado ZP, vistiéndola de búsqueda de lo mejor para sus ciudadanos. Pero no. Les han hecho un “touché” y les ha dejado sin posibilidad de movimiento.

Si aceptan la financiación, están bebiendo de la mano de ZP y le están dando implícitamente la razón a su política, con lo que lejos de erosionar al presidente del gobierno, lo reafirman. Si no la aceptan por orgullo político, están dejando en desventaja económica a las comunidades que gobiernan respecto las que lo aceptasen, lo cual sería de muy difícil explicación de cara al electorado y podría pasar factura en las urnas. Jugada de maestro.

Evidentemente tendrán que aceptar aunque sea gruñendo y a regañadientes por el “trágala” con vaselina con que se han encontrado, ya que el dinero es algo que no están dispuestos a dejar escapar. Eso de que los catalanes se lleven dinero les duele, pero que ellos no se lo lleven y encima sea porque libremente decidan no tomarlo, eso duele bastante más... tanto a la corta como a la larga.

La reacción no se ha hecho esperar, y dentro del PP se están produciendo movimientos que denotan que el monolitismo impuesto por la vieja guardia se está fracturando por momentos, dejando ver las diferentes derechas que lo forman. No tiene sentido -y aún menos, futuro- un único partido de derechas en un país plural, moderno y europeo como pretende ser España, cuando todos los países más avanzados tienen un amplio espectro de partidos de “derecha” (Estados Unidos es rico, pero de avanzado nada, como hemos podido observar con el Katrina).

Mezclar a Ruiz-Gallardón, Zaplana, Camps, Fraga y Trillo en el mismo partido, simplemente es una aberración, y –por increíble que parezca- parece que va a ser un presidente de izquierdas el que acabe por modernizar a la derecha española y de rebote al país entero.

De momento, sus señorías ya tienen Internet en el Congreso. Es un primer paso.

lunes, septiembre 12, 2005

Diada potajera

Ayer, día 11 de septiembre, se celebró la Diada Nacional de Catalunya, jornada festiva en que el pueblo catalán recuerda la derrota de Barcelona a manos de Felipe V en 1714 y la consiguiente pérdida de todos los derechos y fueros propios. En realidad aquello representó el último gran tropezón después de trescientos años de continuas meteduras de pata de los políticos catalanes. Trescientos años de cagadas que parece aún no hayan asimilado, porque la Diada, cada año que pasa, se vuelve cada vez más en una cosa rara que en un acto reivindicativo.

Este año, la novedad ha sido que la ritual ofrenda floral a los pies de la estatua de Rafael de Casanova, se ha convertido en un campeonato para ver quien recibía más abucheos. Todos, absolutamente todos los partidos políticos han recibido su lote de silbidos, insultos, escupitajos y malsonancias tradicionales. Los unos por ser de derechas, los otros por ser de izquierdas, los otros por ser socialistas, los otros por españoles, los otros por colaboracionistas... total, que en vez de una señal de respeto y recuerdo, se convirtió aquello en un potaje en un caldo bien calentito.

Para colmo, hasta los elementos independentistas se “calentaron” entre ellos. Las juventudes de ERC no pudieron poner su chiringuito en el Fossar de les Moreres (plaza donde se enterraron a los mártires del 1714), porque los otros grupos -entre ellos uno maoísta de impronunciable nombre que aún me pregunto que coño hacía por ahí- los expulsaron y robaron material independentista -esa mano siempre lista- por “pro-españoles”. Sí, sí, estoy hablando del mismo ERC que según el PP es peor que las siete plagas de Egipto. La política definitivamente está loca.

Los políticos viven en sus mundos de Yupi particulares, con sus derechos, sus deudas, sus financiaciones y su nuevo Estatuto -loado sea-. Y de mientras, el pueblo llano, se pasa por el forro todas esas reivindicaciones que suenan a lejano y a ajeno. Bastantes problemas tenemos ya en el trabajo -el afortunado que tiene- y para llegar a final de mes como para que nos importe en demasía sus locuras particulares. Al fin y al cabo, sabemos que sea lo que sea, salga lo que salga, SIEMPRE nos tocará pagarlo a nosotros.

Este año hasta me olvidé de poner mi “senyera” de 50 cm2 en la ventana. Mal vamos.

jueves, septiembre 08, 2005

Los tornados de la inconsciencia humana

Nueve tornados, nueve, se han podido constatar en las últimas horas en los alrededores de Barcelona. Es un caso inaudito, porque si bien alguna vez se había producido alguno, no pasaban de mera anécdota espectacular- como mucho se llevaban alguna hamaca o parasol-,pero los que se han producido entre ayer y hoy son de una fuerza inusitada que han producido una gran cantidad de daños. Es algo, simplemente, extraordinario.

Los tornados, aunque en esta tierra no son desconocidos ya que se datan algunos del siglo XVI, es una cosa muy rara y esporádica, pero últimamente se están convirtiendo en algo habitual, y lo que es peor, peligroso: lineas de electricidad por los suelos, tejados volatilizados, árboles rotos, muros destruidos, mobiliario urbano arrancado de cuajo... Esto no es normal, ni lo ha sido nunca -almenos en época histórica.

De unos 4-5 años hacia aquí, cada vez que hay una linea de tormentas, acaba siempre por formarse algún tipo de tornado, ya sea marino o terrestre frente a las costas de Barcelona y acaba por hacer mal. Quien no quiera ver, que no mire, pero esto es consecuencia directa del cambio climático que el hombre está produciendo en este planeta.

Sequías pertinaces, inundaciones nunca vistas, huracanes con fuerzas extremas y con una reiteración impresionante, deshielo de los casquetes polares, desaparición de barreras de coral, aumento del nivel del mar, incendios perennes, hambrunas asociadas a plagas, extinción masiva de especies... y mil disturbios naturales más que nos están diciendo bien a las claras que nos estamos cargando el planeta. Por dinero, por la enfermiza codicia de unos cuantos, o por comodona pasividad de prácticamente todo el mundo, pero todos estamos colaborando directa o indirectamente a cargarnos nuestra, por el momento, única casa conocida.

Hasta ahora, estas cosas sólo sucedían en el tercer mundo, allá lejos, pero últimamente estamos viendo que cuando la naturaleza se encabrita nadie se salva, ni la primera nación del mundo, por mucha -inútil- riqueza económica que tenga, se escapa de sus designios. Y es para tener miedo, porque son nuestros propios actos cotidianos los que han desatado a la bestia.

Cada vez es más tarde para echar marcha atrás, y va a pasar que cuando lo queramos arreglar, ya será demasiado tarde: Gaia -la Tierra- nos habrá borrado de la faz de la historia.


Esto, en Barcelona, no es normal

miércoles, septiembre 07, 2005

Mejorando (Improving)

Por si alguien tenía alguna duda de lo que le estaba pasando en sus bolsillos, hoy hemos tenido la confirmación oficial. España ha bajado del puesto 20 al 21 en el índice de desarrollo humano que confecciona la ONU. Se correponde a datos de ingresos, salud y educación del año 2003, pero en estos dos años que han pasado realmente no hemos mejorado mucho. ¿Quien tiene la culpa de esto?

Fácil es echarle la culpa a la situación mundial, pero hemos de ser humildes y ver que las políticas estatales, autonómicas y locales tienen mucho que decir, más que nada cuando paises como Noruega se encuentra en la cabeza del ranking y la "pobre" Irlanda está en el octavo puesto. La política de calle afecta muy mucho a los ciudadanos , pero su forma de ser colectiva, más.

¿Que es lo que diferencia un español de un francés para que mientras en sus ciudades no ves un puñetero papel por el suelo y en sus metros la gente se espera pacientemente a que la gente salga antes de abordarlo, aquí, las ciudades están llenas de basura y de mierdas de perro y como te despistes no sales del vagón? La mentalidad de sus gentes, más que su potencial económico.

Nos quejamos de nuestros políticos, pero nadie se acuerda que es la misma sociedad la que genera a su clase política y posiblemente no sea más que un fiel reflejo de ella. Criticamos a los políticos que no estafen a hacienda, cuando lo primero que pedimos es que no nos pongan el IVA en las facturas; les pedimos a los políticos que no vivan a cargo del estado y cuando tenemos oportunidad de coger un teléfono en un centro público nos pasamos horas hablando; queremos que los políticos arreglen las cosas rápidamente cuando en las asambleas de escalera proponer una derrama es un auténtico drama; queremos que trabajen y a nosotros nos falta tiempo para hacer la más mínima parada. ¿Es lógico pedir a los demás lo que no somos capaces de hacer nosotros mismos?

Todos podemos hacer algo más, pero no lo hacemos: comsumir con inteligencia, ser cívico, tener respeto por los demás y pensar en la repercusión de nuestros actos... Y sin embargo nos quejamos de lo mal que está todo, cuando tenemos en la mano la clave de nuestro propio avance: nosotros mismos.

martes, septiembre 06, 2005

Catalanitis gaseosa

Hace unos años que a Jordi Pujol se le criticaba por su "madriditis", es decir, todo lo malo que ocurría en Catalunya era culpa de Madrid y su centralismo.El gobierno de CiU, por contra, era totalmente inocente de todo ello, solamente era culpable de lo bueno. Hoy me entero de que Gas Natural quiere adquirir Endesa y formar un megagrupo dedicado a la energia y a la derecha se le ha rizado el pelo y empieza a despotricar en contra de la acción. Ellos ven que la sede social de ese megagrupo estará en Barcelona y no en Madrid. ¿Resultado? Que España -siempre según la visión tuerta de la derecha nacionalista española- se va a la mierda. Ya resulta cansino.

Ya de tan manido, el recurso fácil del "España se hunde", se está volviendo en aburrido. Todo lo que huela a catalán, es malo, todo lo que sea quitar fuerza a Madrid es abominable, todo lo que sea cambiar el pais es horrible. Y esa es su pancarta, su única pancarta. Esta pancarta destila un racismo y una "catalanitis" al mejor estilo de la "madriditis" pujolista y solo hace falta dar un vistazo a la noticia en sus diarios afines para verlo. Que si la "gasista catalana", que si "la sede central seguirá en Barcelona", que si no han esperado el desgaste de Zapatero con el tripartito catalán, que si se harán con el mercado energético español, que si los socialistas están en algunos puestos de responsabilidad...

Ya para colmo, en el ABC, me tildan al actual ministro de industria como de "EL CATALÁN JOSÉ MONTILLA". Por lo visto, el nacer en Iznájar(Córdoba)en 1955 es un detalle poco importante para que el hombre deje de ser "catalán". Sin embargo qué poco utilizan ese gentilicio para con Norma Duval, nacida -mal que le pese- en Barcelona. Claro que eso de ser elegida Miss Madrid ayuda a tapar ignominiosos y políticamente incorrectos lugares de nacencia.

En fin, más de lo mismo, pero ellos erre que erre. A lo mejor se piensan que los catalanes vamos a ser más ricos por tener más empresas multinacionales (que por cierto, ya tocaba que España tenga alguna multinacional de prestigio), bien al contrario... o sino que se lo expliquen a los pobres de Lousiana... vivir en el pais más rico del planeta para morir como la rata más inmunda del tercer mundo.

Y pensar que aún hay gente que son filoamericanos y dan "clases" en Georgetown...

lunes, septiembre 05, 2005

Picado en barrena

Yo, de verdad, estos dias cada vez que leo una noticia que viene de EE.UU. flipo en colores...

"EEUU pide a España petróleo, comida y equipos por los daños del 'Katrina'"

¿¿¿¿Petróleo???? ¿¿¿A ESPAÑA???

Definitivo, un imperio está cayendo en barrena.

viernes, septiembre 02, 2005

Mad max y la Big Easy

Cada dia que pasa y las noticias del destrozo de Louisiana se van conociendo, más estupefacto quedo del espectaculo absolutamente tercermundista y "madmaxiano" que está padeciendo la -supuesta- nación más potente del mundo. No estoy seguro -porque no estuve allí- si la situación se fue tanto de las manos a las poblaciones asoladas por el Tsunami de diciembre pasado, pero me da la impresión que la gente, en su pobreza, ha sido más civilizada y organizada que en la acomodada y sobrealimentada sociedad estadounidense.

Con el 11-S se vió que los servicios de emergencia fallaron como una escopa de caña, pero la propaganda desviadora de la opinión pública hizo girar la vista de las deficiencias propias a la de los terroristas que cometieron semejante barbarie. Ahora, no. Ahora los afectados, los centenares de miles de afectados, no han sido manipulados desde la corrupta esfera política simplemente porque no tienen nada con que ser manípulados, ni diarios, ni radio, ni televisión... No hay electricidad, ni gasolina, ni viveres, ni viviendas... nada.

La realidad más dura de la sociedad americana, en que los médicos, si quieres tenerlos, te los has de pagar de tu bolsillo, en que las prestaciones sociales están reducidas al mínimo, se han presentado de golpe para desgracia de los afectados, y el descontento se ha trasmitido por el único medio posible ahora, el boca a boca. Miles de afectados gritan al cielo un "help" que no llega mas que a cuenta gotas y que el gobierno está enviando a paso de tortuga. No tiene sentido que los barcos medicalizados tarden aún una semana en llegar a los damnificados, al igual que no tiene sentido que junto con las exiguas raciones de comida repartan ¡hielo! ¿Para que? para la Coca-Cola, sin duda.

La alcaldía de Nueva Orleans ha instado a la Guardia Municipal que suspenda las acciones de atención a los afectados para dedicarse a controlar el orden público. Eso se llama versele el plumero a los gobernantes. Las clases adineradas están presionando a los políticos para que dejen de atender a los pobres -casi todos negros- y velen por sus intereses económicos en la ciudad, y ellos están haciendolo. Al fin y al cabo son quienes pagan las elecciones.

Menos atención, más altercados entre la gente que no tiene nada que llevarse a la boca, y , por tanto, más policía para mantener el orden. La pescadilla hambrienta que se muerde la cola. Las escenas que se han visto más tienen que ver con desastres en Haití o en Centroafrica que en el más desarrollado de los paises del mundo.

La democracia más grande se ha venido abajo en cuanto que sus pies de barro se han mojado, dejando al descubierto que su cúpula dirigente no sabe otra cosa más que imponer el orden por la fuerza. Incluso con sus propios votantes.

Que tengan suerte. La van a necesitar.



Miseria y muerte en la Big Easy (Nueva Orleans)

jueves, septiembre 01, 2005

Born in USA

Según notícia de última hora, la Agencia Federal de Gestión de Emergencias de los Estados Unidos ha suspendido temporalmente sus acciones de rescate en Nueva Orleans por la falta de seguridad, dado que ha sido tiroteado uno de los helicopteros que tenia que rescatar a la gente del Superdome, hiriendo a un Guardia Nacional.
Leo esto indignado, y yo me pregunto...

-¿Tiene algo que ver que los 25000 refugiados en dicho estadio llevan casi 5 dias sin agua ni alimentos?

-¿Tiene algo que ver que sean en su inmensa mayoría gente pobre y humilde sin medios económicos?

-¿Tiene algo que ver que la inmensa mayoria de los que estan allí sean de raza negra?

-¿Tiene algo que ver que fueron llevados al Superdome sin garantía alguna de que fuera seguro?

-¿Tiene algo que ver que el gobierno de Bush está más preocupado por el alza del precio del petroleo que del abastecimiento al area devastada?

-¿Tiene algo que ver que la sangría presupuestaria de la guerra de Irak y Afganistan se ha comido el presupuesto para la seguridad de las zonas de riesgo?

-¿Tiene algo que ver que la mayor potencia del mundo no haya sido capaz de ayudar a los afectados de manera eficiente?

Jamás lo dirán, pero conocemos las respuestas.

Gran pueblo el Estadounidense a manos de unos mandatarios inútiles y sin escrúpulos.

Que Dios les ayude.