Publicidad

lunes, enero 09, 2006

Plusmarcas de moralidad

Yo no se si debe ser cosa de la especie humana o es cosa de este país, pero cada vez que sale una noticia por los medios de comunicación es para demostrar, una vez más si cabe, que las personas somos estúpidas de remate. Cuanto más propaganda contra la conducción bajo los efectos del alcohol, más muertos en carretera hay por esa causa; los partidos políticos y las fuerzas de seguridad, supremos valedores de la democracia, son los primeros en saltársela; y para colmo de la imbecilidad el primer detenido por saltarse la ley antitabaco ya lo tenemos aquí.

En Castejón (Navarra) un hombre se ha puesto a fumar en un restaurante en la zona de no fumadores. Una pareja de la Policía Foral que estaba en el lugar le conmina a cambiar de lugar o dejar de fumar. El tipo –de Gandia (Valencia), para más señas- se ha negado a hacer cualquiera de las dos cosas, y visto que no hacía caso y no se ha querido identificar, lo han arrestado, juzgado por la vía rápida, y endosado una multa de 240 euros. A eso se le llama inteligencia, ¡sí, señor!.

En este país resulta ser demasiado habitual que la gente se pase por el arco del triunfo todo lo que sea leyes u obligaciones, por muy democráticas y lógicas que sean. Nos creemos que las leyes no están hechas para nosotros y con una arrogancia y prepotencia digna de plusmarca, hacemos con ellas lo que nos dé la gana. Si esto pasa constantemente con los semáforos, los cedas el paso, los asientos reservados del metro, las zonas reservadas para no fumadores, etc. ¿Nos podemos rasgar las vestiduras si un General hace de su capa un sayo y se salta a la torera la más mínima moralidad democrática? ¿No está haciendo exactamente lo mismo que aquel que se mete en contra dirección?

La cosa es más seria de lo que parece, porque al igual que nadie dice nada a aquel que pone los pies encima del asiento del metro, hay “gente” que no dice nada a los generales golpistas, dando la razón con su silencio a aquel comportamiento indigno que afecta a todos. Comportamiento mezquino que lo único que hace es proclamar el “aquí-vale-todo” como modus vivendi de buena parte de esta sociedad.

Me dicen que soy exagerado, pero si lo miran bien y reflexionan un poco comprobarán que no lo soy tanto. Y eso me da miedo.

8 comentarios:

TST dijo...

Bua, el tipo del cigarro sería medio tonto, o un provocador. O ambas cosas.

imagina dijo...

Los que ponen los pies encima de los asientos del metro o el tren, son adolescentes, en busca de su reafirmación (como han visto en mil películas) o indeseables en busca de camorra.
En las recientes imágenes de televisión, del campo del Español de Barcelona, de unos energúmenos pegando a simpatizantes del equipo contrario, o insultando a un jugador de raza negra, vimos una buena muestra de esta purria que apesta la tierra y con la que tenemos que convivir en el metro, en las calles y en las carreteras.
Para cuando una ley prohibiendo a los indeseables.
Saludos

Ireneu dijo...

Pues si chico... y no será porque no se hace fuerza desde la masa social del Espanyol para que los envien a freir esparragos, pero las directivas no toman el toro por los cuernos y nos encontramos con hechos tan lamentables como los que comentas. Y realmente, tienes razón, tendría que haber una ley para indeseables, pero... ¿quien es un indeseable? ¿Y para quien? ¿Un indigente? ¿Un negro sin papeles? ¿un skin-head?
No es sencillo, no.

Oceanida dijo...

Creo que lo peor de todo no es, no cumplir las reglas, si no, no tomarse en serio el que no las cumplan , el ver que estan echas para nada...eso es peligroso y nada exagerado...los que no temen esto...cualquier dia se sorprenderan...cuando sea tarde ya para tener miedo de lo que pueda pasar.
Un abrazo y no te preocupes que aun no estas psicotico, si no todo lo contrario.

coral dijo...

Lo que he leido me ha gustado... seguiré visitandote..

imagina dijo...

“Para cuando una ley prohibiendo a los indeseables.”
De acuerdo contigo en que no es posible clasificarlos, ni en “quién” los clasifica, sólo elevaba mi voz, clamando al vacío, contra un sistema que tiene claro que para solucionar el problema de las consecuencias nocivas del tabaco (un producto que contiene componentes cancerígenos y adictivos), tiene que limitar las libertades de las víctimas primeras, los fumadores, no la libertad del fabricante a seguir fabricándolo.
Saludos

El Replicante dijo...

Hay quien dice que este general "se vio obligado" a dar esas declaraciones debido al clima de crispación que se respira...

Si al final, voy a tener yo al culpa de que ese señor sea un golpista...

Saludos

Tbo dijo...

Hombre, debieras haber titulado el post ley y orden, si te parece poco que al general, que no tiene ningun apoyo, lo destituyan y se quede arrestado en su domicilio, por su decir, lo que le ha salido de los huevos, ya me dirás.

Pos Multa..., DESTITUCION.

Osea que no eres Anarquista, vaya!, je,je. Saludos.