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martes, marzo 21, 2006

Un mundo real.

Cada día que pasa el hombre tiene una capacidad mayor de comunicación y de conocimiento, sin embargo, lejos de utilizarla para mejorar su existencia individual y colectiva es utilizada por los grupos de poder para manipular al conjunto de la ciudadanía y extraer de ellos todos los beneficios económicos y políticos posibles. Y ejemplos tenemos para parar un carro.

Tres años hace ya de la invasión de Irak, invasión que mal que pese a todo el mundo, se veía a la legua que iba a ser una masacre gratuita y que solo iba a beneficiar a los lobbys americanos del oro negro. Muertos a mansalva para controlar la fuente de petróleo iraquí que empezaba a escapársele de las manos, la excusa imponer la democracia en aquel país. El férreo control norteamericano de las informaciones y su política de propaganda a favor, consiguieron hacer creer a más de un bienintencionado de la verdadera necesidad de esa acción y la apoyaron. Curiosamente, tres años después, al final la gente parece que se da cuenta de porqué lo primero que ocuparon fueron los pozos de petróleo y porqué el museo babilónico de Bagdad no fue protegido hasta que fue totalmente saqueado. Su beneficio siempre el primero.

Ahora es la gripe aviar. Se habla de una pandemia que ha provocado según datos de la OMS, 94 muertos humanos en los años que lleva descubierta. Como mínimo resulta chocante que se quiera equiparar a la peste bubónica medieval, cuando una gripe normal se lleva a millones de personas cualquier invierno un poco fuerte. Los medios, convenientemente manipulados en beneficio de las industrias químicas, están jugando el papel de altavoz de una paranoia que bien llevada puede dar muchos miles de euros de beneficio. Si con 94 muertos es una pandemia, ¿Cómo se puede considerar los muertos de sida? Y sin embargo, parece que haya desaparecido de la faz de la tierra. No da cuartos, ergo no ha de ser noticia.

Y en esa tesitura estamos, políticos chovinistas que luchan solo por su beneficio inmediato y partidista, confirmados en su puesto día a día por una juventud pasota a la que le da lo mismo una que ciento, que a lo máximo que aspira es a coger la cogorza más grande que pueda y por una sociedad individualista que en el mejor de los casos lucha por el “virgencita, que me quede como estoy”. Los medios de comunicación, por su parte, como siempre ondeando al mejor viento y diciendo la verdad según su interesado punto de vista.

Realmente cuesta creer que otro mundo es posible.

1 comentario:

odyseo dijo...

Manipulación, negocio, política, enfermedades, miedo, mentiras..... un coctel explosivo