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martes, abril 25, 2006

La importancia del bulto.

Marianico “El Rajoy” y Ángel “Dosvías” Acebes han presentado esta mañana los 4 millones de firmas que han recogido en contra del Estatut. Sin embargo -y que ellos hayan declarado- unas 300.000 han sido desechadas. Supongo que entre ellas estarán las cuatro o cinco veces que firmé vía Internet en plan choteo, con nombres de lo más loco que había y un DNI falso, pero válido. Y como yo, unas cuantas miles -algunas de una ironía fina muy difícil de detectar- fruto de las continuas cadenas que iban pasándose mis amigos. ¿Puede tenerse en consideración estas firmas callejeras tan volubles? No, evidentemente.

Cuando una entidad organiza una recogida masiva de firmas, allí se recoge de todo, desde el que firma porque cree en lo que se reivindica, el que firma por quitarse de encima al pelma del encuestador, el que es engañado sobre lo que se va a firmar, el que firma con DNI falso para que no sea reconocido o incluso al empanado de turno que lo firma todo. Todo ello implica que tan solo una parte mínima de las firmas recogidas es válida al 100%, y si se fuese un poco estricto, los organizadores de esas recogidas se quedaban con unas pocas firmas válidas. Sin embargo, ello es “políticamente incorrecto”: lo que interesa, antes de todo, es el efecto psicológico del bulto, no la validez de la firma.

En este caso, llama mucho la atención que para quedar bien el PP haya desestimado 300.000 firmas (una cantidad inferior daría imagen de poco serios por intentar meter todo lo posible, y más, de haber sido tomados poco en serio por los firmantes), y aún así no haya bajado de los 4 millones de firmas (4.020.000, concretamente). Esos 20.000 que sobrepasan los 4 millones me huelen muy mal, me huele a golpe de marketing: no es lo mismo decir “cuatro millones y pico”, que “tres millones y pico”. Aunque el lapso real no diste mas que unas pocas decenas de firmas, el límite entre el fracaso y la victoria, sí.

Total, que sea de una forma o de otra, las recogidas de firmas masivas distan mucho de ser una forma plebiscitaria correcta, ya que para dar validez a cualquier solicitud, primeramente han de contar con que ese nombre y ese DNI, existen en la realidad, si es un ciudadano sin cargas penales o si está legalmente radicado. Y es estadísticamente improbable que una gran cantidad de firmas cumplan a rajatabla esas premisas, más que nada por la tendencia de la gente a mantener la privacidad de sus datos, y porque significaría que tendrían que revisarse una a una todas las firmas recogidas.

En fin… que disfruten de sus firmitas, que yo me reí bastante cuando Apolonia Grandes Gracia les firmó contra el Estatut… ¡Y encima la utilizarán contra mí para que YO, que sí existo (creo, porque a estas alturas ya lo dudo todo), no pueda votar legalmente algo que sí me afecta!

Aisss… estos políticos y sus políticas…

6 comentarios:

UnLector dijo...

http://www.pitidopopular.com/

Ireneu dijo...

Juasjuasjuasjuas! Os invito a todos a entrar en el link de arriba. ¡Impagable!

Pucherazo! Pucherazo!

Anónimo dijo...

Por cierto, esos 4 millones de firmas, ¿qué porcentaje representa del total de votantes del PP en las pasadas elecciones?, ¿están todos los que son?, ¿son todos los que están?.

SantiNoBrain dijo...

Me resulta curioso que digan que es la mayor demostración popular de la democracia, ¿Qué son pues las elecciones?
Cuatro millones es la décima parte de los habitantes del país, ¿no dicen nada de los 36 millones que no han opinado?

odyseo dijo...

Apolonia puede estar tranquila... como dice Marianico el corto, su firma no será utilizada con fines partidistas, ja ja ja ja ja ja aj ja

Sergio Fidalgo dijo...

A mi me gustó más cuando firmó Spiderman.