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sábado, abril 29, 2006

La irresponsabilidad de lo nulo.

Una vez más, y ya van demasiadas para mi gusto, ERC ha demostrado que esto de gobernar una “nación”, le viene demasiado grande. Solicitar el voto nulo al nuevo Estatut, es un juego malabar de política para no situarse en el mismo nivel de idiotez que el PP, sin darse cuenta que si aquella postura es de una idiotez supina, la suya no queda en mejor situación. Ahora es fácil escudarse en que son las bases la que la sostienen, pero la verdad es que el redactado final ha sido fruto casi personal del propio Carod. ¿Porqué tamaña insensatez?

Cuando un partido se encuentra en el poder, además de encaminar los pasos de su política hacia aquel ideal que sostiene, tiene la obligación de velar por el bien de la sociedad que dirige, y en caso de conflicto entre el ideal político y la política social, jamás ha de tener preferencia la primera respecto la segunda, so riesgo de producir una grave fractura social. Pues esto mismo es lo que está pasando con el voto nulo de ERC.

Para comenzar, ese encaje de bolillos de “ni si, ni no, sino todo lo contrario” que intentan en vano matizar para no decir NO abiertamente, da la imagen de un partido que nada tiene que ver con lo que se ha tramitado, cuando ello es totalmente falso. Yo me acuerdo de ver a Carod, a Mas y a De Madre defendiendo el Estatut en las Cortes; mis ojos están mal, pero no tanto.

Tan solo el empecinamiento suicida de Carod-Rovira en negar la evidencia de que tal como están las cosas, ganar cuotas de autogobierno importantes, con una izquierda española en el gobierno por mayoría simple y con un Partido Popular encumbrado como adalid del nacionalismo español más rancio por mas de 10 millones de personas, era más una utopía que una realidad factible, obligó a Zapatero a entablar conversaciones con la derecha moderada de CiU dándole la espalda a ERC para poder conseguir una salida airosa para todos.

Carod, cómo chiquillo que no ha podido conseguir de sus padres la bicicleta, ha dado la pataleta y se ha enfurruñado con sus socios de Tripartito y ya no “ajunta” el Estatut que su propio partido ha ayudado a llevar a Madrid, arrastrando en su rabieta la sensatez y el sentido de la responsabilidad de una formación, que además de ser un partido político, es, antes de nada, gobierno de un pueblo, de una sociedad, de una nación.

Para correr hacia un autogobierno pleno como pretendería Carod, primeramente se ha de ver si se puede caminar hacia él, y todo lo que sea un avance, por pequeño que sea se ha de entender como una victoria. El decir, “para esto, mejor me quedo igual”, que propugna con el voto nulo (traducido a nivel de ciudadanía en una abstención) no hace más que apoyar y reforzar las tesis de quien no quiere en absoluto dar el más mínimo paso hacia un avance en ese sentido. Piedras a su propio tejado, el colmo de la tontería.

La “rauxa” -palabra de mal traducción al castellano, se puede entender como “arranque” o “arrebato”- sin el “seny” (cordura) no llega a ninguna parte. Y Puigcercòs (y como él, muchos), está bastante hartito de la “rauxa” invalidante de su inconsciente presidente.

Con lo tranquilo que se gobernaba durante esos 15 días de paro forzoso que tuvo…



La razón del voto nulo de ERC.

1 comentario:

Sergio Fidalgo dijo...

Los de ERC aún se creen que están en la oposición. Y por eso actúan así, lo de ser un partido de gobierno, de momento, les viene grande.