Publicidad

viernes, mayo 12, 2006

Jugada de maestro.

El follón que se ha armado en Catalunya con la destitución de los Consellers de ERC, puede ser mayúsculo, y lamentablemente para la imagen exterior de la política catalana, un auténtico vodevil (aunque, seamos francos, a parte de revuelo político, a nivel de calle poco más movimiento va a haber). No obstante, el gran afectado de esta bufonada es la propia política catalana, sí, pero quien va detrás, en grado de afectación, no va a ser nadie más que la propia ERC gracias al poco seso y menos virtudes estadistas de su presidente, Carod-Rovira.

Si ERC pretendía avanzar en el autogobierno y hacer aumentar el techo electoral de la formación, le ha salido el tiro por la culata debido a la posición arrogante, pretenciosa y sin ningún sentido de la responsabilidad política de Carod, que ha arrastrado con su actuación inconsciente a todo el partido a un callejón político sin salida y que le costará caro.

Maragall ha pecado de blando, porque ha querido ir a la caza de la medalla "estatutaria" al precio que fuera, y aunque la haya conseguido, su posición no es mucho mejor que la de Carod, la cual roza el descalabro.

El PSC, aunque tocado, sale a flote en el gobierno catalán gracias a su gran base electoral que le permite un cierto desahogo, máxime cuando CiU -el gran ganador- le ha brindado su apoyo en el parlamento emulando el gobierno alemán. IC, se ha sabido mantener en su meritorio segundo plano, alejado de la turbulencia del frente y negándose -muy astutamente- a asumir más carteras de lo estrictamente necesario para evitar "quemarse" en demasía. El PP, como siempre, por allí anda.

Sin embargo, Esquerra ha quedado en el peor sitio posible. Fuera del gobierno, ni pincha ni corta, ya que su única fuerza era la del tripartito y por si sola no tiene fuerza para nada, ya que la oposición de CiU, lejos de meter cizaña a los socialistas, va a apoyarlos, quedando en la oposición el PP y ERC. Pero ahí no acaba todo, ya que si bien ellos mismos se han auto expulsado de una posible reedición del pacto tripartito, no pueden arriesgarse a repetir un pacto con CiU, porque ello significaría, irremisiblemente, el fin de ERC como partido político. Por eso hicieron el tripartito, las heridas abiertas en el 81 aún escuecen.

Total, que la mente clarividente de Carod, ha anulado por completo la capacidad operativa de una formación, que bien llevada podía haber dado mucho que hablar, y que tras la chapuza política demostrada, problema tendrá para remontar el vuelo política y electoralmente hablando.

Jugada de maestro.

3 comentarios:

Sergio Fidalgo dijo...

Carod ha ido siempre a su bola, no se ha dedicado a consolidar el tripartito, sino en seguir con la "misión" que él cree tiene. Al final conseguirá que CiU vuelva a gobernar por los siglos de los siglos.

SantiNoBrain dijo...

siempre me ha sorprendido de los políticos catalanes su capacidad para hacer política, primero para Cataluña y luego para su tendencia.
Una vez más CIU ha demostrado que lo primero es lo primero, aunque no le niego la estrategia.
¡Cuánto tienen que aprender estos mardanos que tenemos nosotros...!

chin dijo...

Sí, yo creo que ERC la ha cagado bien. Creo que el último mes y medio de campaña en las últimas elecciones fue muy bueno para ellos. Lo peor es que ahora me parece que fue un "lavado de imagen" al que... ...les ha salido muy mal. El chiste de ayer en la Vanguardia fue muy ilustrativo.
Saludos