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viernes, junio 09, 2006

Circo por fútbol.

Pan y circo decían los romanos y, según parece, las innovaciones que ellos hicieron, simplemente han sido actualizadas mínimamente. Ante las situaciones del terrorismo de Irak -con la aniquilación de Al-zarqawi-, las subidas de los tipos de interés que harán que el problema de la vivienda sea un poco más asfixiante, o los continuos asesinatos selectivos de Israel, o la comercialización de una vacuna contra el cáncer de útero… ¿Qué es lo que nos encontramos? Con un mundo que está paralizado porque se juega un mundial de fútbol. El deporte rey, tiene más peso informativo que cualquier otra noticia. Vamos bien apañados.

Cualquier cosa, por más importante que sea, dejará de tener importancia mientras dure el mundial. Si quieren hacer un golpe de estado en EE.UU., lo podrán hacer; que explota una central nuclear, no se enterará ni cristo; si se hunde el mundo, mientras queden televisiones emitiendo y gente jugando partidos, va a pasar totalmente inadvertido. La fútbolmanía ha llegado a invadir todo, y lo que es peor a ocultarlo todo.

Particularmente el fútbol me gusta por el juego de estrategias que ha de desplegar, pero encuentro que todo este soberano tinglado que se han montado es un poco exagerado -por no decir extremadamente exagerado. Los periodistas necesitan eventos que movilicen a las masas, y no dudan en retransmitir los asuntos más escabrosos y morbosos o los eventos deportivos más masivos con tal de ganar audiencia. Sin embargo, esto es peligrosísimo.

Si todos los medios de comunicación están inmersos en una lucha tal por la audiencia que todos tienen la necesidad imperiosa de dedicarse en cuerpo y alma a los eventos más masivos, resulta que la libertad de expresión se reduce a la nada, simplemente porque lo masivo es lo que vende. Cualquier otro enfoque resulta, por tanto, ruinoso y, por ende, aprovechado por los grupos de poder para manipular la realidad informativa. Así de sencillo y así de duro.

Un programa de difusión de la filosofía, a ojos de un espectador medio es un peñazo impresionante perfectamente prescindible, lo cual juega perfectamente a favor de todos aquellos a quienes la sabiduría de la población resulta, como mínimo, incómoda. Resulta más fácil olvidar y seguir compadeciéndonos de nuestros males sin hacer nada por solucionarlos.

Pan y fútbol. Y es que, al fin y al cabo, el mundo no es más que una pelota.



¡Que balón más chulo le ha salido a la Nike!

1 comentario:

malaputa dijo...

Ah, ¿pero es que este año es otra vez el mundial?.

¿Eso no fue el año pasado?.