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viernes, junio 16, 2006

El Cachondeo justiciero.

Si alguien pensaba que en este país se ataban los perros con longaniza, con el asunto de los ladrones que fueron detenidos y posteriormente puestos en libertad “porque no se acostumbra a hacerse”, puede tener la completa seguridad de que ello es totalmente cierto.

La situación, de auténtico vodevil, debiera ser de las que hagan caer la cara de vergüenza a la fiscalía, a los jueces, al gobierno, y al Estado en general. Que se cojan in fraganti a unos ladrones armados hasta los dientes a punto de asaltar un banco, que encima se grabe en video por la misma policía, y que después cuando se presentan a disposición judicial sean liberados por falta de pruebas, más que un error es una canallada de las de peor calaña que existan.

¡¿Qué es lo que se tiene que presentar a un juzgado para detener a alguien?! ¿Un cadáver? ¿Millones de euros robados o estafados? ¿O simplemente no pagar un recibo de contribución? La justicia en este país es de risa, de puro cachondeo, donde sólo se actúa en función de intereses económicos de los poderosos, partidistas o del revuelo provocado en la opinión pública.

¿Alguien puede creer en una Justicia que echa marcha atrás cuando la gente y la propia policía claman al cielo la puesta en libertad de esos cinco peligrosos delincuentes, diciendo que ahora SÍ tienen “pruebas” de la gravedad de lo acaecido? ¿Alguien puede creer en ella? Ahora tan solo han logrado coger a tres de los cinco. A los otros dos, cógelos si puedes. O si quiere la policía arriesgar la vida para nada, claro.

Eso sí, ten unos cuantos millones en tu bolsillo, y la justicia actuará con total dedicación y dureza

¡Cuanta razón tenía Pedro Pacheco!.

1 comentario:

Miércoles Adams dijo...

Me parece normal lo que ha pasado, porque después de la horrorosa oposición por la que tienen que pasar tanto jueces como fiscales, es normal que queden algo tarados. y desgraciadamente se lo que digo, una de mis amigas ha pasado por años de estudio, para conseguir ser jueza, cuando empezó era una chica del montón, ahora tiene unas ideas que ni su madre la conoce

un saludo