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viernes, julio 07, 2006

Cinismo de niño rico.

Se ha sabido que el hombre que murió el otro día en Melilla al intentar saltar la valla fronteriza lo fue por heridas de arma de fuego. Según los propios asaltantes, el ejército marroquí empezó a tiros con ellos para evitar el salto de la valla. Curiosamente, ahora la gente se escandaliza por ese hecho, cuando no tienen ninguna razón para hacerlo.

El gobierno ha instado al gobierno marroquí a que evite a toda costa los asaltos a la valla de Melilla y Ceuta, es decir, el asalto en masa de la frontera entre África y Europa. Y así lo está haciendo. Nadie les ha dicho que han de seguir unas normas de conducta al respecto, simplemente les han pagado para que esos pobres indeseables no pasen la valla, y ellos han cumplido con su parte del trato.

Ahora bien, lo que no puede hacer ahora la opinión pública española -y por ende la europea- es exclamarse por los sistemas que utiliza un país tercermundista para evitar las entradas masivas, ya que ha sido ella misma la que ha obligado a los diferentes gobiernos a que tomaran medidas para evitar la entrada en su particular paraíso de tanta purria deleznable. ¿En qué quedamos? ¿Se ha de evitar totalmente la entrada de gente por la frontera, o se les ha de tratar humanamente?

Resulta de un cinismo absoluto que por un lado se quiera que se les trate como personas y por el otro se les niegue absolutamente su derecho a serlo. Queremos que se les trate bien, pero permitimos que en sus países se mueran de hambre o los maten como a perros y no hacemos nada ni para evitar lo uno ni para evitar lo otro.

El ser rico implica ser hipócrita y cínico. Está visto que en esto Europa da clases a cualquiera.

1 comentario:

malaputa dijo...

La gracia está en no verlo, que no nos salpique la mierda...