Publicidad

viernes, julio 28, 2006

El Gran Tramposo.

Un ciclista, le coge un día una pájara y pierde 10 minutos, y al día siguiente se pega una panzada en solitario de más de 100 kms, con todo el pelotón a su caza con velocidades de hasta 60 kms/h., y el individuo, no solo no es cazado, sino que recupera esos 10 minutos perdidos y 6 más. Hombre… no es por pensar mal, pero o el tío se dopó o iba montado en una moto, porque, se mire cómo se mire, raro lo es un rato largo. Pues este ha sido el caso de Floyd Landis, el reciente ganador del Tour de Francia, el cual si no cambian mucho las cosas, va a ser desposeído del maillot amarillo por tramposo

Lo más fuerte del caso es que el positivo ha sido de testosterona, que por lo visto es una sustancia que sale con facilidad pasmosa en los tests antidopaje, con el agravante de que si ganaba, sabía que iba a pasar el control obligatoriamente. ¿Qué se le pasó por la cabeza para hacer semejante burrada?

Hay gente que dice que la pérdida de 10 minutos en La Toussuire le tocó la moral y al día siguiente, la rabia, le hizo subir como una auténtica moto. El mismo Landis dice que su cuerpo produce más testosterona de forma natural y se declara inocente, pero seamos francos, después de un desfallecimiento como el que tuvo, al día siguiente ir 140 kms escapado, con cinco puertos de montaña a cual peor -acabando en el temible Morzine- y sacarle tropecientos minutos a los perseguidores, no es de persona humana. Cómo dijo un profesional del ciclismo, a ver si os pensáis que se puede hacer una carrera ciclista sólo comiendo pasta.

Sea lo que sea, la ignominia ha caído una vez más sobre el esforzadísimo y titánico mundo del ciclismo, justamente en la prueba más internacional que más había luchado contra el doping. Para más INRI, en 103 años de Tour jamás se había tenido que quitar el trofeo de ganador a alguien por utilizar elementos extraños. Las ganas de vencer a toda costa y de no defraudar ni a equipos, ni a patrocinadores, ni público hace que los ciclistas se arriesguen cada vez más a ser pillados in fraganti. Y aquí lo ha sido de pleno.

Floyd Landis, en condiciones normales, hubiera sido un gran campeón digno de encomio incluso dentro de su comunidad menonita. Ahora, -a falta de los contraanálisis- simplemente es un gran tramposo.


¿Próxima llegada al sprint en Alpe D'Huez?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, a toro pasado es más fácil calificar de rara esa escapada. Quizá ese mismo día hubiese sido meritorio este post.

Ireneu dijo...

Pues también es verdad, pero si lo hubiera hecho entonces, hubiera acusado a ciegas, además de poder meterme a futurólogo, claro, ya que a los tramposos sólo se les ve el rastro a cuando han sido descubiertos, que ojo, todavía falta el contraanálisis.