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viernes, marzo 31, 2006

Hoy, cuento: La ilusión.

Todas las mañanas el mismo camino. Un día tras otro, la misma hora, los mismos coches, las mismas caras desconocidas, la misma cola. Eran las nueve de la mañana de un viernes y estaba atascado en una de las formidables colas que se generan, nadie sabe porqué, en la autopista de entrada a la ciudad. Hoy la situación era aún peor si cabe, ya que los coches estábamos atrapados en la ratonera en que se convierte la muy segura y cómoda vía de acceso cuando se encuentra colapsada por los automóviles.

Avanzábamos poco a poco por el mar de coches cuando, de repente, una avispa se metió dentro del habitáculo. El miedo atroz a este tipo de insectos, me hizo reaccionar violentamente a golpes de trapo contra el pequeño intruso el cual, posiblemente, hubiese salido por sus propios medios de no haber actuado yo de forma tan inconsciente. Estaba tan atemorizado que tenía que matarla.

En uno de los exagerados movimientos de caza golpeé sin darme cuenta el volante y, a pesar de la baja velocidad que llevábamos, el coche se descontroló y cambió de carril. El hecho de que el vehículo fuera equipado con dirección asistida, junto con el fuerte golpe al volante, me impidió una rápida rectificación y me abalancé contra el coche que se encontraba a mi lado.

El impacto se auguraba de órdago pero, insospechadamente, me encontré circulando correctamente por el carril al cual me había cambiado, y con el automóvil al que iba a embestir en mi posición original. ¿Qué había pasado aquí?

Nada me impedía haberme dado el gran golpe, pero no me lo había dado y, por si fuera poco, el coche de al lado se había movido de sitio mágicamente a la posición que había dejado yo. Quedé estupefacto. No sabía darle una razón lógica al asunto y no podía entenderlo. A todo esto, seguíamos avanzando a paso lento y la avispa, tan sana como cuando entró, aprovechó el momento para huir por la ventana.

En un momento de locura, pisé el acelerador con todas mis fuerzas dispuesto a empotrarme contra el vehículo de delante. Efectivamente, no pasó absolutamente nada: yo pasé a su sitio y él pasó al mío. 

Algo que no acertaba yo a comprender hacía que todos mis “compañeros” de atasco fuesen virtuales, una especie de hologramas perfectos que representaban a otros coches en mi misma situación. Ello significaba entonces que no había nadie en aquella ancha autopista más que yo. Quien fuera que estaba haciendo esto, sabía que en una situación así no iba a permitir que mi coche tocara el delante y, ni mucho menos, los de los lados. Su jugada era segura, pero no pudo contar con mi miedo a las avispas. El porqué de esta mentira, lo ignoraba completamente.

Aumenté la velocidad y fui atravesando los coches uno tras otro cual fantasma atraviesa los muros, pero no sólo atravesaba turismos, sino pesadas grúas, autobuses, camiones, motos, en definitiva, de todo. Iba sólo y podía correr todo lo que me viniera en gana y cambiar de carril cuando me apeteciera. Los otros automóviles sencillamente no existían e iban ocupando los sitios que yo dejaba libre. Para colmo, frené y di marcha atrás; nadie me impedía la maniobra, pero un roce en la puerta con un guardarrailes me hizo ver que éstos sí eran reales. La carretera existía, pero los que lo ocupaban no. ¿Qué juego era éste?

Abandoné la autopista en la salida más cercana, alcanzándola en unos pocos instantes a pesar del intenso tráfico que asemejaba haber delante de mí..

Me incorporé a una carretera secundaria atestada de vehículos virtuales y anduve muchos kilómetros sólo en medio de una falsa vorágine de tráfico. Para comprobarme a mí mismo de la veracidad de lo que estaba viviendo, paré mi coche en medio de la carretera y bajé. Era increíble. Yo no estaba loco y no estaba sufriendo una alucinación, puesto que mi coche sí existía y yo estaba en medio de la calzada, sentado, viendo como pasaban tractores y furgonetas por encima de mí, sin sentir lo más mínimo. No lo entendía, pero a alguien o a algo le interesaba tenerme engañado pintándome una realidad ante mis ojos que no tenía nada que ver con la que verdaderamente existía.

Una súbita presión, seguida de un golpe de calor, me propulsó fuera de la calzada y me estampó contra unos arbustos de la cuneta. Dolorido me incorporé y vi lo que había pasado: un trailer a toda velocidad había impactado contra mi automóvil, provocando una explosión y una onda expansiva que me envió unos cuantos metros más allá. El conductor del trailer no había sufrido daños de consideración, pero mi coche quedó destrozado.

El angustiado camionero, me comentó que había tenido mi misma experiencia, pero él se había dado cuenta al dormirse un momento al volante. El exceso de confianza en lo que sucedía hizo el resto.

No encontramos explicación plausible a todo lo sucedido pero ninguno de los dos volvimos a tentar a la suerte. Tras nuestra vivencia, tenemos la certeza de que los vehículos que nos rodean, esos vehículos que nos frenan allá donde vayamos, son una farsa, pero...

¿Quién pone su vida en riesgo para descubrirlo? 


¿Cuál es el verdadero?

jueves, marzo 30, 2006

Pura Vida

Hay épocas en las que las circunstancias parece que se han puesto todas de acuerdo para no dejarte un huequecito para hacer tu post diario, y ésta es una de ellas. Un no parar en el trabajo, que el coche te deje tirado y tengas que llamar a la grua, la batalla -ríanse ustedes de la estrategia de Iwo Jima- por la instalación de la cocina (que dará para más de un post) y ser el secretario de la escalera con una reunión-espectáculo similar al de Tómbola, mezclenlo todo con un buen puñado de alergia primaveral, y ya tienen la receta perfecta para no poder desarrollar un post como Dios manda -si es que manda de alguna forma concreta.

En fin, que ya os contaré las peripecias de estos dias, que si quien sufre, vive, os aseguro que esto es vida pura.

¡Un saludito!



¡Esto es vida! ¡Joer!

lunes, marzo 27, 2006

Ahorro horario, derroche presupuestario.

Yo no se si a todo el mundo le pasa, pero hay cambios horarios que no me entero, y otros que me entero como si me hubiesen cambiado de planeta. El cuerpo va por un lado y la mente, como viene siendo costumbre, a su puta bola pero corregida y aumentada. Yo me guío mucho por la luz solar y simplemente viendo el sol ya se la hora en que estoy, pero estos días el cuerpo me está bailando una czarda combinada con una jota Navarra. Hora y cuerpo no van en consonancia y la cosa va descontrolada.

Ignoro si realmente los beneficios son tantos como se nos venden, pero me parece una gilipollez como una casa que nos hagan ir de cráneo a la mayoría durante una semana por el ahorro de 6 euros (lo que me cuesta la revista de bonsái que compro) ¡por familia!, cuando sabido es que simplemente bajando un 1% el precio de la gasolina, ahorraríamos una cantidad bastante superior.

Pero esto no acaba aquí, ya que se estima que nuestro país ahorra seis millones de euros con el cambio de horario, pero sin embargo los presupuestos en obras públicas no hacen más que aumentar una vez que ya están cerrados, sin contar los gastos desorbitados de la administración que todos los gobiernos asumen a cargo del erario público sin el menor miramiento.

¿Tenemos la obligación los ciudadanos de asumir con nuestro malestar los resultados de la mala gestión financiera de los distintos gobiernos?, porque el asunto simplemente viene por aquí: Ahorrar por un lado para gastar a manos llenas por el otro muchas veces más de lo que ahorrado.

Seis millones de euros fueron los que se le perdonaron al PSC por parte de La Caixa. ¿Para eso nos cambian la hora? ¿Para que no cueste nada al gobierno? Y que nadie vea un discurso reaccionario, sino bien al contrario, porque si la gente se negara a hacer el cambio horario, las cuentas -sobretodo privadas- de algunos temblarían. Pero como siempre, han de ser los mismos los que siempre paguen los errores de los que mandan. Y ya está bien.

Por suerte que este año será el último de aplicación de la normativa actual Europea de cambio horario, ya que el año que viene se tiene que revisar para otros cinco años y se tendría que prever algún cambio. Desgraciadamente, conociendo lo bien que va para las finanzas de los gobiernos, nos van a tener jodidos otras dos veces al año a todos para poder enjuagar deudas de burdeles, informes de codornices, viajecitos para la parentela y desayunos a base de Moët-Chandon de más de un alto funcionario.

Yo, encima tengo que gastarme el dinero en aspirinas para poder soportar estos días, más concretamente 6.75 euros por una caja de 20 aspirinas efervescentes.

Como dijo Labordeta… ¡Veros a la mierda!

viernes, marzo 24, 2006

Olvidar, no perdonar.

El nuevo escenario que sale del alto el fuego de ETA, es un escenario esperanzador, pero complicado como pocos. Todo el mundo, o al menos buena parte de él, quiere la paz, pero sin contraprestaciones, y políticas, menos. Sin embargo nadie parece darse cuenta que ello es totalmente imposible. Los políticos podrán vender la idea que les de la gana y conseguir que la gente se crea que no va a haber ninguna cesión, pero, evidentemente, y por mucho que duela a los más cándidos, la va a haber. La política es quid-pro-quo, lo contrario es confrontación, y en este caso, armada.

Si la banda terrorista deja de matar, el Estado español con su presidente a la cabeza (en este caso Zapatero) va a negociar con ellos -igual que lo hicieron Aznar y Felipe González- para que el fin de la violencia sea una realidad. Hemos hecho el salto cualitativo de pasar de una lucha armada (por ambos bandos) a una lucha de intereses políticos confrontados. ¿Y que van a negociar? Autodeterminaciones y reivindicaciones separatistas varias son mera utopía. Ahora lo que se va a tocar son hechos tangibles: presos y representación política de la izquierda abertzale.

Alguien puede pensar que se ha de contar con las víctimas, pero hemos de pensar que para un Estado -el que sea- las victimas habidas por ambos bandos (el caso del Ulster es flagrante) no son más que una rémora para conseguir los objetivos fijados de paz futura. El darles más importancia de la que deben tener implica enquistar el problema en una espiral de leyes del Talión sin salida. Por tanto, el gobierno incoará los expedientes que continúan abiertos por los delitos cometidos como legalmente le corresponde, pero no abrirá nuevos. Otegui sabía lo que se iba a producir igual que el gobierno, y por eso ha dilatado todo lo posible su ingreso en prisión ya que es la voz cantante de los batasunos.

Un poco por aquí y un poco por allá llegarán a un término medio, inaceptable para los más recalcitrantes de ambos bandos, pero beneficioso para el conjunto de la sociedad, que al fin y al cabo es lo importante, ya que no hay derecho que por unos cuantos extremistas se tenga a toda la ciudadanía acoquinada.

Las victimas, por su parte, son vestigios duros, crueles y con nombre y apellidos, pero vestigios al fin y al cabo de un pasado que no debió existir jamás, de una vergonzosa página de la historia de España que se ha de pasar cuanto antes mejor. Vivir anclados en el pasado, por doloroso que éste sea, no tiene sentido y más cuando el futuro de paz de toda la sociedad española pasa por que ellos formen parte del limbo de los olvidados.

Alguien dijo una vez que los asesinatos se han de perdonar, pero no olvidar. En este caso es al revés, se han de olvidar. Perdonar, posiblemente, aún queda demasiado grande al ser humano.



Duele, pero se ha de hacer.

miércoles, marzo 22, 2006

Alto el fuego: Malo para unos, bueno para todos.

Esta mañana hemos recibido con estupefacción el “Alto el Fuego permanente” con que se ha descolgado la banda terrorista ETA. La noticia hemos de reconocer que es buena, por no decir muy buena, porque siempre cabe poner unas comillas a los comunicados emitidos por las bandas terroristas. Todo lo que sea acabar con la violencia es positivo, mírese desde donde se mire, y esta es una noticia que promete un periodo de paz. ¿Cuánto de larga? No se sabe, esperemos cómo dicen los mismos terroristas que sea “permanente”.

Curiosamente estos días, en los foros de bonsái en que me muevo, estamos debatiendo el por qué ciertos árboles, cuando están a punto de morir producen una floración espectacular, como si emitieran un canto de cisne previo a su inminente muerte. ¿Es el caso de ETA, en que antes de morir ha querido dar su canto de cisne particular y sembrar todo Euskadi de bombas? Es posible, aunque particularmente sostengo que lo que han querido hacer es quitarse de en medio material comprometido antes de la tregua.

Sea lo que sea, si han decidido establecer un alto el fuego, y si no se rompe, será una de las mejores noticias habidas nunca en este país. Sin embargo, como era de prever, esta misma declaración no ha sentado igual de bien a las bancadas populares. Para ellos, el hecho de que ETA haya declarado un alto el fuego, NO HA SIDO POSITIVO, puesto que en ningún modo se ha expresado en este sentido Rajoy. Todos los partidos políticos han declarado que -con las precauciones debidas- el hecho de la declaración ha sido un buen paso adelante. El PP no. ¿Por qué? Sencillo.

Aznar, estooo…el PP en boca de Rajoy ha dicho que lo que realmente espera es que ETA se disculpe ante las víctimas, que entregue las armas, y que -ante todo- no se dieran contrapartidas políticas. ¡Aquí llegáramos! A ellos no les importa que se mate o no se mate, que revienten cuarenta personas en un coche bomba o no, lo que a ellos les preocupa son las “contrapartidas políticas”. ¿Pues no quedábamos que las ideas solo se deben defender políticamente y no con balazo en la nuca? Han quedado retratados, aunque me parece que a estas alturas, ya se podía llenar el Prado con retratos suyos.

En tanto que no haya violencia por parte de nadie, cada uno puede defender la idea que le parezca ¿Es o no es? Para el PP, el fin de la lucha armada de ETA va ligada al fin de SUS IDEAS, no de que maten o no. Mientras que exista separatismo vasco organizado, el PP estará contra él. Hasta ahora la excusa era que mataban, pero el escenario cambia totalmente si no lo hacen. ¿Qué harán ahora? ¿Seguirán empecinados en una política revanchista sin sentido u ocuparán el lugar de responsabilidad que les toca como segundo partido español más votado?

Que hagan lo que quieran. Ahora es hora de congratularnos todos porque los asesinos han dicho que no seguirán asesinando. Lo demás es pura bagatela.

martes, marzo 21, 2006

Un mundo real.

Cada día que pasa el hombre tiene una capacidad mayor de comunicación y de conocimiento, sin embargo, lejos de utilizarla para mejorar su existencia individual y colectiva es utilizada por los grupos de poder para manipular al conjunto de la ciudadanía y extraer de ellos todos los beneficios económicos y políticos posibles. Y ejemplos tenemos para parar un carro.

Tres años hace ya de la invasión de Irak, invasión que mal que pese a todo el mundo, se veía a la legua que iba a ser una masacre gratuita y que solo iba a beneficiar a los lobbys americanos del oro negro. Muertos a mansalva para controlar la fuente de petróleo iraquí que empezaba a escapársele de las manos, la excusa imponer la democracia en aquel país. El férreo control norteamericano de las informaciones y su política de propaganda a favor, consiguieron hacer creer a más de un bienintencionado de la verdadera necesidad de esa acción y la apoyaron. Curiosamente, tres años después, al final la gente parece que se da cuenta de porqué lo primero que ocuparon fueron los pozos de petróleo y porqué el museo babilónico de Bagdad no fue protegido hasta que fue totalmente saqueado. Su beneficio siempre el primero.

Ahora es la gripe aviar. Se habla de una pandemia que ha provocado según datos de la OMS, 94 muertos humanos en los años que lleva descubierta. Como mínimo resulta chocante que se quiera equiparar a la peste bubónica medieval, cuando una gripe normal se lleva a millones de personas cualquier invierno un poco fuerte. Los medios, convenientemente manipulados en beneficio de las industrias químicas, están jugando el papel de altavoz de una paranoia que bien llevada puede dar muchos miles de euros de beneficio. Si con 94 muertos es una pandemia, ¿Cómo se puede considerar los muertos de sida? Y sin embargo, parece que haya desaparecido de la faz de la tierra. No da cuartos, ergo no ha de ser noticia.

Y en esa tesitura estamos, políticos chovinistas que luchan solo por su beneficio inmediato y partidista, confirmados en su puesto día a día por una juventud pasota a la que le da lo mismo una que ciento, que a lo máximo que aspira es a coger la cogorza más grande que pueda y por una sociedad individualista que en el mejor de los casos lucha por el “virgencita, que me quede como estoy”. Los medios de comunicación, por su parte, como siempre ondeando al mejor viento y diciendo la verdad según su interesado punto de vista.

Realmente cuesta creer que otro mundo es posible.

domingo, marzo 19, 2006

El botellón del avestruz

Visto los acontecimientos de los últimos días, a mi que me perdonen, pero pienso que algo falla en este país. Mientras que en Francia toda la juventud se moviliza violentamente para luchar contra los contratos basura que pretende meterles sin vaselina Dominique de Villepin (despido libre a los más jóvenes de 26 años) poniendo en jaque a todo el gobierno de Chirac, resulta que a pocos kilómetros al sur, la juventud española se moviliza en masa para ver qué ciudad coge la borrachera pública más multitudinaria. Esto, lo miren como lo miren, es más motivo de mofa mundial que motivo de orgullo.

Me parece muy bien que la juventud se divierta cuanto quiera, pero cuando esa misma juventud solo sabe “divertirse” a expensas de alcohol de garrafón y drogas adulteradas día tras día y se niega a movilizar para cosas que realmente le afectan, callando como putas y asumiendo cobardemente una y otra vez una realidad diaria cada vez más dura, eso quiere decir que esa juventud está enferma, muy enferma. Vergonzosamente enferma.

Es muy cómodo decir que la gente joven, ante la perspectiva de un mal futuro tienden a querer olvidar el incierto porvenir que les espera, pero esta respuesta colectiva es, simplemente, la respuesta del avestruz. Si la situación es mala, buena parte de culpa es de los políticos que hacen a su antojo, pero no menos parte de culpa tiene la juventud que se ve afectada por esas políticas, que lejos de rebotarse en masa para mejorar sus perspectivas, se esconde en una juerga continua participando poco o nada para arreglar los problemas que realmente le afectan: los estudios, la precariedad del trabajo, el paro, el precio de la vivienda... Ponerse hasta el culo de porros y cerveza de jueves a domingo solucionan todos los problemas. De vergüenza.

Para colofón, cada vez que se habla de algún país extranjero, aflora el enfermizo orgullo de noble imperial español degradado a barrendero y creemos que nosotros somos los mejores y los demás son una mierda. Tal vez sea así, pero por algo será que el salario mínimo francés es el doble del español. A lo mejor cada uno tiene lo que se merece.

Con un porrete y una litrona en la mano ya está bien todo.



Joven y su perro luchando denodadamente contra la precariedad laboral.

sábado, marzo 18, 2006

Hoy, cuento: El Ajo.

¡Que hambre! Tenía delante de mi vista un hermoso plato de lentejas, con su choricito y su cabeza de ajo, que no se lo saltaba un galgo. Un plato bien calentito y reconfortante, genial para estos fríos días invernales, aunque con el pequeño inconveniente de las calorías que nadan a sus anchas en el plato y que son acérrimas enemigas de mis pantalones. Pero lo que realmente me pirra es la cabeza de ajos, aunque mi madre siempre me recriminaba que me la comiera por ser un autentico atentado a la pituitaria de quien tuviera delante.

Pero aquel día en el restaurante no me pude resistir al encanto repetitivo de aquella deliciosa cabeza de ajos. Había tenido bronca con los jefes, como siempre, y no consideré oportuno el reprimirme y castigarme a mí mismo: a quien le molestase, ya conocía aquel famoso dicho que hay con el agua y el ajo de protagonistas. El bocado me resultó auténticamente orgásmico. Acabé de comer y volví a la oficina, y es que los tragos duros con la barriga llena no son lo mismo.

Comprendí que algo no funcionaba demasiado bien cuando al atender la primera llamada de la tarde, no fui capaz de decir más que un sonoro y lánguido... “Ajoooo” en vez del breve y conciso “Àgil & Quick, Mensajería urgente 24 horas, dígame.” introductorio de cada llamada.

Colgué el aparato de golpe al darme cuenta de que no podía articular palabras distintas a “ajo”. Dijera lo que dijera, aún cambiando el tono, el ajo estaba siempre presente en mi boca. ¿Era eso lo que se decía de “repetir más que el ajo”? ¡Pues maldita la gracia!

Estaba asustado, ya que no me había pasado nunca antes y no sabía si se me pasaría o tendría que estar toda la vida con ese “ajo” en mi garganta. Además, en la oficina, más temprano que tarde tendría que cruzar alguna palabra con mis compañeros, y no era cuestión de agravar mi fama de lunático que ya de por sí pululaba por toda la sección. Apagué los aparatos y en un descuido de mi jefe directo, abandoné la oficina; no era cuestión de dar demasiadas explicaciones dadas las circunstancias, hubiera resultado demasiado repetitivo.

Empecé a divagar por los rincones más solitarios de la ciudad, intentando en vano que mi vocabulario hablado aumentara a algo más del paupérrimo “ajo” que se había apoderado de mis cuerdas vocales. Por más fuerte que gritara, más fuerte salía el “ajo” y la impotencia por no poder dominar aquella palabreja, me hizo llorar un lloro de lo más raro... ¿sería por eso que las madres le dicen a sus hijos cuando lloran “ajo, ajo, mi niño”?

Ya era casi anochecido cuando al fin salió de mis labios una palabrota irrepetible en estos momentos, pero que significó la rotura de mi cautiverio “ajil”. Una alegría inmensa me inundó y comencé a cantar a grito pelado, con mas fuerza que armonía, todo sea el decirlo; seguro que alguien, en aquellos momentos, prefería que hubiera seguido con el ajo.

La cara de estupefacción de un conocido mío cuando en llegando a casa lo saludé con un sonoro “ajo”, me indicó que la digestión del pesado aditamento aún no se había completado, pero que solo era cuestión de tiempo de que se pasasen los nocivos efectos de aquella cabeza de ajos maldita.

En el preciso momento en que yo entraba al portal de mi casa, una mujer joven corría desesperada por la calle gritando como una posesa “¡Pimiento! ¡Pimiento!”

Me acordé de los sabios consejos de mi madre.



Ajo ajo ajo (ajo,ajo).

jueves, marzo 16, 2006

¡Nos vamos a Madrid!

Si, si, si…¡Nos vamos a Madrid! Ese fue el grito que a coro gritábamos -el que gritare- los aficionados pericos cuando el Espanyol se clasificó para la Copa del Rey de fútbol. El logro bien valía la pena un alegrón en un club como el nuestro en el cual las alegrías se han de dosificar con cuentagotas porque parece que seamos alérgicos a ellas. Es normal que nos alegramos cuando tienes que enfrentarte día a día contra el aparato de propaganda del otro equipo de Barcelona: la televisión pública catalana, es decir, TV3.

Esta televisión pública -dado que la pagamos todos- debiera dar información en proporción del interés público y no en cuanto a los intereses partidistas de los grupos de poder, pero no es así. El F.C. Barcelona ocupa todo espectro deportivo y extradeportivo y los periodistas, tal como gustan de sus buenas retribuciones, no dudan un momento en actuar “peloteramente” y pasarles el cepillo a aquellos que sostienen su chiringuito personal. Ante todo el interés público… de su sueldo a fin de mes.

Las excusas para escatimar tiempo de emisión a las noticias del Espanyol, son de lo más peregrinas, mientras que del Barcelona cualquier tontería se merece poco menos que las primeras planas. Si eso pasa con el segundo equipo en importancia de Catalunya, imagínense los demás equipos y los demás deportes. Corre el rumor de que un equipo tuvo que fusilar en medio del campo a media plantilla para que TV3 tuviera la decencia de sacarlo por la televisión.

Ayer, más de lo mismo. TV3 no retransmitió el partido de vuelta del Espanyol excusándose en que no tenía los derechos, cuando pagando -como ha hecho tantas veces con los del Bar$a (si, si con el signo del dólar)- pudiera haberlo conseguido. ¿Y que hizo? ¿Dar una película? Pues no: dió la pachanga de despedida de Albertini en que jugaba el Inter de Milán y… si, señor, lo han adivinado, el Barcelona (equipo en el que jugó la friolera de 6 o 7 partidos). La ecuanimidad ante todo, y la poca vergüenza a raudales.

Pero aún no acaba aquí la cosa, la obstinación de estos lameculos por vender públicamente que los pericos somos fascistas integrales llega a extremos vergonzosos. El Espanyol, como equipo de una ciudad, tiene miembros de todo el espectro social de dicha ciudad, fascistas, independentistas, nacionalistas de izquierdas, de derechas, anarquistas…, pero mira por donde, siempre que sale una imagen de nuestro equipo, siempre tiene que salir una banderita española (símbolo fascista por antonomasia en esta tierra), cuando siempre hay una infinidad más de banderas catalanas.

Anteayer, que dieron 30 segundos de que se jugaba el partido y que iban más de 500 pericos a La Coruña, no hicieron ningún plano a las senyeras esteladas que llevaban algunos aficionados. Nadie llevaba banderas. Hoy, sin embargo, al dar el resumen les ha faltado tiempo para remarcar que cuatro (4) borrachos, uno con una bandera española y vestidos con camisetas del Espanyol han tirado botellas -con poco acierto debido al alcohol ingerido- a los de TV3, y que la gente -tres(3)personas convenientemente calzadas con su banderita española con su torito- les ha increpado para que se fueran del aeropuerto del Prat. ¿Eres del Espanyol y quieres salir en TV3? Ponte una camiseta perica, y mueve un poco una bandera española. Sales seguro.

En fin… que ellos a lo suyo: hacer la rosca al poderoso, ya que saben que así tienen el puesto asegurado. La verdad no tiene interés si no se dice lo políticamente correcto, y en Catalunya, ser del Espanyol es ser un peligroso anticatalán, aunque el cuñado del presidente del Barcelona sea tan catalanista que se permita ser cofrade de la Fundación Francisco Franco y todo.

Por algo será que un filósofo catalán -Josep Ramoneda- ha dicho que para que Catalunya llegase a ser plenamente libre, el Bar$a tenía que bajar a segunda.

lunes, marzo 13, 2006

Una alambrada de 100 kilómetros de alto.

Hace unos meses eran las alambradas de Melilla y Ceuta, y ahora son las playas de Canarias las que reciben a diario la llegada de inmigrantes del África negra. Vivos pero muchos, muchísimos, demasiados, muertos. En lo que llevamos de año se calcula que habrán llegado a Canarias unas 2500 personas, pero es que se calcula que también han muerto mas de 1200 personas. Espeluznante.

Cuando ocurrieron los asaltos del mes de septiembre, se hizo presión a las autoridades marroquíes para que no se permitiera la llegada de tanto inmigrante a las alambradas ceutíes y melillenses. Y parece que han cumplido su parte del trato. Los inmigrantes desesperados prefieren intentar la travesía de los 100 kms de mar abierto que separan Mauritania de las Canarias, en precarias barcas de pesca antes que cruzar el territorio marroquí. Por algo será, y dudo que sea por las buenas palabras de la policía.

Ahora, a alguien se le puede ocurrir -cómo pasó en el caso de Marruecos- pedir que sea la policía mauritana la que se encargue de frenar el acceso descontrolado y mafioso de todo ese gentío. Craso error. Mauritania tiene el doble de la extensión que España, y una población equivalente a la del área metropolitana de Barcelona. ¿Alguien cree que en estas condiciones hay algún estamento político de aquel paupérrimo país capacitado para hacer algo con cara y ojos? Evidentemente, no.

España es la gran afectada por esta ola inmigratoria, pero al contrario de otras veces, no tiene el cómodo cojín de un país que bien que pobre, tiene ciertos recursos como es Marruecos. Ahora se encuentra con alguien para el cual es imposible que, por sus propios medios, resista el embate de la desesperación humana y la única defensa es el brazo de mar abierto de una centena de kilómetros, que una gente -valiente como pocos- no tiene miedo a cruzar en cascarones de nuez. El precio que se paga para salir de la miseria es alto: un tercio de ellos no llegan jamás a puerto.

España, y Europa en su conjunto, han de trabajar para poner fin a esa masacre y la única forma que hay es colaborando con los gobiernos de los países emisores para mejorar sus condiciones de vida, a fin de que los desequilibrios entre las distintas partes del mundo, no hagan que la gente se juegue la vida por mejorarla aunque sea tan solo un poco.

Mientras haya gente muriéndose de hambre y otra gente que se gaste 650.000 euros en un coche, el problema seguirá existiendo.

¿Por qué no lo quieren ver?



Esto no era un crucero de placer.

sábado, marzo 11, 2006

11-M. Hoy hace 2 años.

A nuestros políticos:

¡Dejen a las víctimas en paz, joder! ¡Déjenlas en paz!


El dolor colectivo merece un respeto.

viernes, marzo 10, 2006

Maracas de Machín televisivas.

Hoy podría hablar de políticos y de política, pero tal como está de loca la política española me hubiera salido un post que competiría en surrealismo con la obra de Dalí y, la verdad sea dicha, no es mi intención el hacer sombra a semejante genio. Aunque he de reconocer que no son pocas las facilidades que nuestros representantes me ofrecen, pero las medallas fáciles se lo dejo para ellos, que son maestros en el arte del “si y no, aunque todo lo contrario”.

Lo que realmente me ha llamado la atención hoy es el comprobar como las televisiones ya no compiten solo por la programación que más audiencia tiene, sino también por la posición que ocupan en el mando a distancia. Ya, el próximo paso será luchar por la onda hertziana más grande o por las veces que sale un huevo frito en sus pantallas. Cómo se nota que la televisión es un asunto político también.

Por si no se han dado cuenta, a pesar de que somos libres de hacer coincidir cadenas y números de programa como nos venga en gana, todos seguimos unos patrones mnemotécnicos que difieren muy poco los unos de los otros. Por ejemplo, la 1 ya tiene asignada la tecla 1 por méritos propios al ser la primera que hubo en España; la 2, la 2; TV3 (o la autonómica correspondiente) en el 3; Antena3, el nº 4; Telecinco, evidentemente en la tecla 5; El canal 33 (o segundos canales autonómicos) en la 6, y el extinto Canal Plus en el 7, y de aquí en adelante, emisoras locales, porno y de estafas astrológicas al gusto.

Pues bien, esto que más o menos era lógico ha saltado hecho trizas cuando Canal+ ha cambiado a ser en abierto y ha pasado a llamarse Cuatro. ¿Dónde estará ahora? ¿El Cuatro en el puesto siete? Suena mal… por tanto, ¿qué mejor que poner a Cuatro en el 4? Pero hay un problema… quien resulta desbancada es Antena3, por lo que una emisora de tendencias derechosas, corre el riesgo de ser trocada por una de tendencias izquierdosas. No me negarán que el “mobbing” político que se intuye en el fondo no es sibilino.

Pero aún hay más, en Barcelona, tenemos dos televisiones locales: CityTV -aunque emite en más sitios de España- y BarcelonaTV, que ahora se están dando de ostias por conseguir el número 8 del canal. Para empezar, CityTV ha cambiado el nombre a “TD8” con el fin de apropiarse del espacio “ochero”, pero es que BTV está haciendo campaña de consecución de dicha tecla con concursos alrededor del número 8, lemas como “omple el vuit” (llena el ocho) -que juega con el doble sentido en catalán de “vuit”, ya que con V significa 8 y con B, “vacío”-, y haciendo ostentación del 8 dado que en los códigos postales, Barcelona comienza con “08” -al ser la octava ciudad del estado por orden alfabético. Algún día se lían a mordiscos entre ellas, ya verán.

¿Vale la pena tanto esfuerzo por parte de las cadenas por estar ubicado en una parte u en otra del mando? Lo dudo, porque al fin y al cabo cuando empiezas a hacer zapping te repasas todos los canales tantas veces como puede tu dedo marcar, y tan rápido como pueda responder el televisor, para al final acabar viendo el mismo bodrio de programación de siempre.

Sinceramente, creo que esta gente de la televisión está peor que las maracas de Machín.

Oscar incluido. ;-)



Ejemplo de cerebro de directivo televisivo.

martes, marzo 07, 2006

Zen e informática. La pareja perfecta.

Yo no se si debe ser cosa mía o le debe pasar a todos los que trabajan más o menos cotidianamente con ordenadores de su propiedad, pero, de verdad, que lo mío ya empiezo a creer que es congénito.

En mi tienda trabajo con 3 ordenadores en red y cuatro impresoras, pues bien, cuando no es uno, es otro, y si no una impresora, o los monitores, de tal forma que no hay forma humana de que todo funcione correctamente y a la vez. Ahora, para postre, acabo de poner el ADSL, y me han tenido que poner un splitter porque no funcionaba, y ha sido poner el router y fastidiarse el invento ya que uno de los ordenadores -sin causa aparente- ha dicho que no se conecta a red y no se conecta. Y no es cosa del router. Para perder los nervios, vamos.

Lo que más me preocupa realmente es el tiempo que llegas a perder con el coño de los aparatejos estos, que te hace algunas veces añorar esas libretas pautadas, esos bics cristal mordisqueados y esa máquina de escribir Olivetti de primera generación. Cuando funcionan bien, funcionan de coña, pero cuando no… llegas a odiar de todo corazón la informática.

Y encima, yo tengo la santa suerte de que siempre, y digo siempre, cuando compro cualquier PC, he de volver a los pocos días porque hay algo que no funciona y que, por ejemplo, me llevó hace poco tiempo a estar sin ordenador en casa durante más de un mes por un fallo en la placa base. Más o menos el mismo problema de cuando compré el primer ordenador -un Cyrix 486 a 33 mhz-, por allá en el 94 que directamente no arrancó y le tuvieron que cambiar la placa. 12 años de informática diaria después aún seguimos en las mismas. Un gafe informático de suicidio, vamos.

Pero no se lo pierdan, que la última es que he ido a actualizar el 98 que gastaba el PC “antisistema de red” y pasarlo al XP, para ver si conseguía entrarlo en vereda cuando a media actualización, el muy jodido se ha clavado. Haciendo gala de mis conocimientos de zen y meditación trascendental he decidido no liarme a patadas con él e irme a clase de francés, que el jueves tengo examen de conversación y la cosa pinta bastos. Alguien sabe de lo que hablo.

He de reconocer que si no fuera porque tengo más paciencia que un pescador de caña en el Besós, solo Dios sabe qué barbaridad hubiera hecho ya. Pero eso sí, mi negocio está modernizado y al día…

Casi diría “por desgracia”.



Al final les daré un uso correcto.

Cervantes... ¿o Sirvent?

Don Miguel de Cervantes Saavedra, escritor de El Quijote, nació en Alcalá de Henares (Madrid)… así nos hemos aprendido durante generaciones el origen de Cervantes en los libros de texto. Sin embargo, ahora resulta que hay un historiador catalán, Joan Belbeny, que tras más de 10 años de estudios asegura que Miguel de Cervantes se llamaba en realidad Miquel Sirvent -miembro de una noble saga valenciana descendiente de catalanes de Perpiñán- y que el Quijote fue escrito en su origen en catalán, pero posteriormente traducido al castellano. La propuesta puede parecer una barbaridad y tal vez sea así, pero cuando se leen las pruebas que ofrece, a uno, como mínimo, le invade la duda.

Un Quijote y otras obras lleno de catalanismos injustificados, dudas razonables sobre el lugar de nacencia exacto de Cervantes, incongruencias entre su biografía oficial y una lectura minuciosa de los textos y documentos existentes, incongruencias y retoques en ediciones, desaparición total de dos ediciones originales -Barcelona y Amberes-, textos obligados a ser escritos en castellano datados en fechas similares… toda una pléyade de detalles que hacen que tiemblen las creencias que existían hasta ahora sobre Cervantes y que harán que más de un purista se remueva lleno de indignación.

A mi, particularmente, gusto de todo lo que sea versiones apócrifas que pongan en duda las versiones oficiales, ya que normalmente suelen distar mucho de ser objetivas, por no decir intencionadamente subjetivas. Estudios mínimamente serios que pongan en duda los dogmas de fe de cualquier procedencia son enriquecedores por lo de subversivo que hay en ellos. Y este es uno de ellos.

Lo mejor del asunto -y tal vez lo peligroso- sea que hay tal confusión entorno al personaje de Cervantes (o Sirvent) que si bien no se puede asegurar que el tal Miquel Sirvent sea el tal Miguel de Cervantes, tampoco se puede asegurar lo contrario, por lo que defender la castellanidad de Cervantes a ultranza no deja de ser más que un juego arriesgado que solo dispone del aval de una tradición oficial raramente objetiva.

Sin embargo, no han perdido el tiempo quienes quieren ver en el asunto a un patriota catalán (valenciano) contra la lucha centralista castellana y elevar a Sirvent al altar de héroe cuatribarrado obligado a un cambio de personalidad a la fuerza. La política es ponerse medallas y está visto que los políticos peninsulares llevan generaciones de entreno intensivo. Si todos lo hacen ahora ¿no lo iban a hacer hace 4 siglos?

Cervantes o Sirvent, tanto da. La verdad nunca la sabremos, posiblemente porque el mismo escritor según parece tejió él mismo la maraña de su procedencia y quiso que no se supiera. Lo importante es la obra que quedó. Sea castellano o valenciano, noble o plebeyo, fue sin duda, la obra de un genio.

Y esa medalla, ningún político podrá atribuírsela.

Por suerte.

jueves, marzo 02, 2006

Primos, y no hermanos.

Desde siempre he sido un acérrimo defensor del catalán y de todo el hecho cultural que lleva implícito por su peculiaridad y por su continua denigración desde el estamento político castellanófilo. Tal vez sea por mi tendencia a ser defensor de causas perdidas, pero así pienso y si a estas alturas ya no he cambiado de pensar, seamos francos, difícilmente lo llegaré a hacer. Sin embargo, no todo el monte es orégano y si he criticado -y critico- a los “españófilos” por su carácter castellano imperialista, también he de repartir coscorrones a los “catalanófilos” imperialistas que -aunque sean muchísimos menos- por desgracia también los hay.

Efectivamente, existen ciertos grupúsculos para los que, Catalunya es todo aquel territorio donde se habla catalán en cualquiera de sus formas, enarbolando la bandera de los llamados Países Catalanes simplemente como una mera prolongación política del principado. Catalunya, para ellos, va desde Salses (Rosellón) a Guardamar de Segura (Alicante) y desde Fraga (Huesca) a Alguer (Cerdeña, Italia), pasando por las Baleares. Confundir la geografía humana con la geografía política es un pecado que en la historia de todos los países del mundo está escrita con sangre.

La lengua catalana, se le llame como se le llame a cada una de sus variedades (valenciano, mallorquín, catalán…), es una y objetiva y científicamente no cabe mucho más a decir. Y no lo digo por decir, sino por propia experiencia. Pero, en mor de la razón, si bien la unidad del catalán es impepinable por mucho que digan algunos políticos, la unidad política de dichos territorios es algo que roza el larguero de la ficción imperialista.

Cuando se habla de independencia de Catalunya por algunos sectores radicales -ERC cae algunas veces en ello-, se incluye por sistema los territorios de habla catalana que quedan fuera del territorio estrictamente catalán. De esta forma, se integran de forma demasiado alegre tanto Mallorca, Andorra -ya independiente-, como Valencia o los territorios de lengua catalana de la franja de Aragón, provocando una cierta reacción en contra dado que las realidades son muy diferentes y muy complejas. Reducirlo todo a uno, no es bueno, ni justo. Ni cuando lo reducimos a castellano, ni cuando lo reducimos a catalán del principado.

Si se habla de Países Catalanes, hemos de considerar que cada territorio, debido a su idiosincrasia propia, actúa como lo que realmente son: países diferentes. La idea pancatalanista es como querer hacer una Francia que englobe Bélgica (zona flamenca incluida), Suiza, Luxemburgo y el Québec canadiense. Es ignorar que cada zona catalanoparlante ha tenido su propio desarrollo, y que el hecho de que ahora estén casi todos bajo bandera española ha sido un mero accidente histórico.

Si Catalunya desea ser independiente (que está por ver), ello no implica que los valencianos quieran serlo o que los de Alguer quieran dejar de ser italianos o los de Fraga, aragoneses. Estos países que hablan catalán y entienden lo catalán a su particular forma, pueden sentirse atosigados e incómodos ante la presión política -y hasta cierto punto, ingerencia- ejercida desde algunos círculos políticos ajenos a su territorio.

Los catalanes hemos de hacer la nuestra, y dejar hacer a los demás a su libre albedrío, y dejar hacer cada uno a su forma. En Valencia es importante preservar el valenciano, y que se hable, pero no se ha de vender que lo que viene del principado es mejor a lo valenciano, porque no es cierto, aunque algunas “senyeras esteladas” así parezcan decirlo.

Dios dijo hermanos, pero no primos, aunque nunca está de más reconocer que realmente somos primos, y no hermanos. Cada uno en su casa mantiene las familias unidas.