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lunes, julio 31, 2006

Confusión.

A mí que me perdonen, pero pienso que algo no rula muy bien dentro de la cabeza de algunos dirigentes israelíes. ¿Cómo puede ser que tras la matanza de civiles indiscriminada en Qana, en que murieron 57 personas, de las cuales 37 niños -algunos deficientes- se atrevan a decir en pleno consejo de la ONU, que la culpa de que ellos hayan muerto es de la existencia de Hezbollah?. El grado de hipocresía, cinismo e inhumanidad es tal en el seno de aquellos que llevan las riendas de los caballos del Apocalipsis en el Líbano, que resulta que quien mata un inocente, no es culpable de nada, mientras que el inocente es totalmente culpable por estar en medio del punto de mira del que disparó. O yo no soy persona, o no lo son los que dicen semejante barbaridad.

Hasta tal punto ha sido la gravedad del asunto, que la tropelía del ejército hebreo ha conseguido unir a las siempre enfrentadas comunidades cristiana y musulmana en contra de ellos. Hasta el PP ha condenado la barbarie de Qana. No es baladí.

Para Israel, el inocente es el culpable; qué pronto se olvida el padecimiento ajeno. No sé qué sentimiento despertará a los supervivientes del horror de Auschwitz saber que eran masacrados por culpa de la existencia de EE.UU.

No es lo mismo dar que recibir. Qué mísero es el ser humano.



El gobierno israelí no tiene claro quien es el verdugo.

sábado, julio 29, 2006

Oligarquía trabajadora.

El follón que se ha montado en el aeropuerto de El Prat por las protestas del personal de tierra de Iberia, es de los que hacen época y vergüenza ajena por la imagen que dan de cara al mundo. Particularmente, me la repampinfla todo lo que suceda alrededor de los aviones, dado que el avión para mi, simplemente es un ruido por el cielo, pero se ha de reconocer que no hay derecho a que con la excusa de defender unos derechos -que está por ver si lo son en realidad- han cogido de rehenes a más de 100.000 personas en un aeropuerto en una fecha clave, en una huelga salvaje y sin aviso ninguno. Una cosa es dañar a la empresa y otra muy diferente es utilizar a la ciudadanía para conseguir lo que les de la gana. Aquí el derecho se convierte en prepotencia.

Ya sean unas veces por los pilotos, otros por los controladores y otros por el personal de tierra, todo los que trabajan en los aeropuertos, simplemente tienen que hacer una huelga para conseguir lo que ellos quieran. Su puesto es tan estratégico que tienen derecho de pernada para conseguir lo que quieren y así lo hacen cada dos por tres. Nada tiene que ver con una lucha de mejora laboral, sino sencillamente en un conseguir cada vez más, porque en cuanto quieren conseguir cualquier cosa, simplemente hacen una huelga así por las buenas, sin avisar ni nada, colapsan a todo un país y las autoridades han de ceder quieran o no ante el salvaje chantaje.

Los afectados, gentes normales que han pagado su billete religiosamente para poder desplazarse a cualquier punto del mundo, se ven retenidos en el aeropuerto sine die en contra de su voluntad, en condiciones más típicas de un campo de refugiados que de un aeropuerto, con un dinero ya desembolsado y sin posibilidad de partir hacia su punto de destino. Pero claro, ellos no tienen derecho alguno porque a una serie de supuestos trabajadores que ganan infinitamente más que cualquier peón de obra (se comenta que los pilotos tienen derecho hasta a bonos descuento del Corte Inglés) les apetece conseguir una serie de mejoras. Vergonzoso.

Si tenían algún motivo válido para hacer huelga lo pierden absolutamente en el momento que actúan corporativistamente y abusan de su posición de poder, porque en ese momento no se trata de una lucha obrera, sino de una prepotencia oligarca. Once horas de bloqueo salvaje de las pistas del aeropuerto y 200.000 personas afectadas quitan cualquier atisbo de razón.

Además… ¿Cuántos trabajadores aeroportuarios han muerto este verano por golpe de calor? ¿Y albañiles?


Lo siento. Te has quedado sin vacaciones.

viernes, julio 28, 2006

El Gran Tramposo.

Un ciclista, le coge un día una pájara y pierde 10 minutos, y al día siguiente se pega una panzada en solitario de más de 100 kms, con todo el pelotón a su caza con velocidades de hasta 60 kms/h., y el individuo, no solo no es cazado, sino que recupera esos 10 minutos perdidos y 6 más. Hombre… no es por pensar mal, pero o el tío se dopó o iba montado en una moto, porque, se mire cómo se mire, raro lo es un rato largo. Pues este ha sido el caso de Floyd Landis, el reciente ganador del Tour de Francia, el cual si no cambian mucho las cosas, va a ser desposeído del maillot amarillo por tramposo

Lo más fuerte del caso es que el positivo ha sido de testosterona, que por lo visto es una sustancia que sale con facilidad pasmosa en los tests antidopaje, con el agravante de que si ganaba, sabía que iba a pasar el control obligatoriamente. ¿Qué se le pasó por la cabeza para hacer semejante burrada?

Hay gente que dice que la pérdida de 10 minutos en La Toussuire le tocó la moral y al día siguiente, la rabia, le hizo subir como una auténtica moto. El mismo Landis dice que su cuerpo produce más testosterona de forma natural y se declara inocente, pero seamos francos, después de un desfallecimiento como el que tuvo, al día siguiente ir 140 kms escapado, con cinco puertos de montaña a cual peor -acabando en el temible Morzine- y sacarle tropecientos minutos a los perseguidores, no es de persona humana. Cómo dijo un profesional del ciclismo, a ver si os pensáis que se puede hacer una carrera ciclista sólo comiendo pasta.

Sea lo que sea, la ignominia ha caído una vez más sobre el esforzadísimo y titánico mundo del ciclismo, justamente en la prueba más internacional que más había luchado contra el doping. Para más INRI, en 103 años de Tour jamás se había tenido que quitar el trofeo de ganador a alguien por utilizar elementos extraños. Las ganas de vencer a toda costa y de no defraudar ni a equipos, ni a patrocinadores, ni público hace que los ciclistas se arriesguen cada vez más a ser pillados in fraganti. Y aquí lo ha sido de pleno.

Floyd Landis, en condiciones normales, hubiera sido un gran campeón digno de encomio incluso dentro de su comunidad menonita. Ahora, -a falta de los contraanálisis- simplemente es un gran tramposo.


¿Próxima llegada al sprint en Alpe D'Huez?

jueves, julio 27, 2006

Usureros de guante blanco.

A colación del comentario hecho en el post de ayer por Fidalgo, me ha venido a la mente el asunto de las financieras “milagro” que están saliendo como setas durante los últimos meses. Todos los medios de comunicación están plagados de anuncios de ellas y te taladran en el sentido de hacerte creer que tienes menos dinero del que realmente tienes, para provocarte la necesidad de adquirir sus servicios. Pero…¿cómo puede ser que se peleen por conseguir que pagues menos? El asunto, evidentemente tiene truco.

Usualmente, lo que produce la asfixia económica de las familias es el incremento del endeudamiento con las entidades financieras. Dicho de otra forma, lo que nos agobia es tener que pagar la hipoteca del piso, el plazo del coche, los préstamos de la reforma del piso, las liquidaciones de la visa o el crédito para el viajecito al Caribe -con el que fardar delante de los vecinos-, que puntualmente nos pasan los bancos a nuestras cuentas cada mes. Dichas cuotas por separado no son gran cosa, pero todo a la vez se hace una pesada losa. Es entonces cuando las financieras te ofrecen su “milagro”: Te cambian el tener que pagar, por ejemplo, 1500 euros mensuales por pagar 700. Las familias se lanzan a esa “solución” como Carpanta delante de un pollo asado con guarnición y caen de lleno en las bruces del lobo.

El milagrito del Niño Jesús que ofrecen estas entidades hipotecarias se basa en la dilatación en el tiempo de la deuda, más que en el aumento de la cuota. Normalmente las hipotecas están suscritas entre 25 y 40 años, pero el resto de deudas raramente superan los 5 años. Si imaginamos que la cuota de la hipoteca es de 500 euros, y el resto suman unos hipotéticos 1000 euros más, ello significa que en una situación normal, en un periodo de 5 años pasamos de pagar 1500 euros a pagar solo 500. La financiera, sin embargo, cobra la cuota de 700 euros durante toda la duración de la hipoteca, porque al fin y al cabo lo que hace el cliente es renegociar una nueva hipoteca.

En definitiva, que te bajan la cuota los primeros años, pero te incrementa un tanto por ciento muy elevado la cuota a pagar durante una barbaridad de años. El beneficio que se desprende para estos usureros de guante blanco -detrás de los cuales en la mayoría de las veces se esconden las propias entidades bancarias- es simplemente tremendo, mientras que el pobre desgraciado que se ve en la obligación de asumirlo, se ve endeudado hasta el día del juicio final por una cuota tan solo un poco más baja que la original.

Total, que nadie da duros a cuatro pesetas y que como he dicho tantas veces, el desgraciado y el pobre las pagan doble, y esto no es más que un claro ejemplo de ello.


Titas, titas, titas...

miércoles, julio 26, 2006

Como en casa, nada.

Como acostumbra a ser habitual, el ayuntamiento de Barcelona había programado toda una serie de obras para los meses de julio y agosto aprovechando la circunstancia de que la gente se va de vacaciones. Estas obras, afectarían sobretodo las grandes vías de la ciudad. Pavimentar, hacer obras de acondicionamiento, cubrimiento de la Ronda… toda una serie de cortes de carriles y restricciones de tráfico que en muchos de los casos se han tenido que anular o modificar debido a los tremebundos colapsos que se produjeron en pasadas fechas. Da la impresión que el ayuntamiento haya pecado de imprevisión, pero las causas reales parecen que apuntan a otro lado.

Años atrás, en cuanto se llegaba al 15 de julio, las calles empezaban a vaciarse. Los críos habían dejado de ir al colegio, y los padres, en periodo prevacacional marchaban a las torres y apartamentos a disfrutar del verano y, de paso, a dar rienda suelta a los inagotables instintos infantiles. La ciudad bajaba súbitamente de actividad y la vida urbana se hacía más llevadera pese al bochornoso calor.

Ahora, por el contrario, estamos a mediados de la última semana de julio y la actividad de la ciudad es exactamente la misma que la que había por San Juan. Resulta imposible encontrar un aparcamiento, las plazas y calles en cuanto baja el sol están a reventar y la ciudad ruge al ritmo de los aires acondicionados, sus corrientes de aire caliente, y de sus calles atestadas de coches. ¿Qué ha pasado aquí?

Hace unas fechas que se publicaron unas estadísticas en las que se llegaba a la conclusión de que el 40% de la gente no se iba de la ciudad durante el verano. Unos porque es cuando hay menos gente en la ciudad y por tanto, se vive mejor. Otros porque al convertirse en itinerario turístico, todo está abierto; y otros porque la oferta lúdica de Barcelona se había multiplicado espectacularmente y no era imprescindible salir. Todo tipo de razones para no moverse de la ciudad, vaya.

Sin embargo, en una encuesta radiofónica, la verdadera razón la dio un señor mayor. Entre 8 o 10 personas preguntadas, todos dieron razones a porqué se quedaban y sólo éste dio con la clave: La gente, simple y llanamente, no tiene un duro y por tanto no es que no quiera salir, sino que NO PUEDE SALIR, optando entonces por el veraneo de proximidad. La ciudad no se vacía de gente debido a la falta de recursos de una población cada vez más empobrecida, fastidiando de carambola los planes de obras del ayuntamiento.

La tendencia, por tanto, es la de volver a las costumbres de principios del siglo XX, es decir, los más ricos a veranear a las poblaciones costeras mientras que el grueso de la ciudadanía, carente de capacidad pecuniaria suficiente, se quedaba trabajando de sol a sol y disfrutando, en todo caso, de las diferentes fiestas de barrio, los cines a la fresca y de las costas de la ciudad. Cien años de progreso humano parece que nos llevan al punto de partida.

Eso sí, ahora todo el mundo tiene móvil.


Como en casa, en ningún sitio...

martes, julio 25, 2006

Histeria gallinácea.

Desde luego, la histeria colectiva que tiene esta sociedad es de las que hacen historia. Ahora resulta que unos vecinos del barrio de Singuerlin de la localidad barcelonesa de Santa Coloma de Gramanet, han denunciado la presencia de un gallo -si, si, el macho de la gallina- por las calles del barrio el cual canta a horas intempestivas y provoca el desvelo del vecindario. La policía se lo ha tomado a cachondeo y les ha dicho que si no lo pillan in fraganti no pueden hacer nada. Y la verdad que no es para menos.

El gallo en cuestión parece ser que es de una familia gitana de los alrededores y campa a sus anchas por las calles. Comienza a cantar a las tres de la mañana y para cuando se cansa o ya hace demasiado calor. El vecindario ha llamado la atención a los propietarios, pero no quieren ponerse a mal con ellos y los propietarios tampoco quieren saber nada del crestudo animal. Ya han intentado capturarlo, pero no han podido pillarlo, es demasiado escurridiza la ágil volátil.

Cierto es que no es agradable que te despierten los cantos de un pollo tomatero -los he sufrido en propios tímpanos- pero llegar el caso de denunciarlo, es poco menos que de juzgado de guardia.

En una población crecida a base de inmigración venida de todas las partes de la España profunda, donde lo más urbano que habían vivido eran los cortijos de los terratenientes, resulta histriónico que, años a venir, se quejen de la presencia de un simple gallo. Me da la sensación de estar observando quejarse a alguien porque tiene un garbanzo en el colchón, cuando ha estado durmiendo toda la vida sobre el suelo, si no rodeado de caballos para estar más caliente.

Curiosamente, el hecho de quejarse de la presencia del animal parece que confiera un estatus de mayor categoría a quien se queja que a aquellos los cuales no se enteran o a los que no les molesta. Ya lo dicen claramente: ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió, y en este caso, parece que el pobre gallináceo despierte pasados de miseria que entre cierta gente es preferible olvidar.

Sin embargo, lo que me llega a molestar seriamente, no es que se llegue a denunciar en serio a un gallo, sino que hay otras muchas cosas mucho más serias por las que preocuparse un vecindario y más en un barrio como el Singuerlin, que dista mucho de ser un barrio modélico. Curiosamente, esas otras cosas, que implican un cierto compromiso personal con la mejora del barrio, no producen tanta movilización.

Denunciar a un gallo que molesta es poco comprometido. Denunciar el narcotráfico callejero, sí.



Pues hay quien paga por oirlos en el campo.

lunes, julio 24, 2006

Infierno de frescor.

Estos días el que más y el que menos se estará dando cuenta que por estos andurriales estamos pasando la canícula, es decir los días de calor más intenso de todo el año. Cada uno aguanta como puede -el que puede- estos días de calor tórrido y, sobretodo en las ciudades costeras, el asquerosísimo bochorno que se produce de la mezcla de calor urbano y humedad marina, que hace del aire una mezcla densa e irrespirable. Uno ya lleva 37 años sufriendo verano tras verano esta dura climatología estival, pero como estos últimos años, de verdad que no. Se puede decir que sea el calentamiento global debido a los gases de efecto invernadero, y tal vez sea verdad, pero me da la impresión de que el asunto no es tan “etéreo”. Me explico.

Nos quejamos de que contaminamos mucho. Vemos los gases de los coches, de las industrias, los residuos domésticos y los generados por las fábricas ya sean de tipo sólido, líquido o gaseoso, pero sin embargo, nos olvidamos de un tipo de residuo que estos días se presentan cómo cruciales: el residuo térmico.

En toda actividad humana actual, ya sea poco o muy contaminante, se genera una cierta cantidad de calor, calor que no nos sirve y que simplemente eliminamos a la atmósfera. Usualmente no prestamos la más mínima atención, ya que no afecta al entorno como si fuera un vertido de ácido sulfúrico o de chapapote. Sin embargo, ese residuo térmico que no es importante, cuando llega el verano, puede hacer variar la calidad de vida de las gentes.

En una calle normal, el circular de los coches, autobuses, metros, sus correspondientes aires acondicionados, incluso las paredes de casas desprenden un calor que en la mayoría de las veces hace que el pasear por una calle se convierta en lo más parecido a circular por el desierto. Es normal que la gente se tenga que poner cada vez más aires acondicionados para poder sobrevivir, pero esto, justamente, no es más que la pescadilla que se muerde la cola, ya que a cada aire acondicionado que ponemos, estamos aumentando un poco más la cantidad de aire caliente que circula -si lo hace- alrededor de nuestras viviendas, que lleva a mantener el ambiente aún más cálido a nuestro alrededor.

Encima, el aumento de la presión urbanística, produce que cada vez más cambiemos zonas frescas de arbolado y vegetación por montañas de piedras que no hacen más que acumular calor de día para dejarlo por la noche, convirtiendo en un entorno inaguantablemente tórrido lo que en condiciones normales no sería más que un entorno “cálido”. Para colmo, antes las paredes eran de piedra y de grosores inmensos, permitiendo un buen aislamiento térmico y ahora son poco más gruesos que un papel de fumar, con todo lo que ello comporta.

En definitiva, que nos asamos de calor gracias justamente a nuestro propio sistema de vida. Sistema que está visto y comprobado que no tiene sentido y que más pronto que tarde acabará por acabar con nosotros mismos. Estar en medio de una arboleda lejos de cualquier construcción humana es bastante más fresco, más saludable y más barato que quedarse en casa con el aire acondicionado.

Por algo será.



Cerca de la salida de un aire acondicionado esto es el infierno.

viernes, julio 21, 2006

Verdades sin raza.

Posiblemente Zapatero, como presidente de Gobierno, no debía haberse puesto el pañuelo palestino por encima aunque realmente lo sintiera. Posiblemente tenía que haber controlado a quien le puso en semejante compromiso. Pero lo que no tenía -ni debía- hacer de ningún modo es callarse como han hecho la mayoría de gobiernos europeos y achantar con la tropelía prepotente que está cometiendo Israel en el Líbano. Y no lo hizo.

A nadie le gusta que le canten las verdades, y al gobierno israelí, evidentemente tampoco. Israel, en este momento, no es el ultrajado aunque desee fervorosamente serlo y las interesadas declaraciones de Bush y sus adláteres así parezcan demostrarlo. Israel, a día de hoy es culpable de destruir enteramente un país, de arruinarlo, con la excusa de un par de soldados, que bien poco les importa.

Y a los capos israelíes no les ha gustado que se lo dijeran. Preferían el silencio servil de quienes tienen demasiado que agradecer a su dinero y seguir haciendo lo que más le conviene en este momento: destruir la floreciente industria turística del Líbano con la excusa de eliminar a los terroristas de Hezbollah. Dos millones de turistas anuales les dan la razón. La competencia se elimina como sea y lo han hecho. Y desde su querida Sefarad se lo han reprochado. Eso, ellos no lo esperaban y ha dolido.

¿Y cómo se han defendido? Tildando de antisemita al propio presidente por sus declaraciones. Recurso fácil de quien sabe que dichas palabras son poco menos que tabú en el mundo civilizado. Por una vez, y sin que sirva de precedente, Moratinos ha hecho una cosa bien: Recordar que una cosa es criticar duramente una acción a todas luces reprobable del gobierno Israelí, y otra ser un racista y un xenófobo. O como se dice en castellano antiguo, no mezclemos churras con merinas.

Que nadie quiera ver en mis palabras una defensa de las acciones de los radicales chiítas de Hezbollah, ni de los ataques suicidas palestinos, porque no lo es. Cambien las razas, religiones y nacionalidades de los actores de este drama y mantendré la misma postura, porque lo que no es ético ni humano, no lo será de ninguna forma y bajo ninguna excusa. En este caso quien está actuando con prepotencia premeditada, quien está limpiando las bases terroristas destruyendo la economía de una población -de la cual el 40% son cristianos, no olvidemos- a la vez que está limpiando sus arsenales de armamento obsoleto, es el ejército de un país, Israel, y no una cierta religión o raza.

Guste o no, la verdad, hoy, es la que es. Llámenme antisemita si les da la gana.

jueves, julio 20, 2006

Héroes versus Burócratas.

Si hay algo que odio profundamente de los políticos es la absoluta falta de principios humanos en la mayoría de decisiones que no afectan directamente a la carrera electoral de estos. Un ejemplo es la denigrante peripecia que está pasando un barco pesquero alicantino en Malta por culpa de los políticos. De unos políticos que bien apoltronados en sus cómodos sillones de cuero y con su aire acondicionado a cuenta de la casa grande juegan con la vida de la gente como quien juega con fichas del parchís.

El gran pecado del “Francisco y Catalina” -nombre de la embarcación- fue recoger en alta mar un cayuco a la deriva lleno de inmigrantes eritreos (51, para ser exactos) en condiciones lamentables. En esa situación, la justicia, la honorabilidad, la honradez y la decencia humanas dictan que se ha de recoger a los náufragos y llevarlos al puerto más cercano, en este caso Malta. Y así se hizo.

Los tratados internacionales marítimos obligan a los países a recoger a los naufragados, pero en este caso las autoridades maltesas, no quisieron acogerlos como era su obligación, y denegaron el derecho de desembarco, poniendo una patrullera para que no se les ocurriera hacerlo. Querían que España se hiciera cargo exclusivamente de ellos, a lo cual el gobierno, naturalmente, se negó.

Llevan así cinco días, pasándose la pelota de unos a otros, cómo si fueran mercancía apestada en vez de personas humanas, y de mientras el patrón, José Durá, perdiendo tiempo y dinero por culpa de burócratas sin escrúpulos y sin un atisbo de decencia. La repercusión en los medios ha obligado a que diversos países -entre ellos España- acojan a los inmigrantes y a que la Generalitat Valenciana prometa (ya veremos si la cumple) una ayuda al pesquero atrapado en este marasmo político, pero el mal ya está hecho.

Por su parte, los inmigrantes han hecho una carta -en inglés- de agradecimiento a la tripulación del barco y según la tripulación, no están dando ningún problema, más que el típico del hacinamiento de tanta gente en un espacio tan reducido y más faena para el cocinero. Tripulación que, por otro lado, demuestra su honradez y nobleza ejemplares declarando que si se encontrasen en la misma situación volverían a hacerlo, a pesar del calvario en que se ha encontrado.

Héroes en una situación, que la próxima vez hará pensárselo muy mucho a otra tripulación que se encuentre en las mismas. El ruin egoísmo humano, habrá avanzado un poco más gracias a aquellos que justamente han de dar ejemplo a la población y que lo único que quieren, en realidad, es mantener su cómoda poltrona.

Qué asco.

miércoles, julio 19, 2006

El chef les recomienda...

Realmente, viendo cualquier telediario estos días, si no le da a uno un parraque es porque ya tiene mucho entrenamiento, porque si no es por los judios, es por Irak, o por el nuevo tsunami, o por Afganistán, o por los refugiados… total, que uno comienza a estar saturado de tanta imbecilidad humana por todos lados y se cansa de repetir siempre lo mismo. Al final ya llega uno a pensar que si la humanidad se va a la mierda, que se joda, que se lo tendrá merecido. Y no es para menos.

Sin embargo, leyendo el periódico me ha llamado la atención un artículo en que informaban que los astronautas chinos van a alimentarse de gusanos de seda en el espacio porque son muy ricos en proteínas, ocupan poco, crecen rápido y no generan casi residuos. Toma castaña. Ya no se van a llevar los caros complejos proteínicos que se llevan los occidentales tras décadas de investigación, sino que se van a llevar sencillamente una cajita con sus gusanitos de seda y sus hojas de morera y se van a poner como el quico. Sólo a los chinos se les podía haber ocurrido.

Esto es un ejemplo más de la verdadera idiosincrasia china, que el maoísmo había ocultado durante décadas. Tradición y métodos de una sencillez extrema se combinan con la más alta tecnología para conseguir resultados espectaculares. No resulta extraño comprobar cómo la China sube puestos en la economía mundial como quien sube en ascensor. Ya son los cuartos, y sus rascacielos se levantan con andamios hechos con bambú atado.

Vayan reservando plaza en una escuela de chino, que les hará falta. No lo duden.


¡Mmm!¡Qué apetitosa ensalada china!

martes, julio 18, 2006

¿Por qué?

Tal día como hoy de 1936 los militares derrocaron el gobierno español legítimamente constituido. La cosa no salió como esperaban y lo que tenía que haber sido una campaña rápida, significó el comienzo de tres años de Guerra Civil fratricida, sangrienta y sin sentido.

70 años después y casi un millón de muertos de por medio, irresponsablemente se siguen cometiendo los mismos errores uno detrás de otro.

No ha servido para nada: Nadie ha aprendido nada.

¿Por qué?


¿Por qué?

viernes, julio 14, 2006

La impunidad de invadir un país.

Hace unos días criticaba desde estas mismas líneas al gobierno israelí por la ocupación a sangre y fuego de los territorios de Gaza con la vana excusa del rescate de un soldado. Pues bien, ahora, ya no solo no ha abandonado Gaza, sino que por el secuestro de dos soldados más, ha invadido un país, ha destruido sus infraestructuras y lo ha aislado por tierra mar y aire. Resulta increíble, pero más increíble es el saber que todavía nadie, en la comunidad internacional -a parte de las tímidas condenas de Rusia y Francia-, haya movido un dedo para evitar semejante barbaridad, manda huevos.

Puede darnos la sensación que el ataque al Líbano es como si se celebraran fuegos artificiales, pero la cosa tiene más miga que no parece, puesto que este ataque totalmente desproporcionado del ejército hebreo -y que atiende a la intención de afirmar su primacía militar en la zona, más que a otras cosas- puede provocar reacciones de venganza islamista contra intereses judíos en todo el mundo.

Y no solo los intereses judíos, sino los americanos también, porque Bush, en su infinita sabiduría, lejos de condenar la acción los justifica diciendo que Israel tiene derecho a defenderse. Por lo visto, el Líbano y los palestinos, no. Aunque claro, ¿qué va a decir él cuyo partido es directamente financiado por los magnates judíos neoconservadores?. Huelga decir que quien paga, manda.

En pocas palabras, en la situación en que nos encontramos, todos los grupos islamistas radicales lejos de venir a menos, van a tener un aumento de popularidad y de apoyo de sus poblaciones. Su lucha, a cada bomba israelí, cogerá un nuevo impulso entre la población islámica y... ¿Cuál va a ser el chivo expiatorio de la necedad y prepotencia de Israel y EE.UU. de la mal contenida ira e impotencia musulmana? Occidente y su zona de influencia. Tabla rasa.

O sea, que ya lo sabéis, cada muerto en aquellas tierras es un kilo más de trinitrotolueno en las bombas que sin duda utilizaran contra nosotros. Sólo cabe rezar a su Dios y al nuestro porque cuando exploten se lleven a los verdaderos culpables y no a gente inocente como la de Bombay.

Desgraciadamente, a esos, jamás les toca esa lotería.

jueves, julio 13, 2006

Cabezazos de injusticia.

Si hay algo que ha revolucionado el mundo en estos días ha sido el cabezazo propinado por Zidane al jugador italiano Materazzi en la final del mundial de fútbol de Alemania. La expulsión fue justa, en tanto y en cuanto fue una agresión a un jugador, pero lo que no me ha parecido tan justo es que, a estas alturas, el jugador italiano no haya sido ni mínimamente amonestado por los insultos racistas que profirió a Zidane. El jugador (o exjugador, según se mire) del Real Madrid es el malo de esta película mientras que el otro parece que sea totalmente inocente, y va a ser que no.

Todo el mundo coincide en que Zidane, ante los agravios e insultos del defensa italiano debiera haberse callado, pero con la tensión que se respiraba en aquella final, tras 120 minutos de partido, y el cansancio demoledor de todos los jugadores, era evidente que las malas artes serían las que decantarían el partido. Y en eso los jugadores italianos son los reyes. Simplemente es cuestión de ver los continuos escándalos de corrupción que se producen en el fútbol de aquel país.

Zidane no tenía que haber abierto boca, pero el que seguro tenia que habérsela cosido con grapas era Materazzi. No hay derecho que alguien quiera buscar brega para hacer sacar de sus casillas a un jugador y no dude en hacer servir insultos hirientes, racistas, que sobrepasan el ámbito del juego y entran de lleno en la vida privada con el único fin de herir agria y cruelmente, para con él obtener una clara ventaja deportiva.

En aquella situación, hasta la mente más entera cede cuando siente decir "eres el hijo de una puta terrorista" (tal como aseguraron varios expertos en lectura de labios a diferentes medios británicos). Un cabezazo al tórax del agresor, era poca cosa para lo que podía haberse producido. La posterior hiperactuación teatral de Materazzi lo hacen merecedor de un premio Tony como mínimo: nadie cae de aquella forma ante un golpe como aquel.

Sin embargo la agresión aún no acaba ahí, porque declarar a la prensa que él es un ignorante y no sabe que es un islamista ni un terrorista, no es más que una muestra de cinismo y mala leche en estado puro del defensa italiano. Por su parte Zidane, encomiablemente no ha querido ni abrir la boca para revelar lo que le dijo en espera de que las cosas vuelvan a su cauce, aunque el mal ya está hecho.

Es posible que le quiten el título de mejor jugador del Mundial, pero si es así, será una injusticia total si al supuesto jugador italiano no se le suspende la ficha federativa por una larga temporada por incitación a la violencia, racismo y malas artes. Por no mentar la posibilidad de repetición de los últimos minutos de la final, dado el beneficio directo que obtuvo el equipo del jugador agresor tras la expulsión de Zidane que le permitió obtener el campeonato del Mundo -fallo de Trezeguet a parte, claro.

¿Se dará el caso que por una vez, la justicia deportiva actúe como debiera? Evidentemente no, y de esto no quedará más recuerdo que en las hemerotecas, como tantas otras veces ha pasado. Por suerte, el juego que nos ha ofrecido Zinedine Zidane durante este mundial permanecerá en nuestras retinas durante mucho tiempo.

Otros estarán en segunda por marrulleros.

miércoles, julio 12, 2006

Gente menos gente.

Ahora han sido 167 muertos en siete bombas activadas en la red ferroviaria de Bombay (India)y subiendo. Otro día 11 aciago, día 11 que está siendo utilizado por los terroristas para crear horror y destrucción por todo el mundo. Se especula con múltiples autorías, pero lo que es seguro que durante estos primeros días, habrá un secretismo absoluto en torno a los verdaderos autores. ¿Quién ha sido? No se sabe. Sin embargo el hecho de haber sido en día 11, y el modus operandi -muy parecido al efectuado en el 11-M de Madrid- parecen encaminar muy claramente las investigaciones: hacia ETA. Al menos, seguro que piensa eso Ángel Dosvias Acebes.

Bromas a parte, los terroristas de este atentado parecen enclavarse en el terreno del islamismo radical, tal vez no directamente Al-Qaeda, sino algunos de los grupos armados que luchan en Cachemira. Pero sea uno o sea otro, el derrame gratuito de sangre es simplemente deleznable.

Sin embargo, lo más lamentable de todo es que si esta matanza se hubiese producido en cualquier país rico, hubiera provocado la movilización general de todos los ejércitos y fuerzas de seguridad de todo el primer mundo. Pero claro, en un país pobre, superpoblado, en que las noticias de accidentes de tren que llegan siempre implican a centenares de muertos, esta noticia será cabecera secundaria durante un par de días y pasará a la historia como una anécdota sin más importancia que ocurrió allí a lo lejos.

Los muertos si se producen lejos, afectan menos. Por lo visto la gente es menos gente.

martes, julio 11, 2006

Bolsillos de cangrejo.

Hoy ha salido publicado un estudio según el cual el 53'6% de las familias catalanas tienen problemas serios para llegar a fin de mes, y la verdad me extraña que solo sean un cincuenta y cuatro por ciento, ya que todo el mundo con el que hablas se encuentra en la misma posición. Sea por una cosa o sea por otra, la realidad -estadísticas aparte- es que la gente, a pesar de todo, cada vez tiene menos dinero para gastar. Y esto es grave para todo el conjunto de la sociedad.

Para muestra un botón. Yo, mi tienda, la tengo abierta al público desde el año 1992. Por aquellos años, la cosa si no muy boyante, iba tirando más o menos holgadamente. La disposición de más dinero en efectivo, y el hecho de que no hubiesen una proliferación tan grande de hipermercados y grandes superficie, permitía que los que nos dedicábamos al comercio pudiéramos vivir de ello.

En aquel entonces, unas zapatillas deportivas -unas bambas- en piel de marca media nacional se vendían la mar de bien a unas 3500 pesetas. Era un precio muy ajustado y la gente las compraba con facilidad. Pues bien, ahora, una zapatilla de calidad similar, de importación nacional (marca española, fabricada en China), las vendo a 17 euros (2828 ptas) y la gente no se las lleva porque resultan demasiado caras para su economía. Es más, se ofertan a 10 euros y no se las llevan alegremente. ¿Hasta qué punto ha degenerado la economía que 14 años después, no sólo no hayan aumentado los precios, sino que han bajado y la gente no tenga la capacidad pecuniaria para adquirirlo?

Pero aquí no acaba la cosa, la gente cada vez más utiliza las tarjetas de crédito para adquirir cualquier cosa, incluso en cantidades que antes era inconcebible pagar con una forma diferente al dinero en metálico. Artículos de cuatro, cinco o seis euros (665, 831 o 1000 ptas) de valor son ahora pagados con dinero de plástico. La gente, simple y llanamente, no tiene dinero.

Habrá gente que le eche la culpa al Euro, otra que al precio de la vivienda y otros a los ridículos sueldos y la precariedad laboral. Y será verdad, pero también hemos de ejercitar un poco de autocrítica y reconocer que mucha parte de culpa de esta situación la tenemos nosotros mismos, con nuestras costumbres de compra absolutamente locas y nuestro total y absoluto conformismo -rayano el irenismo- con la situación que nos viene dada desde los ámbitos del poder político.

Aún así es más que evidente que la situación en vez de a mejor, ha ido a peor, y que la gente, sobretodo debido al precio desorbitado de la vivienda, cada vez dispone de menos dinero para gastar, paralizando la vida económica del país y, por ende, paralizando a toda la sociedad. ¿La solución? Posiblemente todo pase por un cambio en la mentalidad de la población, dejándose de mirar tanto el ombligo y luchando más por el bien común, que es lo que realmente afecta a la población.

Posiblemente, cuando nos demos cuenta, ya será demasiado tarde.

lunes, julio 10, 2006

Opá, s'acabó er mundiá.

Alguien, al ver el titular de este post, podrá pensar que voy a respirar aliviado por el final del mundial, y no. Al contrario de lo que se puede pensar, ya me estaba acostumbrando a los partidos del mundial, e incluso me lo estaba pasando bien con ellos, porque el fútbol que se ha mostrado, sobretodo en las fases a partir de octavos de final, ha sido de una calidad altísima. Hay a gente para quien el resultado de su selección centra y exclusiviza su interés por un mundial. Eso no es amor por el fútbol, es otra cosa.

Partidos como el Brasil-Francia, el Alemania-Italia o incluso la final Francia-Italia son de los que hacen afición, de los que hacen disfrutar del fútbol al margen de prejuicios nacionalistas o patrióticos, porque, al fin y al cabo, el fútbol es solamente eso, un juego y un espectáculo que en sus campeonatos mundiales, llega a su punto culmen. Mundial de 2006 que, desgraciadamente, ha llegado a su fin.

Como siempre pasa en este juego, no siempre gana el que mejor ha jugado, sino el que mejor suerte ha sabido cultivar, y muchas de las selecciones participantes habían hecho méritos para estar más adelante, pero no han estado. España, objetivamente, no estaba entre ellas y ya cumplió expectativas llegando a donde lo hizo.

En mi opinión personal, por juego y ganas, la final tenía que haber sido Alemania-Francia, pero los italianos sin haber hecho un juego muy espectacular en este campeonato y más bien por demérito de sus oponentes que por mérito propio, han sabido trepar hasta lo más alto del podio futbolístico mundial. Felicidades por ello.

En fin, que se acabó el ver los partidos entre selecciones raras, el ver como el David una vez más se come al Goliat de turno o ver como un equipo pasa de Dios a Diablo por una simple jugada de fortuna. Esto es el fútbol, su grandeza y su miseria. Un deporte que cautiva a media humanidad y es odiado por otra media, pero que indudablemente no deja indiferente a nadie.

¿Que su selección ha ganado? Felicidades de todo corazón. ¿Que no lo ha hecho? No se aflija demasiado, los verdaderos ganadores de este mundial son los jugadores -los cuales aún hayan hecho los peores partidos han llenado ampliamente sus bolsillos- y la FIFA, que como buena "banca" ha recogido millones a espuertas por todos lados.

El buen fútbol ha acabado, pero tranquilo, que el mediocre, el de todos los días, comienza de aquí a cuatro días. Ese no nos da tregua.

Desgraciadamente.

sábado, julio 08, 2006

El aspirante a Farruquito.

Resulta impresionante comprobar como el hombre, no solo tropieza dos veces en la misma piedra, sino que algunos especimenes son auténticos e irresponsables tontos de capirote. A estas alturas quien más quien menos sabe que los que tenemos carnet de conducir disponemos un saldo de 12 puntos a partir de los cuales se van restando o sumando conforme las sanciones de tráfico se van añadiendo en nuestro haber. Pues bien, un conductor de Cornellá de Llobregat perdió, de golpe, 13 puntos y fue sancionado con 1950 euros de multa. Aunque claro, cuando vemos los delitos en que incurrió, sólo le faltó ser condenado al garrote vil para poder purgar sus delitos.

El dicho "conductor", de 24 años para más señas, iba fumando tranquilamente su porrete - el cual lanzó por la ventana cuando se dio cuenta de la policía-, sin cinturón y sin seguro. Los Mossos d'Esquadra, prácticamente secaron los bolígrafos con él. Primero por conducir consumiendo sustancias estupefacientes (6 puntos y 300 euros de multa), después por ir sin el cinturón de seguridad (3 puntillos menos y 600 yuros de "castaña"), luego por lanzar por la ventanilla objetos peligrosos o susceptibles de producir incendios (otros 4 puntos y 150 euros) y finalmente por ir sin seguro obligatorio (900 alegrías menos). Vamos, que el niño salió bien servido.

Lo que es realmente inconcebible del asunto es que haya alguien que sabiendo la dureza que hay en el ámbito de la circulación, se pase por el arco de las delicias todas las normas habidas y por haber. Una cosa es ser un profesional de la carretera y saber qué te estás jugando por ganarte la vida, y otra que no tengas el más mínimo escrúpulo a la hora de circular. Es de suponer que si tal individuo era capaz de ir tranquilamente por las carreteras, en caso de accidente o atropello, tampoco iba a respetar la más básica norma de ayuda y hubiera salido por patas como tantas veces hemos podido tristemente comprobar que se produce.

En fin, que esta vez se ha retirado de la circulación a un aspirante a Farruquito, pero... ¿Cuántos hay que aún circulan bajo los efectos del alcohol, drogas o temerariamente y no son detectados?

Las necrológicas nos dicen que demasiados.

viernes, julio 07, 2006

Cinismo de niño rico.

Se ha sabido que el hombre que murió el otro día en Melilla al intentar saltar la valla fronteriza lo fue por heridas de arma de fuego. Según los propios asaltantes, el ejército marroquí empezó a tiros con ellos para evitar el salto de la valla. Curiosamente, ahora la gente se escandaliza por ese hecho, cuando no tienen ninguna razón para hacerlo.

El gobierno ha instado al gobierno marroquí a que evite a toda costa los asaltos a la valla de Melilla y Ceuta, es decir, el asalto en masa de la frontera entre África y Europa. Y así lo está haciendo. Nadie les ha dicho que han de seguir unas normas de conducta al respecto, simplemente les han pagado para que esos pobres indeseables no pasen la valla, y ellos han cumplido con su parte del trato.

Ahora bien, lo que no puede hacer ahora la opinión pública española -y por ende la europea- es exclamarse por los sistemas que utiliza un país tercermundista para evitar las entradas masivas, ya que ha sido ella misma la que ha obligado a los diferentes gobiernos a que tomaran medidas para evitar la entrada en su particular paraíso de tanta purria deleznable. ¿En qué quedamos? ¿Se ha de evitar totalmente la entrada de gente por la frontera, o se les ha de tratar humanamente?

Resulta de un cinismo absoluto que por un lado se quiera que se les trate como personas y por el otro se les niegue absolutamente su derecho a serlo. Queremos que se les trate bien, pero permitimos que en sus países se mueran de hambre o los maten como a perros y no hacemos nada ni para evitar lo uno ni para evitar lo otro.

El ser rico implica ser hipócrita y cínico. Está visto que en esto Europa da clases a cualquiera.

jueves, julio 06, 2006

Puntos de impunidad.

Ya llevamos casi una semana de carnet por puntos, y aunque las estadisticas dicen que la siniestralidad ha bajado considerablemente en estos seis días, como buena estadística que es, ello significa que es mentira. Durante estos días si bien he visto que la gente ha levantado un poco el pie del acelerador, he continuado viendo gente que se salta los semáforos por el morro, que coge curvas con una mano mientras que en la otra tiene el móvil o aparcando en medio de los pasos de peatones. La impresión que me da es que la cosa ha cambiado bien poco.

Muchas veces he pensado en el porqué la gente tiene esta extraña obstinación en saltarse las más mínimas reglas de tránsito, y aparte del que lo hace por puro entretenimiento, lo que realmente he podido comprobar es que la gente se salta las señales porque obtiene un beneficio directo en hacerlo. La seguridad no tiene cabida cuando hay una ganancia -sobretodo en tiempo-, y esto que es una realidad, no tiene sentido de ser, ya que resulta que quien se salta las reglas está recompensado respecto a quien las sigue. De locos.

Imaginemos que hacemos un trayecto urbano. Si hacemos caso a todas las señales y las respetamos sistemáticamente (semáforos en ámbar, pasos de peatones, velocidades máximas, estacionamientos prohibidos, etc...), a parte del tráfico que podamos encontrar, tardaríamos décadas en llegar a la otra punta de la ciudad (ya no cuento con la presión de los demás conductores para que te saltes todo tipo de señales para poder ir ellos más deprisa). ¿Qué hacer entonces? Pues aprovechar la mínima posibilidad para ir rascando minutos de aquí y de allá, claro, y ello implica saltarse en muchos casos la regla.

En el caso de los semáforos algunas veces es demencial, ya que los hay - y no pocos- que si te los saltas o pasas en ámbar, el conductor puede ir encadenando semáforos en verde, mientras que si los respetas, uno detrás de otro los vas pillando en rojo. El infractor premiado, genial.

Cierto es que los agentes de tráfico, ponen multas por doquier, pero ello es asumido, y sobre todo en los conductores profesionales como un elemento más del tránsito diario. Puedes tener un pinchazo, una avería o una multa, y a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga. Es, sencillamente, un obstáculo más, que muy de tarde en tarde te toca. Si el saltarse las normas está "recompensado" con una mayor productividad, y sin embargo, está penado relativamente poco dado que el parque móvil es infinitamente superior que las fuerzas de seguridad encargadas de controlarlos, resulta lógico pensar que la gente, cuando se ponga en la carretera, seguirá saltándose a la torera todos los límites impuestos, aún a riesgo de perder los puntos o la vida. Y mientras así sea, la cosa seguirá igual, con sus centenares de muertos y heridos anuales, aunque una fórmula estadística diga que la circulación ha mejorado en un cierto tanto por ciento.

Yo, como buen tonto que soy, seguiré respetando los semáforos, las líneas continuas y los stops, mientras que el de al lado se los salta por las buenas y consigue impunemente llegar bastante antes que yo. Ya se lo encontrarán, me digo.

Pero hay tan pocos que se lo encuentran...

martes, julio 04, 2006

Vidas rasgadas.

35 muertos en Valencia por el descarrilamiento de un convoy de metro. Para helársele la sangre a cualquiera. Alguien, tranquilamente, que va o vuelve a su casa en uno de los medios de trasporte más seguro, ya no llega a su punto de destino porque se ha accidentado en el metro. 35 vidas rasgadas y 35 familias desgarradas por el infortunio o el azar y no podemos más que solidarizarnos con los familiares y lamentarlo profundamente.

Sin embargo, resulta cuando menos curioso que este accidente se haya producido prácticamente por gracia divina, ya que según el Conseller de Transportes de la Generalitat Valenciana -y descartado un atentado por todas las administraciones- ni se ha roto una rueda, ni ha sido por exceso de velocidad, ni se ha caído una parte de la bóveda, ni el tren estaba sobrecargado, y encima el tren funcionaba a la perfección… ¿cómo se ha podido entonces accidentar?

Este accidente ha sido el más sangriento de todos los habidos en las diferentes líneas de metro de toda España y, por supuesto, por algo ha sido y se han de averiguar las causas. No obstante, mucho me temo que los muertos nadie los quiere y se los van a estar pasando de mano en mano como la falsa moneda hasta que al más tonto le caiga el mochuelo. Y en eso están.

Primeramente se dijo que podía haberse debido al desmoronamiento de parte de la pared del túnel, lo cual implicaba culpar a la Administración. Poco después, desde la delegación del Gobierno se dijo que era el exceso de velocidad y la rotura de una rueda lo que lo produjo, pasando la pelota al conductor del convoy -herido leve-; el sindicato de ferroviarios puso entonces el grito en el cielo, acusando a la administración de la falta de mantenimiento de las instalaciones y al final, desde la Generalitat (valenciana, no confundamos) se declara que no ha sido nada de lo que se decía. La pelota ha desaparecido, y todos los cargos de responsabilidad siguen en sus cómodos puestos hasta que avancen las investigaciones. Birli-birloque político in action.

De mientras, las víctimas siguen subiendo, ya son 41 y aún dicen que tardarán en sacar todos los restos mortales, y que continuará in crescendo la macabra cuenta. Víctimas inocentes de un accidente sin sentido. Sentido que ahora sí tendrá la próxima visita del Papa.

Requiescat in pace.

Actualización: Afortunadamente, la cantidad de fallecidos final ha sido de 41 y no ha aumentado en las últimas horas. El conductor del convoy murió en el mismo instante del accidente, aunque las primeras informaciones decían que había resultado herido; los políticos ya tienen a quien culpar.


Mi más sincero pésame.