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jueves, julio 19, 2007

El tunel de chuparse el dedo.

El ayuntamiento de Barcelona declara que la emisión del vídeo de Plataforma por el Litoral es una iniciativa claramente manipuladora e irresponsable. Con los políticos y con los intereses de los de siempre hemos topado. Para ellos, lo suyo es lo mejor y cuando la presión popular no sigue los cauces que a ellos les interesa, resulta que es manipulación e irresponsabilidad. Muy bonito.

Ya he tratado varias veces este tema, pero es que la cerrilidad con que una y otra vez actúan los gobernantes es de las que hacen espanto y por más que quiero, no puedo evitar tener que comentar alguna cosa. Es superior a mi.

Se entestan en atravesar Barcelona con un túnel de más de 6 kms pasando a cruza barbecho por el centro de la ciudad, diciendo que ya está todo hecho y dicho y que no se puede hacer nada ya, porque el tunel se va a hacer, si o si. Sin embargo cada día se conocen más detalles del proyecto y cada vez se le ponen a uno más los pelos de punta.

Los antecedentes peligrosos de cualquier obra pública (Carmelo, por decir la más visible) no hablan mucho -por no decir en nada- en favor de las medidas de seguridad de ninguna obra, ya que los presupuestos y las comisiones mandan ante cualquier gasto en seguridad. Y como se sabe, se ha hecho público. ¿Respuesta de la Administración? Que es totalmente segura la obra y que para asegurarla más harán una muralla de cemento armado de...¡300 metros de largo por 30 metros de profundidad! ...y arrasando con todo lo que pillen, claro.

Los posibles (yo diría que seguros) daños a la Sagrada Familia solo son la punta del iceberg que supondrán las obras para el conjunto de la Ciudad, ya que cualquiera con dos dedos de frente y algún conocimiento de geología de la zona, sabrá que el subsuelo de Barcelona es de todo, menos estable, aunque según los políticos y sus técnicos a sueldo, el suelo de Barcelona sea de auténtico granito (como la faz de alguno, sin duda).

La cuestión no es reducir el presupuesto, sino aumentarlo; la cuestión no está en reducir la afectación al vecindario, sino aumentarlo; la cuestión no está en aprovechar infraestructura infrautilizada (Estación de Francia), sino colapsar aún más las que ya están colapsadas (Sants); la cuestión no está en hacer bien las cosas, sino hacerlas como más les interesa hacerlas a los de siempre... y la verdad, tanto pelotazo ya cansa.

Cuando no votamos, nos dicen que el poder está en nuestras manos y que somos malos ciudadanos, y cuando intentamos ejercer ese poder ante las banalidades de los que nos dirigen, dicen que ya está todo dicho y no se puede hacer nada. ¿A alguien se le ha ocurrido, ante la controversia del tema y la polvareda levantada, hacer un referéndum a la ciudadanía de Barcelona? No, claro... eso no interesa, solo interesa la opinión de la gente en el momento que les interesa a ellos. ¿Alguien se extraña de que cada vez seamos menos los que voten?

A estos trabajadores públicos con contrato temporal que son los políticos y a los que les va más una poltrona que a un tonto un lápiz...¿qué extraña fuerza les lleva a oponerse a la opinión pública barcelonesa y aliarse con los empresarios que dan su total apoyo al proyecto? ¿El bien común? ¿A ellos?

Y yo me chupo el dedo...

Para endiñársela a Barcelona...¡y sin vaselina!

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