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lunes, diciembre 22, 2008

Caras de piedra berroqueña.

A pesar de la lluvia de millones que han caído por estas tierras, uno continúa en restricciones de nivel 2 al mejor estilo de sequía estival mediterránea, y es que el hecho que te devuelvan los cuartos de un décimo y de una papeleta no da para muchas alegrías, la verdad,... en fin, como dice aquel... ¡mientras no falte la salud!...para seguir jugando, claro.

Sin embargo, mejor se lo montan otros, como los de la SGAE, que me he enterado que cobrarán 45.000 euros por los derechos de autor del CD de La Marató de TV3, por la cual los artistas donaban todo lo recaudado con ese disco para la investigación contra las enfermedades mentales. ¡Eso es tener la cara dura y no un busto en piedra berroqueña!.

Tal es la avidez de "sangre" de estos zampabollos que en un producto benéfico como es el disco que edita cada año La Marató, en que los autores mismos NO COBRAN, resulta que los "defensores" de los derechos de los autores son más papistas que el Papa y someten ese producto al pago del canon correspondiente. Encuestados al respecto dijeron que lo llevaban haciendo siempre. Hombre...¡no jodamos!

Yo, jamás he entendido el papel de la SGAE (o la INDAUTOR en Mexico, la SCD Chilena, o la Dirección Nacional del Derecho de Autor en Argentina) más allá del mero interés recaudatorio y explotar un supuesto derecho de autor que lo único que atiende es al afán de poder vivir del cuento a más de uno a cuenta de, o bien sus derechos, o bien los derechos de otro. No hay más. Solo así se entiende que quieran cobrar en Valencia a las bandas falleras por ir tocando música por las calles. De escándalo.

¿Hasta cuando se tendrá que pagar por escuchar o reproducir "El Tractor Amarillo"? ¿Tiene derecho alguien que sólo ha sacado una canción -y mala, para más INRI- a cobrar toda la vida por ello en razón de su autoría? ¿Se imagina que Gaudí cobrara por cada vez que alguien viese La Pedrera? ¿No tendría que cobrar el panadero un canon por la gente diferente que come una barra de pan diferente del comprador? ¿Tendría que pagar el fabricante de bolsas del pan al panadero por poder contener su producto? ¿El Corte Inglés tendría que cobrar por cada vez que alguien se prueba una prenda? De locos.

La poca vergüenza y el mercantilismo a ultranza se trocan en derecho y canon en manos de estos chupópteros abrazafarolas (José María García dixit) que lejos de defender un derecho viven de defender los "derechos" de los autores aún por encima de la voluntad del mismo autor.

Ándate con cuidado. Aún son capaces de pedir que pagues por poder leer estas líneas, fíjate.



Algunas caras de mármol son más blandas.

1 comentario:

cosmofonio dijo...

Son gentuza, así de claro.

Ah, por cierto, a ver si te gusta el vídeo-canción que puse ayer.

Salu2.