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lunes, julio 19, 2010

¿Cómo diferenciar un huevo fresco de uno podrido?


Hoy, dieciocho de julio, podía dedicar el artículo a recordar que hace 74 años que dio comienzo la Guerra Civil española que sirvió para encumbrar en el poder durante 40 años a los oligarcas más corruptos del país así como para enquistarnos en la cola del desarrollo europeo al impedir aprovecharnos de la ventaja de no haber participado en la Segunda Guerra Mundial, o del porqué se rompe una atracción cuando ha sido revisada tres horas antes, pero no lo haré. Hoy lo dedicaré algo más práctico: a saber cómo diferenciar un huevo fresco de un huevo en mal estado.

Quien más, quien menos, nos hemos encontrado en casa con la necesidad de diferenciar, a la hora de hacer una tortilla o un huevo frito, los huevos más recientes de los huevos que por una u otra causa ya son como de la familia. Más que nada, para saber cuales son de confianza y cuales son auténticas concentraciones del 10-J de bacilos de la salmonela que nos obligue a organizar una “sentada” en el lavabo más cercano.

La forma de detectarlos es bastante sencilla, además de curiosa, ya que no hace falta romperlos para saberlo. Basta con disolver una cuchara sopera de sal en un vaso alto con agua en el cual quepa holgadamente un huevo, y meter el huevo sospechoso en él.

Al meterlo, si el huevo es fresco se hundirá netamente hasta el fondo, pero si el huevo está en mal estado, flotará, haciéndolo en la medida que el proceso de degradación del huevo esté más o menos avanzado, dando una seguridad de que el producto que vamos a utilizar tiene o no las mínimas garantías.

El huevo flota por el hecho que cuanto más tiempo tiene, más gas se genera en su interior debido al avance del proceso de putrefacción, por lo que progresivamente disminuye de densidad flotando en el agua salada. El porqué se utiliza agua ligeramente salada es debido a que el agua dulce es más ligera que el huevo, por lo que el huevo no flotaría a pesar de estar en avanzado estado de descomposición. De esta forma, facilitamos el proceso de flotación en caso de que no esté fresco del todo.

El proceso es tan eficaz que se puede saber incluso el grado de frescura de los huevos aún siendo frescos, ya que estando en el fondo, el grado de verticalidad indicará el grado de frescura. Cuanto más frescos, más horizontal; cuanto menos, más vertical.

Este es un proceso eficaz y sencillo que nos será de utilidad cuando dudemos de la frescura o no de los huevos. Y es que siempre será mejor esto que arriesgarnos a coger unas "simpáticas" cagarrinas.

Yo, de usted, sólo me comería el de la izquierda.

8 comentarios:

La Mentirosa dijo...

Muy, pero muy bueno.
Me gustaría que visitarás el blog de un catalán encantador que también habla de lo mismo. (http://enveranohacestonterias.blogspot.com/)

Te sigo.

Ireneu dijo...

Gracias por la visita, Mentirosa. Miraré de echarle un vistazo. Saludos!

Anónimo dijo...

Gran post. No se puede esperar a leer los siguientes:)

Anónimo dijo...

Sólo quiero decir lo que es un gran blog ha llegado hasta aquí! He estado alrededor durante bastante tiempo, pero finalmente decidió mostrar mi aprecio por vuestro trabajo! Pulgar hacia arriba, y mantenerlo en marcha!

Anónimo dijo...

Buena expedición y este post me ha ayudado mucho en mi asignacion de la universidad. Agradecimiento usted como su información.

Ireneu dijo...

Gracias a todos!

Es un auténtico placer poderles entretener o ayudar desde este blog.

Reciban un cordial saludo.

Anónimo dijo...

Recientemente me encontré con tu blog y he estado leyendo a lo largo. Yo pensaba que iba a dejar mi primer comentario. No sé qué decir, excepto que he disfrutado de la lectura. blog de Niza.

Anónimo dijo...

hola, Chicos, Acabo de añadir a su página web a mis favoritos. Me gusta leer sus mensajes. Gracias!