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miércoles, agosto 11, 2010

Infierno metropolitano.

Que el verano significa calor, es algo a lo cual ya estamos resignados por estas latitudes, pero que coger el Metro signifique una mezcla entre cocerte a fuego lento y congelarte, ya no es para resignarse, ya que ello significa que alguna cosa se está haciendo rematadamente mal.

Sabemos que en verano, la temperatura de la ciudad sube bastante más de lo estrictamente necesario y que por ello, todo lo que le envuelve ha de subir la temperatura, pero al igual que miramos de evitar que los hospitales, cines o centros comerciales se conviertan en auténticos cocederos de marisco que afecten a la salud de los ingresados o a los clientes de estos negocios, resulta que en las instalaciones del Metro, la refrigeración se ha centrado única y exclusivamente en los vagones, ignorando que los pasillos y las estaciones también forman parte de la red de metro y que por ellos transitan millones de personas al cabo del día.

De esta forma, nos encontramos que de los 30-32ºC del exterior pasamos a unas estaciones hirvientes que, con un aire viciado e irrespirable, en muchos casos sobrepasan ámpliamente  los 40 grados, y que sin solución de continuidad se transforma en 21-22ºC en el interior de los convoyes. No es de extrañar que los cuerpos que han de soportar a diario semejantes hostias térmicas acaben con dolencias del tipo de faringitis, bronquitis o dolores articulares y musculares de todo tipo y color, gracias a las restricciones presupuestarias que para según qué "comodidades" TMB impone, sabiendo como sabe que la gente no va a prescindir de ir al trabajo por un "quítame allá unos grados".

El sistema de ventilación de las instalaciones "metroportuarias" se ha dejado totalmente a manos de la circulación de los trenes los cuales, a modo de émbolo, empujan el aire interior de los túneles y lo acaban moviendo de estación en estación expulsándolo  y renovándolo, razón de las corrientes de aire tan fuertes en el interior de las estaciones. Este sistema sumado a algunos sistemas de ventilación forzada funciona genial en invierno, en que el aire frío del exterior se ve inyectado al sistema de metro, refrescando el ambiente, pero en verano...

En verano, el aire del exterior está unos 20º más alto que en invierno, por lo que el aire entra en el sistema ya calentado y viciado, si le sumamos la actividad propia de los motores de los convoyes y de los transformadores, más el aire caliente que expulsa la refrigeración de los vagones, más el sobrecalentamiento de la gente que circula por las instalaciones, todo ello hace que la ventilación, no solo no sea eficaz, sino que según el recorrido dentro de los túneles, este aire se convierta en un auténtico soplete que deja por frescachón al más tórrido simún del desierto.

La solución pasa, como siempre, por aumentar el presupuesto e invertir en ventilación, ya sea aumentando la eficacia de las ventilaciones forzadas, cara a renovar más rápidamente el aire de las estaciones o bien incorporando sistemas de aire acondicionado en las estaciones más afectadas por el calor descontrolado durante las épocas más cálidas. Sin embargo, mucho me temo que poco van a hacer en este sentido.

La posición de poder que tiene TMB con el metro, no le obliga a poner medidas más allá de lo estrictamente necesario e imprescindible -vagones- sobretodo en un momento actual de recorte duro del gasto público. Es por ello que los usuarios, presa del poder de la escasez del Metro -no hay opciones alternativas válidas-, se verán obligados "ad nauseam" a chuparse temperaturas infernales por sus estaciones y pasillos mientras que los de arriba, tranquilamente en sus cómodas oficinas climatizadas, tengan que cuadrar balances y le vean a usted como un simple número.

Cuan diferentes serían las cosas si a los gerifaltes les fallase su "burbujita" de confort...

Tranquilos, sólo faltan 6 minutos para que llegue el metro.

1 comentario:

Anónimo dijo...

completamente cierto, ¿si en los demás suburbanos de este país pasa lo mismo? quizás seria un buen momento para que algún inventor se sacara un as de la manga.... o simplemente a algún directivo de TMB se le cayera la cara de vergüenza...
en invierno en el metro te quitas la chaqueta y en verano te la pones...