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lunes, agosto 02, 2010

¿Prohibido prohibir?

Últimamente se nos está criticando mucho en Catalunya por el hecho de tanta prohibición que se sacan de la manga nuestros políticos y ya el colmo fue con la prohibición de los toros. Gritos de libertad y democracia dirigidos contra nuestros “próceres” han llenado todos los foros pro-taurinos y pro españolistas, dando la sensación que en esta tierra estamos más cerca de la dictadura de Corea del Norte que de un país civilizado. Pues hoy me he enterado de una prohibición que hará felices a medio mundo... y no, no es la prohibición de las bombas de racimo -eso no interesa a nadie-, sino la prohibición del uso de las vuvuzelas en el próximo mundial de baloncesto que se celebrará en Turquía del 28 de agosto al 12 de septiembre. ¡Al fin alguien con dos dedos de frente!

Efectivamente, la FIBA ha prohibido el uso de las vuvuzelas en los pabellones que acogerán los partidos del Mundial, ya que su uso en un espacio cerrado podía ser pernicioso para la salud humana por los decibelios que dicho instrumento “musical” alcanza. Según algunos médicos, podría incluso dañar los oídos, y la intención de la federación internacional es que la gente pueda divertirse sin molestar a nadie. Contra los insultos entre las aficiones -sobretodo la “pacífica” afición turca- y las trifulcas que se producen a veces, no han dicho nada.

¿Usted se imagina en un pabellón cerrado, con miles de vuvuzelas zumbando al unísono en un partido? La situación podría ser tremenda. Los comentaristas televisivos no podrían eliminar el sonido ambiente ni metiéndose en una cámara anecoica, la cual cosa haría inútil la existencia de comentaristas deportivos en directo. Los equipos acabarían de los nervios y tendrían que jugar con protectores auditivos, sin enterarse lo más mínimo de las indicaciones, ni de sus técnicos, ni compañeros, ni mucho menos de los árbitros, convirtiéndose los partidos en algo parecido a un patio de escuela jugando tres partidos en la misma canasta. Sería un verdadero caos.

Pues por suerte, y por mucho que duela a algunos, alguien ha pensado un poco y ha decidido poner la tirita antes del corte. Otra cosa nos cantara si la sociedad actual tuviera algún tipo de valor o principio más allá del saca-dinero-de-donde-puedas, pero habida cuenta que todo lo no prohibido se ha convertido en permitido (y casi obligatorio), está bien que se diga a la gente lo que tiene o no tiene que hacer. Al fin y al cabo, si nosotros mismos no somos capaces de autorregularnos, tendrá que venir un “macho alfa” -léase, los que mandan- para poner un poco de orden, so pena de que nos comamos nosotros mismos simplemente por el hecho de no estar prohibido.

El “prohibido prohibir”del mayo del 68 estaba basado en unos valores concretos que se han perdido totalmente, que si bien no dejan de ser una válida concepción idealista y romántica del ser humano, en una sociedad tan heterogénea y globalizada como la actual se ha demostrado como utópica e inviable. O si no, dejemos la libertad total de acceso a las inofensivas vuvuzelas y que la moda y los intereses económicos de sus fabricantes prevalezcan.

Disfrutará del baloncesto, sin duda.

¿Prohibido prohibir?