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sábado, octubre 02, 2010

Antisistemas y tradiciones.

Las imágenes de los diferentes vandalismos que se produjeron en el centro de Barcelona son realmente graves. Los grupos antisistema han tomado las calles de la capital catalana y todo el mundo ha puesto el grito en el cielo, ya que vienen de todo el mundo y vienen simplemente a hacer daño. Los políticos por su lado, las policias por el suyo, los jueces, la gente... todos tienen razón. Sin embargo, hay algo que nadie dice y que parece que no conoce nadie: Barcelona fue un auténtico bastión anarquista hasta la entrada de Franco.

Barcelona, durante la primera mitad del siglo XX fue uno de los centros anarquistas más potentes y violentos de toda Europa (recordemos la Semana Trágica de1909) debido a las durísimas condiciones laborales de los trabajadores. Aquí se fundaron diversos partidos y sindicatos de una importancia caudal en la historia del país. Sin ir más lejos, en la Barcelona de 1910 se fundó la CNT, que llegó a tener casi un millón de afiliados y que consiguió con sus huelgas radicales (La Canadiense,1919) la instauración de la jornada laboral de 8 horas.

Tal fue el caldo revolucionario de Barcelona que llevó a la UGT -fundada también en Barcelona el 1888- a trasladarse a Madrid debido al alto nivel de radicalización de la vida social barcelonesa. La violencia social de los grupos anarquistas incluso llevó a la aparición del fenómeno de los pistoleros, con asesinatos tan sonados como los de Eduardo Dato en Madrid en 1921. Posteriormente, durante los años de la Segunda República, el movimiento anarquista se radicalizó aún más y fueron la parte esencial que llevó a la sublevación de Franco,desembocando en la Guerra Civil, con personajes tan importantes para el bando republicano como Buenaventura Durruti. ¿Y que tiene que ver esto con los "antisistema"? Todo.

Actualmente el anarquismo está dividido en una infinidad de grupos y escisiones, pero la base siempre es la misma: la revolución social ácrata. O lo que es lo mismo, la desaparición de las clases sociales y del Estado como máximo exponente de este clasismo, para conseguir una sociedad autogestionada e igualitaria. Este objetivo, en las opciones más radicalizadas, implica la destrucción -literal- del Estado luchando de la forma que sea para provocar su debilitamiento y caída, ya que sólo así se podrá imponer una sociedad sin clases. Ahora ya parece que la cosa comienza a cuadrar ¿no le parece?

Evidentemente, la dictadura franquista reprimió el anarquismo catalán de forma rotunda, pero ello no significó la total desaparición de todo un ideario anarquista larvado en una población dominada por la fuerza. Curiosamente, ahora los focos "okupa" -que siguen el ideario libertario anarquista, al cual se le unen algunos perroflauticos sin adscripción política alguna, pero que en ningún caso son cabecillas- corresponden a las zonas más revolucionarias del primer tercio del siglo XX, como es el caso de Gracia. 

Llama la atención también que a estos grupos Okupas, se les acuse de estar apoyados por sus padres "normales", los cuales, en este caso, corresponderían a la generación que a pesar de estar inmersos en las ideas anarquistas por tradición familiar, vivió reprimida por la dictadura. Una vez pasados los malos años, aquella rota tradición libertaria seguiría, pero esta vez en manos de los jóvenes, que se encargarían de retomar el tiempo perdido. Seguir las opciones más moderadas o las más radicales ya dependerá de cada persona y grupo.

Teniendo en cuenta estos condicionantes, es normal que se les acuse de "violencia gratuita" y de "bien organizados", ya que de eso es lo que se trata. Unos vándalos gratuitos, como quieren venderlos los medios y los poderes fácticos, difícilmente llegarían a un grado tal de organización, incluso a nivel internacional. Su objetivo final es el provocar el caos en el Estado para destruirlo; los medios es lo de menos y el "parasitar" el Estado, también cuenta porque el parásito en sí debilita a su hospedador.

Se pide mano dura contra esta gente, pero habida cuenta los serios rifirrafes entre la Judicatura, el Govern y los Mossos a cuenta de las acciones de los "antisistema" durante la última huelga, dudo mucho que estos mismos movimientos bajen su nivel de violencia. Bien al contrario, han conseguido hacer tambalear todo el edificio democrático estatal y eso si que provoca un efecto llamada a todo el mundo anarquista.

Esperemos, al menos, que los cimientos sean sólidos, porque como no lo sean...



El problema es que los otros no dan ninguna esperanza.

1 comentario:

ARC dijo...

Ciertamente, se esta obviando desde el "poder" la realidad existente... los antisistemas en esta ocasiòn nada tenìan que ver con la huelga, como se aduce asimismo en las celebraciones de algún exito deportivo (?) y sin embargo cara a sus objetivos, son estos acontecimientos los que favorecen los intereses y actuaciones de ese colectivo.Tienes toda la razón amigo, pero ya sabes "No hay mas ciego que el que no quiere ver...."