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sábado, octubre 09, 2010

Miedos lingüísticos.

Las declaraciones del líder del PP balear, José Ramón Bauzá , en la emisora Ona Mallorca, en que decía que cuando entrara en el poder derogaría la ley de normalización lingüística porque lo que se habla en Mallorca no es lo que se habla en Catalunya, han levantado ampollas. Tantas han levantado que ha tenido que hacer marcha atrás y hasta su propio partido las ha censurado. Y es que está visto que en el talante pepero no hay más ideología que la unidad de España y el divide y vencerás -corrupción urbanística institucional a parte, claro.

En realidad el PP balear lo que ve con tremendo miedo son los inequívocos nexos de unión que unen Ses Illes con el Principado que las hacen proclives a que se desarrolle un sentimiento nacionalista/separatista del mismo estilo que en Catalunya, con lo que todo ello puede significar a nivel político y de control de la vida económica de las Baleares. El hecho de que Mallorca fuera conquistada por catalanes y esté claramente documentado no es suficiente hecho para ellos que les permita asegurar que lo que se habla allí es catalán. Que las clases pudientes mallorquinas se hayan jactado ad nauseam de que descienden del Rey Jaime I, tampoco.

En Valencia, esta política del dividir para vencer les ha dado frutos, ya que hay tal mezcolanza de conquistados, conquistadores y gente que pasaba por ahí, con intereses totalmente contrapuestos que les ha permitido sembrar la semilla de la discordia y, como buenos pescadores, aprovechar el río revuelto para llegar al poder y comprarse trajes nuevos con total impunidad. En Mallorca desgraciadamente eso no les sirve... aunque lo intentan una y otra vez, por si acaso suena la flauta.

Los lazos entre Mallorca y Catalunya ni son pocos, ni débiles. Por poner un ejemplo, La Caixa, en su principio, era Caja de Pensiones para la vejez y de Ahorros de Cataluña y Baleares, denotando ya desde su fundación en 1904 las relaciones seculares entre ambos territorios. El hecho de que se utilicen diferentes palabras para decir lo mismo, lingüísticamente es irrelevante, y lo único que indica son unas particularidades propias de cada zona debido a su aislamiento. Nadie dice que el castellano de Castilla es una lengua aparte de lo que se hable en Andalucía, aún a pesar de que en según qué casos, no se llegue a comprender ni una palabra. Sin embargo a ojos de quien quiere bombardear algo que le molesta a sus intereses, esta sutil diferencia es una auténtica barrera infranqueable.
Se mire como se mire, Catalunya y lo catalán molestan al PP. La fuerza social que se demuestra en el Principado para evitar un asimilacionismo y la reducción de una forma de ser a un simple folklorismo, hace temblar a los que justamente trabajan en sentido contrario y, por tanto, todo lo que huela a catalán se ha de erradicar. Curiosamente, promueven boicots contra productos catalanes, pero quieren el poder en Catalunya. ¿Cabe mayor cinismo?

Hay lenguas que molestan.

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