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lunes, noviembre 22, 2010

La isla de la zapatilla de Cristo.

Tristán de Acuña
Si usted está hasta el moño de los políticos y de toda la campaña electoral que están haciendo estos días, siempre puede dejarlo todo e irse a la isla de Tristán de Acuña durante una temporadita. Dado el caso que no conozca esta isla, simplemente tengo que decirle que es el sitio habitado más aislado del mundo; posiblemente le sea de interés en estas fechas.

Tristán de Acuña, con 98 km2 (Barcelona ciudad tiene poco más de 100) es la isla mayor de un archipiélago volcánico que se encuentra en medio del Atlántico sur, perteneciente a Gran Bretaña desde 1816, cuyo aislamiento seguro que será la envidia de más de uno. Sus cifras son, simplemente, tremendas.

Para empezar, la población estable es de unos 264 habitantes, es decir, de 2.69 habitantes por kilómetro cuadrado, y es tan endogámica la población, que tan solo existen 8 apellidos. La última introducción de un apellido fue no hace mucho en que una tristanera se casó con un inglés y el novio se fue a vivir a la isla...aisss...¡lo que tiran las carretas!

Si usted se pelea con alguno de ellos, no se preocupe, tendrá muy fácil el perderlo de vista, a pesar de lo pequeño de la isla. Aunque claro, lo primero y principal es poder llegar a la isla, ya que sólo se puede llegar por barco, porque no tiene sitio ni para poder ubicar un aeródromo.

Si a pesar de ello llega, y se pelea con alguno de sus escasos habitantes, no crea que va a tener tan fácil irse a cualquier otra isla, ya que el barco que hace la travesía habitual arriba una sola vez al año, el cual es el que trae, entre otras mercancías, también la gripe. Los habitantes, a pesar de ser británicos, no conocen la mayoría de enfermedades de por aquí, ya que su único contacto con el exterior es ese barco. Eso sí, puestos a aburrirse, esta gente le dan al "pitraque" de mala forma, ya que en 1993 se contó que consumían una media de 50 litros de whisky al año...¡per cápita! Las estadísticas de cirrosis no han trascendido, lo siento.

Si aún así desea irse, ha de saber que la tierra habitada más cercana se encuentra a 2430 kms, en la isla de Santa Helena -donde metieron a Napoleón-, y si no es de su predilección y tiene cierta prisa, siempre puede empezar a nadar cual un David Meca cualquiera y acercarse a las costas de Sudáfrica, que tan solo están a 2816 kilómetros. Eso sí, si quiere ir a Sudamérica, le pillará un poco más lejos, a unos 3360 kms de Tristán de Acuña.

Pero si usted gusta de las emociones fuertes, tranquilo, que la isla -lo más parecido a la isla de Lost que existe- ya se encarga ella sola de darle emoción a sus habitantes, ya que de vez en cuando, se pone a "eruptar" y obliga a todos los habitantes a salir disparados hacia la metrópoli, tal como paso en 1961, en que la capital, la rimbombante Edimburgo de los Siete Mares (no es coña, se llama así) se vió afectada parcialmente  por las coladas volcánicas. Por si acaso, fueron repatriados todos a Inglaterra y se estuvieron un par de años, antes de volver a la isla, y cuando volvieron, los perros abandonados habían acabado con todas las ovejas y los piratas habían desvalijado algunas dependencias... lo normal, vaya.

En definitiva, que si tiene ganas de aislarse, haga una visita a Tristán de Acuña. Los ingleses la llaman Tristan da Cunha, pero más bien tenían que llamarla "Donde Cristo perdió la Zapatilla y no fue a buscarla", le aseguro que no hay sitio en el planeta al cual le pegue más ese nombre.

Como para que, encima, pille un mal vecino.