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viernes, mayo 25, 2012

Los Guerreros de Xi'An de Jorba Preciados

Yacimiento de los Guerreros de Xi'An
Una de las atracciones más sonadas del Fórum Universal de las Culturas que se hizo en Barcelona en el 2004, fue la exposición de los Guerreros de Xi'An, las conocidas figuras de soldados chinos en terracota datadas 200 años antes de Cristo. La novedad de poder ver en vivo y en directo por primera vez en Barcelona dichas estatuas atrajo a más de un millón de visitantes que se aprestaron a pagar los 21 euros per cápita que valía el acceso. Sin embargo, pocos saben que, en 1981 los almacenes Jorba Preciados ya los habían presentado en sociedad para la sociedad barcelonesa de entonces, aunque el final de dicha exposición fue un poco más... accidentado.

Inauguración en Can Jorba
El 5 de noviembre de 1981, a las 12:15 del mediodía, llegaban un par de camiones articulados a la sede que Jorba Preciados (posteriormente Galerías Preciados y hoy Corte Inglés) tenía en el Portal de l'Àngel de Barcelona con los cinco guerreros y dos caballos que formarían la principal atracción de las jornadas dedicadas a China que se había organizado en dichos almacenes. La comitiva fue custodiada por numerosos efectivos de la Guardia Urbana y la Policia Nacional y al llegar a su destino se procedió, mediante grúas, al alzamiento de los cajones hasta el primer piso del inmueble, donde quedarían finalmente expuestos. La inauguración de la exposición se hizo con gran pompa y boato el martes 10 de noviembre, con la presencia del primer secretario de la Embajada de China en España y de más de 200 personas, dispuestas a disfrutar de la cultura y comida china (cabe destacar que entonces solo había un restaurante chino en Barcelona, el Cathay) y, como no, del espectáculo de los guerreros de terracota.

Can Jorba (Galerías Preciados)
La exposición itinerante estaba organizada por la cadena GIGA (Grupo Internacional de Grandes Almacenes), un grupo de grandes almacenes europeos al cual estaba adherida Galerías Preciados (y por ende su sucursal catalana, Jorba Preciados) y a través de la cual gestionaron la llegada de las esculturas a Barcelona. Anteriormente habían estado en Londres, en los almacenes Selfridges y en París en los almacenes Printemps, desde donde se habían trasladado a Basilea, anterior escala antes de llegar a la capital catalana. No obstante, la liebre saltó en su estancia suiza, ya que corrió el rumor desde círculos museísticos europeos que los guerreros no eran los originales. 

Lo gracioso del asunto es que, contrariamente a lo que se podía pensar, el agregado cultural de la embajada china en Madrid confirmó, antes de la llegada de los guerreros a Barcelona, que las figuras eran simples reproducciones -fidedignas, eso sí- de los originales que estaban en China. A pesar de esto, los directivos de Jorba Preciados negaron la mayor y siguieron manteniendo que las figuras eran las originales ya que habían pagado como si lo fueran y el intermediario chino que se las había proporcionado aseguraba tener los certificados de autenticidad. No contentos con esto, encima dijeron que el rumor de la falsedad había sido propagado, a modo de pataleta, por los directivos de los museos que no se habían visto favorecidos con la "lotería" de los guerreros. La cosa no pasó a mayores y la exposición siguió adelante. Concluido su periplo catalán, se dirigió al centro de Galerías Preciados de Callao, en Madrid, donde se expuso a principios del mes de diciembre.

Caballo y Guerrero
Sin embargo, las acusaciones no habían caído en saco roto y desde la ciudad alemana de Colonia, en la cual se mantenía una exposición de 4 figuras, se hizo una declaración por parte del Museo de Arte de Asia Oriental y arqueólogos chinos con la intención de disipar las dudas que habían planeado sobre su exposición, ya que los suyos sí que eran auténticos. En esta declaración confirmaban que los guerreros que estaban de gira por España eran más falsos que un duro sevillano, mientras que los suyos eran legítimos.

La calidad de la declaración de los expertos alemanes y chinos, así como el silencio administrativo de la embajada china a los requerimientos de los directivos de Galerías para poder hacer una prueba de Carbono-14, hizo que el 12 de diciembre de 1981 se retirara la exposición del centro de Callao y se suspendiera la siguiente escala, prevista para primeros de 1982, en Valencia. La ciudad levantina no recibió la visita de los verdaderos guerreros de Xi'An hasta febrero de 2005, cuando hicieron escala los que habían estado en el Fórum de las Culturas de Barcelona.

Según parece, los intermediarios chinos que habían tratado con la GIGA, comercializaron las  reproducciones como si fueran reales asegurando que no eran provenientes de Hong Kong sino del puerto de Hsingkiang y que disponían de los documentos acreditativos. Los directivos de Galerías amenazaron con emprender reclamaciones, pero la azarosa historia de Galerías Preciados (absorbida por Rumasa en 1981 y expropiada en 1983) junto a la tumultuosa actualidad española (23-F, asalto al Banco Central y el Mundial 82) pasaron un tupido telón a este despropósito cultural de la España de principios de los 80.