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sábado, agosto 10, 2013

La gran cortina de humo de Gibraltar

No se porqué, pero cada día que pasa, el conflicto con Gibraltar me recuerda cada vez más a la invasión de las Malvinas en el 82 por los argentinos. Aquella aventura insensata, fruto de un gobierno en decadencia, corrupto, con el país sumido en una crisis que no podían remontar fue, simplemente, una excusa para desviar la atención de los gravísimos problemas de todo tipo que tenía la Argentina en su momento, exactamente igual que lo que está pasando con Gibraltar en estos días. La historia siempre se repite, y los gobiernos incompetentes siempre echan mano de las mismas tapaderas.

El conflicto de Gibraltar es, guste o no, un conflicto artificial, recurso fácil para recurrir al sentimiento nacionalista español cuando hay cosas más importantes en las que pensar y por las que luchar. Ello es así, por el simple hecho de que Gibraltar es británica se ponga como se ponga el gobierno, la derecha más recalcitrante o el sursum corda y no cabe ninguna reclamación de soberanía que valga. Ninguna.

Cuando Felipe V firmó el Tratado de Utrecht, cedió -repito, cedió, puesto que fue la parte vencedora- la soberanía del Peñón y de Menorca a los británicos, por tanto dio por buena la ocupación previa hecha durante la Guerra de Sucesión. El egoísmo de ser confirmado como gobernante legítimo (aunque esto estuviera por ver) le hizo ver la pérdida de una mínima parte de sus inmensos reinos como una pecata minuta que pagar por tener el reconocimiento internacional de sentarse en su trono. Partiendo de esta base, cualquier reclamación posterior, simplemente no ha lugar. Fin de la cita, que diría Rajoy.

Para más inri, si aún así consideramos que es legítima la reclamación sobre Gibraltar, ello significará que estamos dando la razón a Marruecos sobre su reclamación sobre Ceuta, habida cuenta que el hecho de que sus habitantes hubiesen decidido pertenecer a la Corona de Castilla, no tendría el más mínimo valor ni moral, ni legal. Para unas cosas la parte ancha del embudo y para otras la estrecha, no es demasiado coherente... ni ético.

A parte queda que las sanciones que desde Madrid se van a inventar para aislar el peñón al mejor estilo franquista, a los que realmente va a perjudicar va a ser a la gente de La Línea que se desplaza cada día a trabajar a Gibraltar. Hacerle un bloqueo a los ingleses y que pierdan los tuyos, la verdad que no demuestra mucha inteligencia, pero como desde la capital del imperio (ejem) las cosas se ven diferente, pues ya está bien. Lo importante es lo importante, y las necesidades de la gente, en este país, son simplemente despreciables. España es así de chula.

En definitiva, que todo se reduce a ser una cortina de humo que oculta la existencia de una flota pesquera desproporcionada respecto sus caladeros (Andalucía, por si sola, ya tiene el 2% de la flota europea a pesar de tener sus caladeros agotados), los gravísimos casos de corrupción que ponen los pelos de punta a la opinión internacional y, sobretodo, la inutilidad supina del gobierno para sacar a España de una profundísima crisis estructural que afecta a todo el mundo menos a los de siempre.

Mejor que dejen de hacer el paripé, dejen a los ingleses hacer lo que quieran en su casa que para eso es suya y gasten su tiempo y nuestro dinero en ponerse las pilas para arreglar los problemas del país, que ya bastante tenemos encima.

Más de uno en el gobierno está deseandito de que empiece la liga de una vez. Seguro.

Lástima que este año no toquen mundiales... ¡nchts!

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