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domingo, septiembre 15, 2013

No, esto no es democracia.

Como era de esperar, Mariano Rajoy ha respondido a la carta de Mas en la que solicitaba la convocatoria del referéndum por la independencia de Catalunya con un diplomático "ni hablar del peluquín". No se si ello le daba la impresión a Rajoy que iba a calmar las tensiones, pero lejos de arreglarlo, ha sido como tirar gasolina al fuego para apagarlo, al fin y al cabo, lo que se pide es ejercer un derecho fundamental que es inalienable en democracia... si es que estuviéramos realmente en ella, claro.

Lo que se nos vendió a todos los habitantes de España en el momento de la transición fue que dejábamos la represión de la dictadura para acceder a una nueva situación en que la gente pasabamos a ser ciudadanos y, por lo tanto, soberanos. Sin embargo, con el paso del tiempo, se ha podido comprobar que simplemente habíamos pasado de ser súbditos a ser electores, que ejercíamos nuestro derecho a voto cada 4 años. Nada más.

En cuanto, debido a la crisis, este mismo pueblo ha solicitado ejercer esta soberanía ante la pasividad e inacción de la clase política imperante, la fachada de democracia que teníamos ha caído y ha mostrado que detrás de ella, simplemente se escondían los intereses de la oligarquía que ha dominado el país desde antiguo. 

La constitución es la Biblia y, cuando interesa, se cambia en 15 días sin consultar al pueblo... la corrupción es algo sin consecuencias judiciales para los corruptos...los resultados electorales son un cheque en blanco... los ciudadanos no tienen derechos, son los culpables de la crisis y si se quejan, son reprimidos por las fuerzas de seguridad, ya que por muy pacíficamente que se manifiesten, son elementos peligrosos. No, esto no es democracia.

El asunto de la independencia de Catalunya, ha pasado de ser una cosa de nacionalistas irredentos a una simple cuestión de defensa de los derechos humanos y de la dignidad de las personas, ante la utilización de la legalidad como un arma de represión de la disidencia interna. 

El voto, lejos de una amenaza, tendría que ser una forma de libertad de la ciudadanía, pero poco se puede avanzar en esta vía cuando, por ejemplo, en el asunto del Sahara, el Estado se ha desentendido repetida e indolentemente de su responsabilidad en la organización de un referéndum de autodeterminación de la antigua provincia española, habida cuenta el precedente que significaría para las seculares aspiraciones de vascos y catalanes.

No tengo ni idea de cómo acabará el asunto, pero negar la mayor no es la forma de arreglar nada, y menos de salir de la peor crisis política y económica desde la guerra civil. El referéndum podrá hacerse o no; si se hace, se podrá ganar o perder; pero si no se hace, un Estado español ciego de su propio egoísmo, habrá perdido a Catalunya irremisiblemente ya hable castellano o catalán...

...si no lo ha hecho ya.

Democracia es votar. Lo otro es tiranía