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martes, abril 29, 2014

El desierto donde el diablo juega a las canicas


Las Canicas del Diablo
Australia, medio isla, medio continente, es una de las regiones más especiales del mundo. El hecho de ser tan grande y tan aislado han desarrollado en ella toda una fauna endémica y una serie de paisajes que difícilmente se pueden encontrar en otros parajes en el mundo. Una de estas zonas curiosas y poco conocidas en pleno centro de Australia, en el medio de la nada más absoluta, a 100 kms del pueblo más cercano, podremos encontrar el paisaje de Las Canicas del Diablo.

Las Devil's Marbles (Canicas del Diablo en inglés) o Karlu Karlu en idioma aborigen ocupan una extensión de unos 18 km2 en el interior del llamado Territorios del Norte, a unos 100 km al sur del pueblo de Tennant Creek. Esta zona -que recuerda vagamente a La Pedriza de Madrid- se caracteriza porque, repartidas por toda ella, se encuentran una miríada de bloques redondos de granito con una sorprendente forma esférica, con tamaños que oscilan entre los 50 cm y los 6 metros de diámetro, con la característica añadida de que muchas de ellas se encuentran en un equilibrio más que precario.

Estas "canicas" desde antiguo han sido veneradas como sagradas por las tribus aborígenes del centro de Australia, ya que, según la leyenda, el diablo Arrange se estaba haciendo una trenza ritual de los hombres aborígenes, cuando se le cayó un mechón de cabello al suelo, dando origen a estas curiosas formas pétreas. Sin embargo el origen de la formación es un poco menos romántica.

Formado hace unos 1700 millones de años, el escudo australiano está formado por una intrusión de magma desde el manto que no llegó a salir a la superficie, convirtiéndose cuando enfrió en una masa granítica. Los movimientos telúricos del desplazamiento de la Placa Australiana así como la descompresión por la erosión de los sedimentos depositados encima, produjeron el agrietamiento y fragmentación del granito subyacente. Éste, al entrar en contacto con los agentes ambientales se fue erosionando siguiendo las fracturas preexistentes y dando origen, al cabo de los milenios, al curioso paisaje de Devil's Marbles.

La zona de las Canicas del Diablo, fue declarada Reserva en 1961, y con los años ha ido cambiando de denominación hasta la actual Devil's Marble Conservation Reserve (Reserva de conservación de Devil's Marble), adoptada en 2011. En la actualidad la gestión de la reserva la efectúan al alimón la Traditional Aborigin Owners (Propietarios Aborígenes Tradicionales) y el Servicio de Parques y Fauna Salvaje de los Territorios del Norte.

En definitiva, un paraje insólito en el cual, la tranquilidad está asegurada. Eso sí, llévese usted su agua y su combustible, porque si no, el diablo seguro que se lo llevará a hacer una partida de canicas con él.


Algunas "canicas" son realmente grandes

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