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miércoles, enero 25, 2017

Cuando El Cid se hizo héroe musulmán matando cristianos: la Batalla de Almenar

Estatua de El Cid en Burgos
Se dice que la Historia siempre la escriben los ganadores y si hay algo que los años de estar investigando historias raras y poco conocidas me han confirmado es, justamente, esa sentencia: la Historia la escribe el que gana. Ahora bien, el hecho que la fama, las medallas y los parabienes se lo haya llevado el que tiene el poder para escribir los libros de historia, no significa que los demás no hayan dejado su testimonio, y a poco que se busque, te encuentras con ejemplos que te dan una visión absolutamente diferente de lo que parecía una verdad absoluta, y que yo llamo “la cara B de la Historia”. En este sentido la llamada “Reconquista” se lleva la palma de lo que se ha vendido desde los estamentos oficiales desde hace centurias y lo que realmente pasó. Y un ejemplo lo tenemos en el papel de Rodrigo Díaz de Vivar (Cid Campeador, para los colegas) el cual ha quedado como el gran adalid en la lucha de los reinos cristianos contra los moros aunque... claro..., cuando sabes que El Cid fue comandante en jefe de las tropas musulmanas de la taifa de Zaragoza, comienzas a cuestionarte muchas cosas. ¡Y que sólo fuera eso! Porque si, encima, te enteras de que luchó con sus tropas moras contra otro rey moro y que, además, ese otro rey tenía como aliados a los cristianísimos Rey de Aragón y el Conde de Barcelona, ya las convenciones históricas saltan hechas añicos. Pues créaselo, porque esto es precisamente lo que pasó en el año 1082 en la conocida como Batalla de Almenar.

Taifa de Zaragoza bajo Al-Muqtadir
Cuando en 1081 murió el rey de la Taifa de Saraqusta (Zaragoza), Abú Yafar Al-Muqtadir, esta taifa se extendía por buena parte de lo que es hoy Aragón, Navarra, Lérida, Tarragona, Castellón, Valencia y Alicante, siendo uno de los reinos musulmanes más potentes de la península Ibérica. No obstante, la  herencia que dejó para sus dos hijos significaba la división en dos de la taifa, dejando la parte de Zaragoza y Navarra para Al-Mutamán y las partes costeras (Lérida, Tortosa y Denia) para Al-Mundir. Cosa que no hizo demasiada gracia a Al-Mutamán, ya que significaba dejarle sin salida a mar... y ya sabemos lo cordiales que eran (y son) las relaciones entre hermanos, ya fueran cristianos, musulmanes o veganos... (ver Sancho II de Castilla, el rey que murió cagando).

Así las cosas, el rey de la taifa de Saraqusta (Al-Mutamán), en verano de 1082, quiso someter a su hermano, Al-Mundir, para quedarse con sus posesiones y volver a reunificar el territorio que ya tuvo su padre bajo su reinado. El único inconveniente es que Al-Mundir no estaba por la labor de ceder sus territorios a su hermano por las buenas, por lo que Al-Mutamán decidió que si no era por las buenas, sería por las malas... o por las peores.

Castillo de La Suda en Lérida
Al-Mutamán disponía por aquel entonces de los servicios del castellano -y cristiano hasta las trancas- Rodrigo Díaz de Vivar (el Cid). El Campeador, tras haber sido desterrado por el rey de Castilla, Alfonso VI, por un quítame allá esas traiciones, y no haber sido aceptado ni por el Rey de Aragón, ni por el Conde de Barcelona, decidió aceptar la oferta de ser el comandante en jefe de los ejércitos de Al-Muqtadir. Obvia decir que, a la muerte de éste, sus servicios y sus fieles tropas castellanas, pasaron en herencia a Al-Mutamán, el cual no dudó en jugar esta baza contra su hermano.

Por su banda Al-Mundir, viendo que las tropas de su hermano se posicionaban a lo largo de la frontera entre las dos taifas, y que correspondería -más o menos- a la frontera actual entre Aragón y Catalunya, decidió pedir ayuda a Berenguer Ramón II, Conde de Barcelona y también a Guillermo Ramón, Conde de Cerdanya, posiblemente, a cambio de una fuerte suma de dinero (una paria, vamos).

Castillo de Almenar
En aquel entonces, el castillo de Almenar, un pequeño punto fuerte a tan solo unos 20 km al oeste de Larida (Lérida), estaba en posesión de Al-Mutamán por lo que era un lugar estratégico desde donde el emir de Saraqusta podría atacar la capital de la taifa de Larida. Al-Mundir, al conocer las aviesas intenciones de su hermano y constatar que tan solo había una pequeña guarnición en Almenar, decidió enviar sus tropas -junto a las de sus aliados barceloneses y ceretanos- a la conquista de tan incómoda fortaleza. 

El Cid, pronto se enteró de que el castillo de Almenar había sido sitiado, pero sus tropas estaban en el castillo de la Granja d'Escarp (a unos 35 km al suroeste de Larida y situado en la confluencia entre el río Segre y el Cinca) que hacía poco que había sido conquistado a las tropas de Al-Mundir, por lo que no podía irles a socorrer. En vistas de este inconveniente, El Cid convenció a Al-Mutamán de que se personase en Almenar con sus tropas, si bien declinó el ofrecimiento del rey moro de presentar batalla junto a él (no era cuestión de matarse así por las buenas - ver La sangrienta batalla "light" de Bremule), por lo que le sugirió que evitase la batalla pagándoles a los leridanos por levantar el sitio. Al-Mutamán así lo hizo, pero las tropas de Al-Mundir y sus aliados cristianos, confiando en su superioridad numérica, rechazaron la oferta zaragozana. La batalla era inevitable.

¿Moros contra cristianos?
De esta forma, cuando el Campeador se enteró del fracaso de la negociación, partió de inmediato con sus tropas hacia Almenar. Allí se encontraron ambos ejércitos, comenzando una zarabanda de palos entre las tropas cristiano-musulmanas de Al-Mundir y las musulmano-cristianas de Al-Mutamán que acabó con la captura del conde Berenguer Ramón II y varios de sus lugartenientes por los soldados del Cid, liberando el sitio de la fortaleza zaragozana y volviendo a Zaragoza en olor de multitudes.

El conde barcelonés y su cohorte de nobles, finalmente fueron dejados libres después del pago de un importante rescate (de cobrar, pasó a tener que pagar, ironías de la vida), aunque ello no significó el fin de las hostilidades, ni de las colaboraciones cristiano-musulmanas, las cuales se prolongaron diversos años más.

Plano de Saraqusta
En definitiva, que la realidad de los hechos convierten las versiones oficiales de los hechos históricos en un trampantojo que, a ojos poco acostumbrados puede dar el pego pero que, a poco que nos informemos, no se sostiene por ningún lado. El Cid y sus “compis” cristianos vertieron sangre cristiana para defender los territorios y las tropas musulmanas. Unas tropas musulmanas que, a su vez, no dudaban en combatir de la mano de tropas cristianas contra otras tropas cristianas. Todo un compendio de incongruencias que si a alguna conclusión te hacen llegar es que, la realidad histórica de los 800 años de dominación musulmana de la Península Ibérica fue muy diferente de lo que se nos ha vendido (ver ¿Qué fue de Boabdil después de rendir Granada?) y que tan solo nuevas investigaciones y nuevos ojos pueden llegar a dar con la verdadera dimensión de un periodo que, hasta el momento, sólo conocemos con la subjetiva parcialidad de una parte: la ganadora.

El Cid repartiendo mandobles a moros... y a cristianos

Webgrafía

11 comentarios:

Carlos García dijo...

No soy ningún experto pero yo al menos yo ya tenía esa idea general del Cid, no creo que se oculte nada o que se omitan datos, a poco que uno lea estos hechos salen a la luz (al menos en la actualidad). Yo opino que lo que ocurre es que por regla general la gente resume los acontecimientos históricos en una frase (por falta de interés y comodidad) y eso no suele ser bueno...y es aplicable al descubrimiento de América, la Reconquista o la Grande y Felicísima Armada por ejemplo.
Un saludo

Elena Framit dijo...

Efectivamente, yo no tengo la sensación de haber sido engañada (en esta parte de la historia al menos). Lo que yo sabía, sin ser una experta, como bien dice Carlos, es que el Cid fue un mercenario. En todos los aspectos. Tras su expulsión de Castilla el Cid sirvió tanto a moros como cristianos. Era su profesión. Contra quien no se levantó nunca en armas fue contra su rey, Alfonso VI (a no ser que me equivoque). A quien a pesar de sus desavenencias seguía rindiendo pleitesía.
De hecho, en cuanto el rey lo requirió de nuevo para luchar contra los moros, el Cid no dudó y acudió al servicio del que consideraba su rey y su señor.
Como digo, hasta donde sé. Quizá el trampantojo histórico, como tú decías, esté aquí. Pero para mí no es ninguna sorpresa ni una decepción saber que el Cid fue un mercenario que luchó tanto del lado de los cristianos como de los moros.

Saludos,
Elena

egroj ziur dijo...

Si hay algo contrario a la definición de mercenario, es precisamente El Cid.
Basta de manipulación y reinterpretacion histórica.

Pacocho dijo...

"olor de multitudes"? Aunque parece ser que "loor" es una pedantería y una chapuza, la prefiero a "olor" porque siempre me surge la pregunta de si a la multitud les cantaba el sobaquillo.

Por lo demás, de acuerdo con los comentarios. Cualquiera que haya leído por encima el tema sabe que el Cid era un mercenario y todo el tema de su supuesta "heroicidad ejemplar" contra el sarraceno una hipocresía más de españistan, donde nuestro patron es un santo "matamoros". Así nos luce el pelo.

lopez dijo...

Pues yo que tampoco soy experto ni tengo estudios, también tenía entendido que el Cid combatió con musulmanes contra cristiano, con cristianos contra musulmanes, et.
De hecho Cid, creo que viene de "sidi" que significa "Señor" en árabe.

berenguerII dijo...

Otro blog donde vomitan revisionismo histórico al servicio de la masonería y el mundialismo.

El artículo entra dentro de la narrativa mundializadora que es destruir la idea de reconquista, España en sí misma para desintegrarla y para dar paso a un gobierno supranacional como lo fue la Unión Europea.

El Cid no fue mercenario, era parte de la realeza castellana y era político al servicio de Castilla. 

Expandió los reinos de Castilla y reconquistó no pequeña parte de los reinos de la península usando estrategias de guerra y política dando al final la victoria cristiana usando alianzas temporales con el enemigo ya que todos los reinos de la península querían la península y se auto proclamaban reyes de España.

Es algo totalmente normal en la edad media ver como los reinos cristianos hacían alianzas temporales con los árabes para beneficio de sus reinos. Algo que Francia continuo haciendo pero España más bien lo paro participando en la Batalla de Lepanto por ejemplo. 

Es patético como hay gente ignorantes y atrevida que pica en el cuestionamiento histórico y van y vomitan lo que han escuchado sin un mínimo de criterio o critica. 

Es como cuando a los niños se les enseña historia de dragones y princesas de la edad media y llega un "historiador" a decir que es falso que jamás hubo dragones y que los padres mintieron a los niños, cuando se supone que todo el mundo sabe que no hubo dragones.

ruperto maradiaga dijo...

Musulmanes seria el termino exacto, moros son los que originalmente han nacido en Mauritania.

Julio Martinez dijo...

A berenguerll:

"Otro blog donde vomitan revisionismo histórico al servicio de la masonería y el mundialismo"

Pues bueno, una opinión que comienza de esta manera, es difícil tomarlo en serio, pero hay que hacer el intento.

"El artículo entra dentro de la narrativa mundializadora que es destruir la idea de reconquista, España en sí misma para desintegrarla y para dar paso a un gobierno supranacional como lo fue la Unión Europea."

Si el artículo tiene una segunda intención, no lo puedo afirmar o desmentir (no lo he escrito yo), pero es una falacia -muy absurda- querer desacreditarlo por esa razón. Los hechos históricos mencionados en el artículo son irrefutables - a menos que tengas otras fuentes-, y no importa si el que los expone es independentista, español, coreano o de Guinea-Bissau. Los hechos falsos se desacreditan con hechos, no con argumentums ad hominem.

"El Cid no fue mercenario, era parte de la realeza castellana y era político al servicio de Castilla.

Expandió los reinos de Castilla y reconquistó no pequeña parte de los reinos de la península usando estrategias de guerra y política dando al final la victoria cristiana usando alianzas temporales con el enemigo ya que todos los reinos de la península querían la península y se auto proclamaban reyes de España.

Es algo totalmente normal en la edad media ver como los reinos cristianos hacían alianzas temporales con los árabes para beneficio de sus reinos. Algo que Francia continuo haciendo pero España más bien lo paro participando en la Batalla de Lepanto por ejemplo. "

Vale, vale, lo pillamos, desde tu perspectiva, sigue siendo un héroe de guerra, que como todo héroe de guerra que se precie de serlo, a veces tuvo que hacer alianzas temporales con enemigos. ¿En que contradice eso la idea central de artículo? Por si no la pillaste, era que el Cid no solo mató musulmanes, sino que, en esas "alianzas temporales" - como las llamas tu", mató cristianos por igual. Su motivación importa poco, el hecho histórico es que lo hizo.

Pero bueno, los artículos que cuestionen - aunque sea minimamente- la unidad de España o el valor de sus "héroes", generarán escozor siempre.


Unknown dijo...

Sr. Castillo, ¿sería posible que añadiera a sus artículos sus referencias? con tanto ruido en internet creo que es importante que este tipo de información sea incluída en cualquier blog de divulgación.

Gracias por los interesantes contenidos.

Saludos,
Gema

Ireneu Castillo dijo...

Unknown (Gema). De nada, un placer, sin embargo quiero darte una explicación a lo de las referencias:

Cierto es que Memento Mori es un blog de divulgación, pero lo que no pretende ser es una publicación académica. Más que nada porque lo que realmente pretendo es que la información histórica (o no histórica) llegue, de forma informal, a un público que huye sistemáticamente de leer nada serio. Las referencias por tanto, en tanto que es un recurso científico más que literario, prescindo de ellas sistemáticamente, habida cuenta que no aportan fluidez a la lectura del relato.

No obstante, como el prescindir de todo tipo de referencias sería pedir al lector más agnóstico que confíe ciegamente en mi criterio (y no aspiro a ser un apóstol), en la sección "Webgrafia" incluyo una serie de enlaces a recursos ajenos que pueden ayudar al lector a seguir la búsqueda y a hacerse una idea propia del tema que trato. Al fin y al cabo, la Historia tiene tantas lecturas como personas la interpretan.

Sea como sea, gracias por tu comentario y te invito a continuar leyendo y comentar (o no) según tu criterio. Un saludo.

Unknown dijo...

Me ha parecido un artículo muy fluido e interesante. Cierto es que ya tenía idea del pasado mercenario del Cid, pero desconocía que participó en eventos de tal envergadura bajo bandera "enemiga".

En cualquier caso, si los hechos están contrastados con referencias, (que nadie más que ha leído el artículo ha ido corriendo a contrastar, entre los cuales me incluyo) yo me alegro de su intención divulgativa y le animo a seguir.

A pesar incluso de algunos lectores que parecen conocer más de la historia que los propios libros.

La historia, a fin de cuentas, es un relato de hechos y la interpretación es algo que se debería evitar, porque estos hechos se pueden observar sólo de forma parcial, y como dice al inicio, está escrita en su mayor parte por los que ganaron.

Un saludo,

Trajano