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viernes, marzo 23, 2018

El Rec Comtal, la olvidada relación íntima entre Barcelona y su medio ambiente

Rec Comtal en Vallbona
El agua, a pesar de ser un elemento clave para la vida, la verdad es que nunca ha sido demasiado valorado por el ser humano. Para comprobarlo, simplemente tiene que ir al río más cercano, coger un vaso de agua y bebérselo de un trago... si no tiene que salir disparado al primer centro médico por intoxicación por metales pesados o por unas cagaleras de la muerte, es usted un auténtico privilegiado. Así de sencillo es poder comprobar el nulo respeto que se le ha tenido a este recurso básico, en cualquier sitio en donde se acumule más de una docena de personas por kilómetro cuadrado. No obstante, todos los centros urbanos han necesitado disponer de un suministro de agua más o menos regular desde el principio de los tiempos, aunque muchas veces los equipamientos que la llevan hayan quedado obsoletos o hayan desaparecido con el tiempo. Barcelona no es una excepción y bajo su asfalto existe una infraestructura hidráulica, oculta y desconocida para el gran público que desde hace 1.000 años se ha demostrado vital para comprender la vida en el Llano de Barcelona: el Rec Comtal.

Recreación del acueducto romano
Aunque sea prácticamente imposible hacerse la idea viendo la gran ciudad en que se ha convertido, hasta el desarrollo del proyecto del Eixample (Ensanche) de Ildefons Cerdà en 1860, el Pla de Barcelona era un espacio agrícola que comunicaba la ciudad con los pocos pueblos que en él convivían. Espacio que, limitado por un lado por el río Besós y  por el otro por el Llobregat, se regaba con el agua de las escasas rieras que descendían de Collserola. Los romanos, lo sabían bien y, no en vano, su primera opción de colonización fue Badalona, cerca del Besós, pero las circunstancias históricas ligadas a su más fácil defensa, hicieron que Barcino se desarrollara y pasara a ser su plaza fuerte. Pero toda plaza fuerte necesita su aporte de agua fijo y si bien la ciudad disponía de pozos de buena calidad, no eran suficientes, por lo que se procedió a hacer un acueducto que, procedente del Besós llevara el agua a Barcelona. Una recreación de su entrada a la ciudad efectuada en 1958 se puede ver enganchada a la muralla romana en la plaza de la Catedral (Plaça Nova).

Pont de la Vaca (Vallbona)
Con la caída del Imperio Romano (ver Rómulo Augústulo, el último emperador romano) cayeron también todas sus infraestructuras fruto del desuso y de la falta de mantenimiento, entre ellas el acueducto de Barcelona. Sin embargo, durante la Alta Edad Media, el crecimiento de la población y de la actividad comercial alrededor de la ciudad necesitaba de agua para mover molinos harineros, de pólvora y de paños, por lo que hacia el siglo X-XI (no hay una fecha exacta) el conde Miró I de Barcelona -aunque hay quien lo atribuye a Ramón Berenguer I- decidió reconstruir, con una trayectoria adaptada al desarrollo de la ciudad del momento, el acueducto que habían construido los romanos y volver a llevar agua a Barcelona.

Curso del Rec Comtal
Así las cosas, aprovechando la toma de agua del acueducto romano ubicado en el término de Montcada i Reixac, se construyó un canal de 12 km que llevaba el agua desde una captación en el Besós hasta la Ciudad Condal, donde desembocaba en la playa a la altura de la actual Estación de Francia, en un momento en que la Barceloneta todavía no existía (ver Maians, una isla delante de Barcelona). De esta forma, resiguiendo las curvas de nivel y pasando por los entonces municipios independientes de Sant Andreu de Palomar y Sant Martí de Provençals, se daba servicio de riego y de tracción hidráulica a toda una serie de molinos ubicados en su trayecto, teniendo en cuenta que el uso de ésta agua era meramente comercial e industrial y no se contemplaba su uso como agua de boca. Un uso, el de agua potable, que no llegó hasta el año 1703.

La Casa de la Mina y el Reixegó
El Rec Comtal (Acequia Condal en castellano), que aún hoy está en funcionamiento, de esta manera partía de la Casa de la Mina, al pie del Turó de Montcada, por el punto conocido como "El Reixegó", recorriendo paralelo al Besós los barrios de Can Sant Joan y Vallbona, barrio donde se encuentran los últimos campos aún regados por agua del Rec Comtal y el punto actual de desembocadura en el río. A partir de aquí, la canalización está en desuso y su curso, desaparecido o enterrado según el tramo, bordea el barrio de Trinitat Vella y se interna en Sant Andreu paralelo a las vías del tren, dando forma a la estructura urbana del barrio: las calles Cinca y Segre resiguen su antiguo curso hasta llegar a la Sagrera.

Rec Comtal y la Monumental (1916)
Llegado este momento, el canal, zigzagueando por el interior de las manzanas de casas del Clot, algunas de las cuales aún mantienen fosilizados pequeños retazos de la antigua acequia, se dirige a la plaza de les Glòries, pasando por detrás de los antiguos terrenos de los Encantes Viejos y dejando la plaza de toros Monumental a la derecha, se dirige hacia el Arco de Triunfo. En este lugar, el Rec Comtal, siguiendo la calle Trafalgar, entraba en las murallas de Barcelona regando los huertos del antiguo convento de Sant Pere de les Puelles, resiguiendo el trazado de la actual calle del Rec Comtal hasta salir de la ciudad entre la actual Estación de Francia y los restos del Baluarte de Migdia, donde desembocaba al mar.

El Rec en el CC. El Born
El canal, con el devenir de los siglos y adaptándose a los avatares históricos de Barcelona y sus alrededores (no en vano dentro del Born hay un antiguo cauce del Rec Comtal, anulado con la construcción de la Ciudadela), se convirtió en una de las principales fuentes de riqueza del Llano de Barcelona. No obstante, la rápida expansión de la ciudad durante finales del siglo XIX, la desaparición de los campos, la creciente contaminación del agua y una epidemia de tifus el 1914 producida por filtraciones de aguas fecales en la acequia, provocaron su caída en desgracia y su desaparición de la memoria colectiva en muy poco tiempo. Algo parecido a lo que pasó a su "compañero" del Llobregat, el Canal de la Infanta (ver Amnesia).

Restos cerca de Arc de Triomf
En la actualidad el Rec Comtal, y gracias a la inestimable tarea de divulgación del amigo Enric H. March, está dejando de ser un auténtico desconocido para propios y extraños, para, con su reciente puesta en valor por parte de las autoridades barcelonesas, convertirse en un Patrimonio Histórico y Natural de incalculable valor. Un patrimonio que habla, voz en grito pero acallado por el peso del asfalto que lo cubre, de las relaciones íntimas de un territorio como Barcelona con su medio ambiente y su historia. Una historia que, mal que moleste a quien solo piensa en dinero, nos pertenece a todos y merece que no sea olvidada.

El Rec Comtal por la calle Cinca, en el barrio de Sant Andreu
Webgrafía

4 comentarios:

Maribel Bofill dijo...

Hola Irineu, felicitaciones por el artículo tengo como asignatura pendiente hacer el recorrido del Rec Comtal,graciasa los datos que aportas nos será más fácil de hacer el recorrido.
Saludos.
Maribel Bofill

Andrés Correa Casablanca dijo...

He estado viviendo justo al lado d'Arc de Triomf durante un par de años y nunca vi lo que había detrás del vallado U_U , así que me perdí la vista de los restos.

He echado una ojeada en Google Maps y parece que ha cementado la zona O_O y ya no se pueden ver los restos :( (o es una fotografía antigua, precisamente de antes de las obras, aunque me da que no).

Ireneu Castillo dijo...

Maribel: Al contrario. Gracias a ti por leerme. Espero que te sirva para que puedas dar una vuelta resiguiendo el antiguo trazado. Te recomiendo que hagas primero el tramo desde Montcada a la Trinitat, ya que está todavía operativo y es digno de ver. Te dará una idea aproximada de como era todo el trayecto en su momento. Además, si vas en un día de calor incluso te podrás dar un bañito, que el agua está limpia. ;-)

Andrés: Pues no, no es una foto antigua. Actualmente el trozo está cubierto por una capa de cemento, se supone que en espera de una museización pertinente y porque implicaba unas instalaciones del metro. Por suerte, el Ayuntamiento está poniendo en valor el Rec Comtal y hay intenciones serias de darlo a conocer, rehabilitando espacios por donde pasaba. Esperemos que de aquí a poco se pueda visitar.

sergi ribote cantos dijo...

Una vez desde el tren vi unos niños bañándose Entre Montcada i Vallbona