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lunes, abril 09, 2018

Puigcercós, el corrimiento de tierras que partió la iglesia por medio

Desprendimiento de Puigcercós
Desprendimiento de Puigcercós
El nombre de Puigcercós, aparte de hacer referencia al apellido de un ex-dirigente de Esquerra Republicana que en su momento estuvo muy en boga (ver Hostias, castigos y Mas), es muy probable que no suene prácticamente a nadie y, de hecho, si buscamos en Google, la práctica totalidad de entradas apuntan a este personaje mediático. Sea como sea, la historia que hoy les explico tiene a Puigcercós como protagonista pero, no se engañe, no me refiero al polémico político antes comentado, sino a un pequeño pueblo catalán tocayo suyo que se hizo famoso por padecer uno de los desprendimientos de tierras más brutales que se han producido en época histórica en Catalunya.

Actual pueblo de Puigcercós
Actual pueblo de Puigcercós
Puigcercós (pronúnciese "puchercós") es una minúscula población de profunda tradición agrícola con poco más de 50 habitantes, situado en la provincia de Lérida, en la comarca del Pallars Jussà, a unos cuatro kilómetros de la villa de Tremp, su capital. Este tranquilo pueblecito -típico ejemplo de los pueblos en los cuales nunca pasa nada, pero cuando pasa dan la campanada-  estaba ubicado en lo alto de una colina, mirador privilegiado sobre las tierras de la conocida Conca de Tremp (Cuenca de Tremp), a cuyo pie -a más o menos distancia- transcurría un pequeño torrente.

Esquema del corrimiento de tierras de Puigcercós
Esquema del movimiento
No fue hasta mayo del 1857 en que las pequeñas grietas que se habían detectado tiempo atrás en la parte oeste de la colina, a tocar del pueblo, dieron pie a un pequeño corrimiento. Este movimiento de masa, inquietó a los habitantes de Puigcercós, si bien prosiguieron su vida habitual.

Los extraños ruidos que sentían por la noche y el deslizamiento que se produjo en agosto del 1863, acabaron por acojonar a toda la población, la cual decidió cambiar la ubicación del pueblo, y moverse unos cuantos centenares de metros más lejos, cerca de la carretera, en el lugar donde hoy lo encontramos. Pero lo mejor estaba por llegar.

El día 13 de enero de 1881, y después de un periodo de fuertes lluvias, un formidable estruendo inundó toda la comarca y el aire se llenó de un fuerte olor a azufre. Ahora, allí donde antes estaba el pueblo viejo, se encontraba un acantilado de más de 50 metros de altura y de unos 250 metros de longitud que partía la antigua iglesia justo por la mitad. La colina se había venido abajo, llevándose consigo la mitad de las casas que aún existían pero, por suerte, deshabitadas.

Visión general del desprendimiento de Puigcercós
Conjunto del corrimiento
El derrumbe, propiciado por los estratos inclinados a favor de la pendiente, había producido un lóbulo que se desplazó más de 400 metros, obturando el fondo del barranco de L'Espona, el cual tuvo que encajarse encima del inmenso montón de derrubios que tapona el valle del torrente, desviándolo de su cauce habitual.

En la actualidad, la gran cicatriz que ha quedado en la zona -y de la cual aún se producen desprendimientos ocasionales- es visita obligada de los geólogos que estudian este tipo de movimientos terrestres (ver Vajont, crónica de una tragedia anunciada), ya que es un ejemplo de libro de lo que es un desprendimiento con movimiento rotacional.

Detalle de la cicatriz de coronación del corrimiento de Puigcercós
Detalle de la cicatriz de coronación
La suerte hizo que los habitantes abandonaran el antiguo pueblo y se pusieran en un sitio a salvo. Eran otros tiempos, menos urbanos y con más contacto con el medio ambiente, y supieron entender a la perfección los avisos que les dio la propia montaña. Un ejemplo más del respeto que debemos tener a la naturaleza y un argumento más para estrechar nuestro contacto con una naturaleza que cada vez parece encontrarse más lejos de nuestra realidad.


La iglesia de Puigcercós Vell se partió por medio

Art. Rev. 16/11/10 23.29 335 v

Webgrafía

4 comentarios:

malaputa dijo...

Ahora dirían que la culpa es de los que les dejaron poner el pueblo ahí, pero si no los hubieran dejado habrían dicho que quién era el gobierno para decirles que no pueden poner el pueblo donde les salga de las narices, que vaya dictadores...
La sociedad española es como un adolescente consentido.

Ireneu dijo...

Malaputa, ahora lo que hubieran hecho habría sido meter cemento en las grietas, taparlas con asfalto y asegurar a la población que todo estaba bajo control. La gente, a su vez, se creería todo lo que le dijesen y cuando hubiese pasado, reclamar daños y perjuicios para ver cuanto sacan por los muertos.

Eso sí, el pueblo continuaría en su sitio y aprovecharían el revuelo para hacer visitas turísticas y poner un hotel carísimo al borde del acantilado.

Somos así, chica, qué vamos a hacerle!

Anónimo dijo...

Eri, si diese la casualidad de que el dichoso político se pudiese leer este guapo articulo yo no se de si se sentiria orgulloso o mosqueado con dicha comparación, por que viendo la Fotografía quiere decir que esta en ruinas como su PARTIDO

Luis V. Bagán dijo...

Aghhh! Famosa excursión dentro de la asignatura de geomorfología de las regiones templadas de la carrera de geológicas. :)

El paisaje es impresionante!