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jueves, octubre 04, 2018

La parálisis del sueño, la espeluznante experiencia del duermevela

Duermevela y parálisis del sueño
Duermevela y parálisis del sueño
El ritmo de vida tan alocado que se lleva en la actualidad en las grandes ciudades, hace que, cuando llega el final de día, antes de que llegue la cabeza a la almohada, ya estés durmiendo intensa y profundamente. Sin embargo, la gente que somos nerviosa y que la cabeza nos va a mil, en buena parte debido a la activación cerebral que producen los móviles, la tele y los ordenadores, hacen que al cuerpo le cueste relajarse y tardemos más de lo conveniente en dormirnos. Si, encima, en el piso de arriba tienes una familia que, más que una familia al uso parece el Circo Price en plena actuación (ver Un tigre, un toro y el infinito disparate humano), ya conciliar el sueño se convierte en tarea imposible. Sea como sea, cuando estás en aquel momento en que ni duermes, ni estás despierto, el cuerpo siente cosas muy extrañas. Yo, personalmente, tengo tendencia a sentir como si me cayera sobre la cama o, en algunas veces, ruidos o “presencias” raras. Sin embargo, hay gente que, en ese momento, además de lo que he descrito, experimenta el asfixiante fenómeno de sentirse consciente pero totalmente paralizado e incapaz de mover un solo músculo. No, no es ningún viaje astral o experiencia paranormal alguna. Se trata del angustioso trastorno de la Parálisis del Sueño.

El sueño, un proceso poco conocido
El sueño, un proceso poco conocido
El sueño, como actividad física tan importante como el respirar, es un proceso que, pese a los avances tecnológicos de los últimos años, conocemos poco y mal. El cerebro, tras la avalancha de información que llega a captar durante el día, aprovecha el periodo más tranquilo de la jornada para procesarlos tal y como haría un ordenador en proceso de desfragmentar su disco duro. No obstante, y si bien hay gente que es capaz de desconectar como si tuviese un interruptor, el paso de la vigilia al sueño suele ser rápido pero gradual, produciéndose lo que se conoce como duermevela.

En ese momento, en que ni dormimos profundamente, ni estamos despiertos del todo, el cerebro prepara el cuerpo para entrar en letargo desconectando los músculos motores a la vez que empieza a procesar la información acumulada durante el día, produciéndose toda una mezcla entre la realidad y la ensoñación, que nos hace ver y sentir cosas… digamos que raras.

Le Cauchemar de Eugène Thivier
Le Cauchemar de Eugène Thivier
Ruidos, pasos, sombras, presencias, sensaciones… todo un elenco de situaciones que, en la oscuridad de la noche, se magnifican y no pocas veces nos hacen sobresaltar, poniéndonos de golpe en alerta e invadiendo súbitamente nuestro cuerpo con un sudor frío como el hielo en nuestro intento de escapar de aquella vívida y espeluznante experiencia. No obstante, hay una cierta cantidad de gente que, durante esta fase del sueño, al intentar despertar de ese terror nocturno, efectivamente se despiertan, son conscientes de lo que les rodea, pero se encuentran paralizados e incapaces de hacer el más mínimo movimiento por más que lo intenten. La experiencia roza el paroxismo cuando, además de estar consciente y paralizado, la alucinación (ver Las alucinaciones gratuitas y sin drogas del Efecto Ganzfeld) que nos ha hecho despertar aún continua activa. La desesperante angustia, la impotencia y la inquietante sensación de estar viviendo un episodio paranormal, sobre todo si los episodios se repiten es, sencillamente, horrorosa.

Se relaciona con la narcolepsia
Se relaciona con la narcolepsia
Este trastorno, que hasta el 50% de la población ha padecido en algún momento -si bien solo el 5% lo padece con cierta recurrencia- y que ha dado pie a infinidad de leyendas relacionadas con fantasmas y apariciones de “ultratumba” (los íncubos, los diablos que intentan mantener relaciones con humanos, por ejemplo) tiene un origen totalmente desconocido. No en vano, pese a haber sido ampliamente estudiado, no se sabe con certeza qué es lo que lo provoca, aunque se ha podido demostrar que está relacionado con periodos de estrés, insomnio, mala calidad del sueño, así como con cierto componente genético que lo relaciona con la narcolepsia, el sonambulismo y la incapacidad de hacer que la serotonina “desconecte” el aparato locomotor del cerebro por encontrarse éste en un estado de hiperactividad anormal.

El estrés seria un detonante
El estrés seria un detonante
Pese al miedo que puede pasar el afectado en el momento de padecerla, la parálisis del sueño no es peligrosa, habida cuenta que no afecta a los órganos respiratorios, los cuales pueden seguir su funcionamiento normal pese al episodio. Es por ello que los médicos especialistas en los problemas del sueño recomiendan, sobre todo, evitar las situaciones de estrés continuadas, llevar una higiene del sueño correcta (dormir las 8 horas, sin interrupciones y siempre a la misma hora) y, en los casos más graves, la prescripción de antidepresivos (ver Hofmann y el alucinante descubrimiento del LSD), para que los episodios de esta extraña duermevela a medio completar y extrañamente alargada en el tiempo se vean mitigados.

Dormir bien ayuda a no padecerla
Dormir bien ayuda a no padecerla
En conclusión, que, si comienza a ver cosas extrañas mientras que se está durmiendo y se siente paralizado por la situación, no piense que los ectoplasmas le están haciendo una visita como quien hace una visita a los parientes del pueblo. Respire hondo, relájese y siga durmiendo. Tal lo enredado de la situación social, política y económica actual, las verdaderas pesadillas, las verdaderas presencias, los verdaderos seres del inframundo los encontraremos, vivitos y coleando, nada más despertarnos y pongamos las noticias.

Y, esos, por reales, sí que son peligrosos.

El arte se inspira en la parálisis del sueño: The Nightmare (Füssli)
El arte se inspira en la parálisis del sueño: The Nightmare (Füssli)

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4 comentarios:

Roberto Bahamonde Andrade dijo...

Me pasó mucho en tiempos de la tesis, por el desorden en las horas de sueño. Últimamente he tenido unas cuantas y son muy desagradables porque me sugestiono "Oh, parálisis del sueño, entonces ahora viene algún ser maligno a atacarme." Y viene el ser maligno, he llegado a pensar que si no pensara en eso, el sueño no se jodería así. Peleo para despertar, porque saber que es onírico no le quita lo terrorífico y algunas veces lo consigo. Mi técnica, al menos en el sueño, es aguantar la respiración y hacer movimientos bruscos intentar mover los dedos; sé que no funciona en la realidad, pero en el sueño sí, a veces. Es una sensación muy angustiante, pero desde el punto de vista científico me parece espectacular. Solo espero que no se haga frecuente. Saludos.

Ginés Angel dijo...

Yo tuve una época recurrente de parálisis del sueño. Es muy angustiante las primeras veces, por desconocimiento. En mi caso tambien hay miedo, sensación de presencias extrañas, sensación de levantarse a encender la luz y no poder hacerlo. El único truco que me sirvió para despertarme era gritar lo más fuerte que se pueda (en ese momento uno da alaridos, pero no se oye)hasta que al final el cuerpo físico emite un poco de sonido y nos conectamos con él. Tambien se puede uno relajar lo más posible sabiendo que es un falso despertar y así volver a conectar con el cuerpo, pero no funciona siempre porque la sensación de realidad ficticia es muy grande y cuando voy a encender la luz, no se enciende.
De todas formas, lo que más usé en aquel momento fue aprovechar esa parálisis para entrar en sueño lúcido. En aquella época estudié un poco técnicas para entrar en sueños lúcidos y resulta que una de las técnicas era aprovechar la parálisis del sueño precisamente.
Y funciona muy bien, ya que eres consciente de la situación. Hay mucha info on line de los sueños lúcidos.
En aquella época tenía mucho estrés por el trabajo, es por lo que más creo que tenía estas parálisis de sueño.



Unknown dijo...

Lo vivo otra vez semanalmente, no falla, los domingos es cuando le está volviendo a pasar, hacía años q no me sucedia, curiosamente los domingos es cuando menos estrés mental puedo tener y menos cosas tengo que procesar, pero si es el día q peor alimentación llevo y empiezo a asociarlo tb a ello. Es cierto que al principio es terrorifico, que luego t sugestionas y empiezas a creerte lo que ves en internet de intentas poner en práctica cosas como salir de esa habitación mientras tu cuerpo sigue ahí. Al final te das cuenta de que no hay de momento mucho donde rascar, que lo mejor es levantarse de sofá ir a la cama y dormir. Eso sí te fijas que probar lo que dice el comoaler@ de arriba y poner en práctica el sueño lúcido

Unknown dijo...

La parálisis es el principio interrumpido por el propio miedo de un viaje astral. Si uno supera el miedo a esos presuntos espectros puede saltar de su cama, algo parecido a salir de su cuerpo y pasear por la habitación, y muchas cosas más increibles. Muchas gente lo hace. Es una prueba más para la conciencia, y suele darse con la práctica meditativa y la comprensión de la realidad objetiva.