La Casa dels Finestrals Gòtics, la singular masía que condensa la historia de L'Hospitalet

Fachada de la Casa dels Finestrals Gòtics (2025)
Fachada de la Casa dels Finestrals Gòtics (2025)
La Casa dels Finestrals Gòtics (la Casa de los Ventanales Góticos, en castellano) es uno de los testimonios arquitectónicos más singulares del casco antiguo de L'Hospitalet de Llobregat. Situada en la calle Xipreret, 75-77, e integrada en un conjunto patrimonial que conserva la huella de la evolución urbana desde la época romana hasta el siglo XX (ver La calle Xipreret, el emblemático corazón de L'Hospitalet), el edificio adquiere una significación especial. Esto le confiere un valor excepcional como pieza que permite comprender la continuidad histórica de un espacio que ha sido escenario de transformaciones sociales, económicas y urbanísticas a lo largo de casi un milenio. Originariamente, la casa era una masía de planta rectangular, aislada a los cuatro vientos, con cubierta a dos aguas, encarada a sur y cumbrera perpendicular a la fachada principal, tipología que respondía a las necesidades funcionales de la arquitectura rural y que a la vez establecía una relación directa con el paisaje agrícola que rodeaba el núcleo medieval. A pesar de su simplicidad formal, configuraba un edificio que se convertía en parte fundamental de la estructura territorial y social de la localidad.

Arcos góticos posiblemente reaprovechados
Arcos góticos posiblemente reaprovechados
El elemento más destacado del edificio, y el que le da nombre, son dos ventanales góticos de arco conopial datados entre finales del siglo XV e inicios del siglo XVI. Estos elementos están situados en la planta principal, constituyendo un vestigio de la arquitectura señorial que se desarrolló en la calle Xipreret durante el Renacimiento. Un momento en el que las familias acomodadas construyeron casonas con elementos decorativos refinados que reflejaban su posición social y la voluntad de dotar a sus viviendas de una dimensión representativa más allá de la funcionalidad cotidiana. Estos ventanales, aunque se cree que son reaprovechados (los arcos no encajan correctamente), con su forma característica y con su calidad artística, introducen un elemento de sofisticación en la sobriedad general de la masía. Elementos que permiten establecer una conexión con las tendencias arquitectónicas que, en ese momento, se estaban consolidando en otros núcleos urbanos de Catalunya, situando la Casa dels Finestrals Gòtics dentro de un contexto más amplio de renovación estilística y de transformación social.

Fachada original en 1959
Fachada original en 1959
Con el paso del tiempo, la casa ha sufrido varias modificaciones que han alterado profundamente su fisonomía original, pero que no han logrado borrar su innegable valor patrimonial. De hecho, uno de los tabiques interiores, debido a su grosor, se piensa que podria ser una antigua fachada que habría sido substituida por la actual, momento en el que se aprovecharía para incluir sus ventanas góticas características. Por otro lado, en 1964 se construyó un edificio moderno sustituyendo el ala derecha, intervención que truncó la volumetría original y que introdujo una discontinuidad en la lectura arquitectónica del conjunto, evidenciando la tensión entre la preservación del patrimonio y la sustitución urbanística derivada del crecimiento urbano en un momento, el franquismo, en que la sensibilidad por el patrimonio era mínimo (ver La Casa Espanya, el histórico patrimonio hospitalense que no se demolió por los pelos). Además, debido a su división interior en varias viviendas, se han practicado aberturas modernas que desvirtúan la composición de la fachada, introduciendo elementos que rompen la armonía de la disposición original y que reflejan la falta de criterios patrimoniales en determinadas intervenciones. A pesar de todas estas alteraciones, la casa conserva su valor como parte de las instalaciones del Museo de L'Hospitalet, institución que gestiona la parte de poniente (la central es de propiedad privada), permitiendo integrarla dentro de un discurso patrimonial más amplio, garantizando su preservación como espacio de memoria y de transmisión cultural.

Vista de la calle Xipreret
Vista de la calle Xipreret
El entorno inmediato de la Casa dels Finestrals Gòtics, con espacios -los conocidos corralones, ver La larvada guerra fría de los "corralons" de la calle Xipreret- y callejones sin salida, refleja formas de agrupamiento primitivas que favorecían la vida comunitaria, con patios compartidos, pozos y lavaderos que constituían espacios de convivencia y de trabajo colectivo, y que permiten comprender la forma en que se organizaba la vida cotidiana en la calle Xipreret. Este modelo urbanístico, propio de la época medieval y mantenido durante siglos, refuerza el carácter histórico de la casa como parte de un tejido que no sólo respondía a necesidades arquitectónicas, sino también a dinámicas sociales y comunitarias que definían la identidad colectiva de la población. La presencia de estos espacios comunes, vinculados directamente a las casas, muestra la importancia de la cooperación y de la interdependencia entre vecinos, y sitúa la Casa dels Finestrals Gòtics dentro de un contexto de vida comunitaria que trasciende su dimensión estrictamente arquitectónica.

Festejador del primer piso y puerta de entrada
Festejador del primer piso y puerta de entrada
La singularidad de la Casa dels Finestrals Gòtics radica, pues, en su capacidad de condensar en un solo edificio diferentes capas de la historia urbana de L'Hospitalet, desde su función original como masía rural, pasando por su división en viviendas individuales, hasta su transformación en espacio patrimonial integrado en el museo de la ciudad. Los ventanales góticos de arco conopial, con su elegancia formal y con su carga simbólica, constituyen el testimonio más visible de una época en la que la calle Xipreret se convertía en un espacio de representación para las familias acomodadas, mientras que las modificaciones posteriores, con la construcción de un edificio moderno y con la introducción de aberturas contemporáneas, reflejan las tensiones entre la preservación y la transformación que han marcado la trayectoria del patrimonio arquitectónico de L'Hospitalet en el siglo XX. El entorno, con sus corralones, sus callejones sin salida y con su organización comunitaria, aporta una dimensión social que complementa la lectura arquitectónica, reforzando la idea de la casa como espacio de memoria viva dentro de la ciudad.

El espacio interior está totalmente remodelado
El espacio interior está totalmente remodelado
La Casa dels Finestrals Gòtics, con su combinación de elementos originales y modificaciones posteriores, con su vinculación a la calle Xipreret y con su integración en el Museu de L'Hospitalet, constituye un ejemplo paradigmático de la complejidad del patrimonio arquitectónico. Su preservación, pese a las alteraciones, garantiza que las generaciones actuales y futuras puedan reconocer en ella la continuidad histórica de un núcleo urbano que ha sido testigo de transformaciones profundas, y que encuentra en edificios como éste una oportunidad para conectar con las raíces y comprender la trayectoria de la ciudad. En este sentido, la Casa dels Finestrals Gòtics no es sólo un edificio con dos ventanales góticos que le dan nombre, sino también un espacio que concentra la memoria de una calle, de un barrio y de una comunidad, y que sigue ejerciendo una función simbólica y cultural importantísima dentro del tejido urbano contemporáneo.

La parte amarilla es del ayuntamiento, la lila es propiedad privada
La parte amarilla es del ayuntamiento, la lila es propiedad privada

Comentarios

Publi-5

Archivo de Memento Mori

Mostrar más

Mis fieles huestes...

Te recomiendo...