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sábado, noviembre 11, 2006

Tecnología punta, toponimia franquista.

Hace unos días decidí abrir una cuenta con Google Analytics, dado que el sistema de estadísticas de Miarroba.com está más parado que el motor del Titanic. Después de unos días de funcionamiento me di un paseo por entre las múltiples opciones que proporciona Google, entre ellas las de los nodos de origen de mis visitantes. Me llamó la atención un nombre raro: “San Quírico”. Revisé la lista, y cual fue mi sorpresa al poder constatar que la mayoría de poblaciones catalanas de las que recibo visitas están inscritas con el nombre castellanizado que se les daba antes del advenimiento de la democracia. Tecnología punta con toponimia de hace 30 años. Curioso, curioso.

Así me encuentro con ejemplos tan chispeantes e histriónicos como el de “San Quírico Safaja” (con acento en la i) correspondiente a Sant Quirze Safaja, el de Sant Mateu de Bages que se denomina “San Mateo de Bages”, Torrellas de Foix (Torrelles de Foix), Hostalrich (Hostalric), El Bruch (El Bruc), San Cugat del Vallés (Sant Cugat del Vallès), Fontanillas (Fontanilles), Casería El Arrabal De Coll D'Arbos (Raval de Coll d’Arboç) o Casería Valldenen ( Valldeneu), entre otros muchos.

El porqué de este desaguisado no lo alcanzo a comprender. O bien se han guiado con mapas absolutamente desfasados, lo cual no hablaría muy bien de los técnicos que los han utilizado, o bien ha habido una intención clara de utilizar topónimos catalanes castellanizados preconstitucionales a sabiendas de que esos nombres, simplemente, no existen, lo cual aún sería peor. Preguntados sobre el particular, Google simplemente ha respondido con la callada. Muy elocuentes los niños.

El hecho de traducir los topónimos catalanes al castellano se dio durante el franquismo con el fin de reducir el uso del catalán en Catalunya, aún más si cabía tras la represión de posguerra. Así se tradujeron nombres de poblaciones como “San Baudilio de Llobregat” (Sant Boi de Llobregat), San Justo Desvern (Sant Just Desvern) , San Vicente de Calders (Sant Vicenç de Calders), Vich (Vic) o el de Vilanova i la Geltrú, traducido a “Villanueva y Geltrú”.

El caso más llamativo de esta “limpieza toponímica”, fue un pico de los Pirineos que se llama en catalán “ El Pic dels tres hereus” (El pico de los tres herederos) que como al funcionario de turno le sonaba mucho al francés “très hereux” (muy felices) le endiñó el nombre de “Pico de los Muy Felices”. O si no, el de una cascada que se conocía como el “Saltant de Grameneres” por el “salto” de agua que había y que algún cachondo oficial bautizó con el de “Sultán de Gramaneras”.

En fin, despropósito tras despropósito, y que treinta años después aún se siguen produciendo a pesar de estar trabajando con tecnología punta y de última generación. Y es que hay ciertos tics que cuestan de extirparse a pesar del tiempo…

…y gente amante de ellos.


No se si ir a Monteserrado este finde, mira...

4 comentarios:

Gemma Ferré dijo...

Impresionada me he quedado, vaya vaya con los de Google.
Bueno, os dejo que tengo que irme a Falsete del Priorato...

Un saludo

Sergio Fidalgo dijo...

Y Hospitalet estaba como "Hospital pequeñito?

odyseo dijo...

Entiendo el problema y me parece perfecto que se arregle y todo se escriba y pronuncie como se debe, pero con lo de preconstitucionales te has pasado. Franquista, sí, pero preconstitucional es hasta mi nombre, por desgracia ;-))

Anónimo dijo...

Hola,

buscava exemples a internet de traduccions de topònims durant el franquisme per passar-los als meus alumnes de català de Batxillerat i m'he trobat amb això, i m'ha agradat molt, així que els passaré el teu text. Moltes gràcies!!