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miércoles, enero 27, 2010

Cementerio de hipocresía.

Este es año de elecciones, y se nota. La que se ha montado por el asunto del Almacén Atómico Centralizado en Ascó o en Yebra, no es gratuito. No nos engañemos, detrás de tanta fanfarria anti-cementerio nuclear, detrás de tanto "ecologismo" de los partidos, detrás de tanta presión a los pobres alcaldes de los municipios candidatos, no hay nada más que electoralismo barato y muy pocas ganas de hacer las cosas bien.

Las instalaciones nucleares son las feas con las que ningún partido en el gobierno quieren bailar, pero por desgracia no hay más bailarinas y han de chupar quieran que no. Por su parte, el ciudadano de a pié no quiere ni oír hablar de centrales atómicas ni nada que se parezca, y castigará al político que se pase en estas veleidades... y los políticos lo saben. ¡Vaya si lo saben! Por lo que en este año electoral no hay ningún partido, ni ningún político, que quiera poner el cascabel al gato.

¿Cómo van a estar de parte de un alcalde que quiera poner un cementerio nuclear en su municipio? ¡NOOOOO! ¡Jamás de los jamases! CiU expedientará al de Ascó, y el PP al de Yebra si hacen algo que ponga en peligro los escaños de sus señorías en el Parlamento. Hipocresía elevada a la enésima potencia, destapando que lo que a los políticos de "carrera" (del galgo, claro) les importa no es arreglar los problemas reales de la gente, mojándose y exponiéndose a decisiones impopulares, sino que unicamente les interesa seguir viviendo del cuento otra legislatura más. Y aquí tenemos la prueba irrefutable.

El problema nuclear está provocado por las altas esferas políticas, que desde lejos, en vez de mojarse para arreglarlo, se han ido pasando la patata caliente de una generación política a otra, dejando que se haga una bola de nieve a base de no quererse mojar lo más mínimo en el lodazal de las decisiones impopulares, pero necesarias. Cuando ya no haya más remedio meterán baza, pero jamás antes... y si pueden evitarlo, lo harán.

De mientras, la población, más hipócrita todavía, enrocada en un "no en mi casa" nefasto para la sociedad, niega el emplazamiento de cualquier infraestructura, ya sean nucleares, térmicas, carreteras, ferrocarriles, prisiones, vertederos, granjas, embalses, mataderos, cementerios... !incluso los inocuos molinos de viento!, por no quererlos cerca de casa. Curiosamente esta misma sociedad, no solo no sacrifica NINGUNA de las comodidades que proporcionan estas infraestructuras, sino que encima las exige, en un acto de cinismo colectivo difícilmente explicable.

Nadie quiere saber nada del problema. Recemos entre todos porque las centrales nucleares francesas sigan funcionando durante muchos años, porque como fallen, vamos a tener que conectarnos a Internet a través de un candil.

Panda de hipócritas.

Alguien querrá que el gato se lo ponga él solo.

1 comentario:

Oceanida dijo...

Tienes toda la razon. Los politicos y la gente se estan volviendo gilipollas con este tema. Nos gusta hacerlo todo tan dificil para joder siempre al contrario...
Yo es que no salgo de mi asombro, o es que me estoy volviendo mas gilipollas que ellos, por que no lo entiendo..

Abrazos!