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jueves, febrero 09, 2006

La vuelta de la tortilla hindú

El problema de la discriminación de la mujer es un tema recurrente que de tanto en tanto vuelve a la primera plana de las informaciones, aunque raramente para informar de algún avance en este sentido. Países ricos y tercermundistas se reparten por igual su cuota de misoginia, aunque sean estos últimos los que parecen llevarse la palma, muchas veces porque simplemente sus costumbres antifemeninas son diferentes a las que podemos observar por el mundo mal llamado “civilizado” y llaman más la atención. Es el caso de la India, país de tradiciones -y discriminaciones- milenarias en el cual se da uno de los más flagrantes casos de conculcación de derechos humanos sobre las mujeres: el aborto selectivo de los fetos femeninos. Aunque parece que la tortilla está apunto de darse la vuelta…

Efectivamente, en la India, y a pesar de estar prohibido desde 1994, se producen a diario abortos inducidos de los fetos que son detectados en las ecografías como de sexo femenino. Ello es debido a que en aquella sociedad la tradición marca que las familias para desposar a las jóvenes, han de pagar carísimas dotes a la familia del novio, con lo que queda el sentimiento de que a la familia que tiene una niña, le pasa como a quien da pan a perro ajeno, que pierde el pan y pierde el perro. Si encima la familia es pobre, además de perder una ayuda en casa, el casar a la moza puede ser una auténtica ruina. La solución, no por sencilla es menos cruel, el utilizar las ecografías para seleccionar el sexo del feto y provocar el aborto cuando no es el esperado varón. Desde 1994 no ha sido ningún medico expulsado por efectuar dicha operación, y ello ha provocado que los médicos se hayan lanzado a la caza del feto con ánimos meramente lucrativos.

Los resultados son devastadores. Una muestra comparativa entre los diversos estados, ha dado como resultado que en el mejor de los casos, existen por cada 1000 hombres unas 970 mujeres, llegando a los extremos de ciertos estados pobres en que por cada 1000 hombres hay poco más de 700 mujeres. La desproporción es brutal y ello está pasando factura.

Se calcula que en el conjunto de la India existen más de 30 millones de hombres que no tendrán la posibilidad de casarse nunca, recibiendo el nombre de “ramas desnudas”, porque no podrán jamás generar frutos. ¿Se imaginan la población de España sin una mujer? Pues eso es lo que están padeciendo, el efecto boomerang de la irracionalidad humana. Tal llega a ser el extremo de desesperación masculina que se dan muchos casos de poligamia inversa, es decir, que una única mujer se case con más de un hombre por la imposibilidad material de encontrar pareja. Los más afortunados emigran a otros estados con más chicas, los que no…

Curiosamente, esta tradición tan enraizada como tonta está apunto de irse al garete simplemente por la ley de la oferta y de la demanda. Al haber tan pocas chicas, las familias que tienen una moza casadera tienen la posibilidad de escoger el mejor partido para ellas (funcionario y con tierras a ser posible), y las familias de los chicos, por su parte, hacen filigranas para ser aceptados por las familias. Ya no solo se saltan la tradición perdonando las dotes a la familia de la novia, sino que encima la que hace la dote es la familia del novio con tal de conseguir casar a sus hijos. Cada vez más familias pobres lejos de ver a una niña como un cargo, las ven como la forma para poder salir de la miseria, iniciando un proceso que puede poner fin a una injusticia social y a una abominable práctica supersticiosa milenaria.

Es una pena comprobar como la naturaleza tiene que imponer sus normas para equilibrar lo que la estupidez humana genera. El ser humano, ese ser quasi-divino de alma inmortal e inteligencia sin límites, teniendo la capacidad de razonar para organizarse y salvar todos los obstáculos habidos y por haber, actúa como una vulgar plaga de langosta, destrozando todo lo que se encuentra a su paso hasta provocar su propia extinción.

Seamos humildes, no somos más que lemmings al borde del precipicio.



Todo tiene su parte positiva, claro...

2 comentarios:

Galufante dijo...

Bueno, existen otras opciones más allá de la mera biología...

Agur.

Miércoles Adams dijo...

Ese problema también lo están teniendo los chinos, k creo k se dedican al secuestro de mujeres de países limítrofes...

Cuando veo estas noticias, por una parte me alegro.. porque pienso que un país de mayoría femenino podrá dar un vuelco social y acabar con la misoginia