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lunes, noviembre 29, 2010

Hostias, castigos y Mas.

Como apuntaban todas las encuestas, en estas elecciones autonómicas, Mas ha salido presidente de Catalunya. De hecho las otras tres veces anteriores también había salido, pero las matemáticas políticas habían impedido que fuera nombrado presidente. Hasta aquí, normal, pero lo que no ha sido normal ha sido la soberana hostia que se han pegado tanto PSC como ERC, Iniciativa también ha caído, pero no ha perdido los papeles. Por su parte, el PP ha subido, mejorando la cuota jamás conseguida y Ciutadans se ha mantenido. Laporta, con su partido para la independencia, ha saltado, en su primera convocatoria, con 4 diputados. Si metemos el mapa político anterior y lo metemos en una coctelera, no conseguimos modificarlo tanto como lo ha hecho el propio votante catalán, el cual, lejos de quedarse en casa, resulta que ha votado un 3% más que en 2006. Pero vamos por partes.


CiU, con 62 escaños y un 38.47% ha sido la neta ganadora, recogiendo buena parte del voto disconforme con la política catalanista de ERC y de PSC. La fortaleza carismática de Artur Mas y las ganas de castigar al tripartito han hecho que la población vote a esta formación masivamente, subiendo 14 diputados. No tiene la mayoría absoluta por 6 diputados, y por tanto, tendrá que formar gobierno en coalición, posiblemente por estrategia de absorción del enemigo -como en los 80-, con ERC.

El PSC se ha metido una leche de las que hacen época, perdiendo 9 diputados. La crisis mal resuelta, la erosión del gobierno, una desastrosa campaña electoral en que tiraban totalmente la toalla y se acercaban a las tesis nacionalistas españolas prescindiendo de su ideología federalista y catalanista, junto con el soserío con avaricia de Montilla, le han pasado factura gravemente, proporcionándole los peores resultados desde la vuelta a la democracia. O se reubican claramente en un tiempo record o pintan bastos en los socialistas catalanes.

El PP, por su parte, ha subido 4 diputados, con un 12,33 por ciento, pero no nos pensemos que ha sido una remontada espectacular, ya que a los populares, lo que les da los escaños es que siempre les votan los mismos, mientras que a los demás las variaciones son muy fuertes. La participación ha subido un 3%, y ellos han subido un 1.69%.

Iniciativa per Catalunya, ha sido el único socio del tripartito que ha salvado mínimamente los muebles, al perder tan solo 2 diputados y bajar 50.000 votantes, aunque aumenta el porcentaje de votos, pasando del 7.39 al 9.33% del voto emitido. La fidelidad de su votante y el recoger el voto descontento del socialismo que por no votar a la derecha, prefiere votar Iniciativa, le ha permitido que no note excesivamente el desgaste del gobierno tripartito.

El soberano batacazo se lo ha pegado ERC, el cual después de las disensiones internas -separación de Carretero y retirada de Carod-Rovira-, el desencanto de los votantes independentistas al ver cómo hacía una segunda coalición con un PSC que había dado la espalda a todo lo que significaba catalanismo y se sometía a las doctrinas del PSOE, así como la atomización del voto soberanista, en parte asumido por CiU, ha hecho que Puigcercós haya perdido casi la mitad de votos y 11 de los 21 diputados que tenía del 2006. Ahora el futuro pasa por coaligarse con CiU -con el peligro de absorción que ello conlleva-, o pasar al ostracismo de ni pinchar ni cortar en el Parlament. Tan solo el trabajo municipal podrá llevarlos otra vez para arriba.

Ciudadanos-Ciutadans sigue el mismo camino del 2006, es decir, mantiene la representación con una subida de votos (+0.4%) por debajo del aumento de la participación (3%). El patrón es el mismo que el del PP, nacionalistas españoles que no gustan del PP, muy fieles a sus colores. El papel a hacer en esta próxima legislatura no es más que el papel ya seguido en la anterior, es decir, la de tocacojones apalancado en el Parlament, con la sensación de que Rivera es un magnífico profesional de la política que lo mismo podría defender los colores de Ciutadans como vender mantas de Palencia, más allá de una idea política concreta.

Y por último, Solidaritat per la Independencia, la formación de Laporta, el expresidente del F.C. Barcelona, el cual, aprovechando la tirada mediática y el desencanto soberanista de buena parte del votante de ERC ha conseguido, en su primera entrada, 4 escaños. El papel que puede hacer en esta próxima legislatura es un auténtico misterio más allá de repetir "Independencia" hasta la saciedad. Sea lo que sea Laporta, ya ha conseguido lo que quería: continuar en el candelero 4 años más.

En conclusión, la sociedad catalana, ha castigado duramente el tripartito de Montilla, y ha hecho un giro a la derecha. Pero no nos engañemos, porque si miramos más allá de la propaganda de populares y ciudadanos, el verdadero giro ha sido hacia posiciones nacionalistas catalanas. CiU, convertida en una formación que ha abrazado el nacionalismo soberanista por lo bajini, ERC y SI suman entre todos 76 diputados nacionalistas catalanes, cuando en el 2006 fueron 69. El nacionalismo unionista del PP y Ciutadans, por contra, suman 21, tan solo 4 más que en 2006. El federalismo de Iniciativa pierde 2, y la indefinición enfermiza del PSC, ha perdido 9 escaños. 

¿Qué nos depararán los próximos cuatro años? Evidentemente, no soy el Oráculo de Delfos, pero me da en la nariz que mejor será que se aten los cinturones, porque esto promete emociones fuertes.

A la tercera, la vencida.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

interesant exposició, Ireneu. Només t´ha faltat parlar dels partits minoritaris, els quals, per una vegada han estat majoritaris... en ser molts els que han intentat arriabar al 3% de vots (la ultradreta de PXC ha estat a punt).

una abraçada

david fluxà www.midamazul.blogspot.es

Tati dijo...

Hiciste que recordara la frase que dice en la cabecera de tu blog y que siempre es lo que trato de evitar que se desperdicie: LA VIDA ¿QUe cosas no?

Ireneu dijo...

-David, no ho he fet, perquè necessitaria tres o quatre articles i no tenia el temps. Gràcies de totes formes per la visita! ;-)

-Tati, perdona, pero no he entendido tu reflexión. ¿No te gusta la política? También forma parte de la vida y no podemos prescindir de ella aunque queramos.