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miércoles, marzo 12, 2014

La oculta ubicación del anfiteatro romano de Barcelona

Zona de Santa María del Mar
Barcelona, como otras ciudades mediterráneas, tiene una historia extensa e intensa, fruto de siglos de continua ocupación. En el caso de la Ciudad Condal, esta historia se remonta a los albores mismos de la humanidad (al Neolítico), pero su despegue como gran ciudad costera se dio con los romanos, de los cuales se mantienen diversos edificios, murallas y estructuras (ver El Rec Comtal, la olvidada relación íntima entre Barcelona y su medio ambiente). Sin embargo, y debido a su importancia capital, lo que siempre ha llamado la atención de los historiadores y arqueólogos ha sido su falta total de edificios lúdicos tales como un circo o un anfiteatro, y más dándose el caso de que ciudades similares o más pequeñas estaban dotados de este tipo de infraestructuras. Esto ha sido así hasta la actualidad en que una arqueóloga, la Jordina Sales, cree haber dado con el paradero del desaparecido anfiteatro romano de Barcelona.

Fachada de Sta. María del Mar
Una de las cosas que más atraen al turismo de Barcelona es la parte antigua de la ciudad y, más concretamente, el espacio de Ciutat Vella (Ciudad Vieja) comprendida entre la Catedral, la Vía Layetana  y la Plaza de Sant Jaume y que, a grosso modo, correspondería con la antigua colonia romana de Barcino, parte de las murallas se pueden observar hoy día. No obstante, poca cosa se ha encontrado en la parte extramuros de la ciudad. A pesar de ello, una calle con un extraño trazado en diagonal, la calle Argenteria, está documentada desde época de Augusto. Actualmente esta calle lleva a la iglesia gótica de Santa María del Mar, pero ahí no hay nada romano. ¿Un camino romano a ningún sitio? Raro, raro...

Anfiteatro de Tarragona
Sales empezó a investigar y descubrió que Santa María del Mar antes se llamaba Santa María... ¡de las Arenas! Si tenemos en cuenta que cuando el cristianismo accedió al poder, se dedicó a hacer iglesias dentro de los anfiteatros (el de Tarragona sin ir más lejos) a forma de homenaje a los cristianos ejecutados, y muchas de estas iglesias tenían el apelativo "de las arenas", posiblemente estuviera sobre la pista. Por su parte, tradicionalmente se entendía que se llamaba "de las arenas", por su cercanía a la playa, pero estudios geológicos y arqueológicos han demostrado que la playa quedaba demasiado lejos como para referirse a las arenas marinas (ver El Cagalell, una marisma a pie de Colón). Además, el hecho de que en 1977 se descubriese un estrato de arena compactada de origen antrópico especialmente horizontal a varios metros de profundidad, llamaba poderosamente la atención. Todo parecía apuntar para el mismo sitio... pero no solo era esto.

Fachada curva Pl. Sta. María
A través de un estudio de fotografías aéreas de la zona, resulta curiosa la existencia de una serie de pequeñas calles en forma curva que circunvalarían la actual basílica de Santa María del Mar y que, aún en mapas antiguos eran más pronunciados todavía, que corresponderían al límite exterior del anfiteatro. Incluso algunos edificios de estas calles tienen una más que sospechosa curvatura de su fachada, máxime cuando no había ninguna necesidad de tomarse tanta molestia. Si a esto sumamos que en los alrededores existe un gran número de edificios con arcadas paralelas a la iglesia (que podrían corresponder con las bóvedas de las gradas -la cávea- del anfiteatro) y que la depresión existente en la plaza del Fossar de les Moreres, podría corresponder con parte de los sótanos del anfiteatro, resulta que todo un conjunto de pruebas indirectas estaría ubicando la posición del anfiteatro romano de Barcelona.

Restos sospechosamente curvos
Desgraciadamente no ha trascendido ningún documento antiguo que testimonie fehacientemente la existencia de este anfiteatro, pero resulta muy dudoso que no existieran edificios lúdicos, sabiendo el profundo papel político de estas actividades (ver Pompeya año 59, la primera batalla campal entre aficiones de la Historia), y más habiendo habido participantes de la ciudad en las Olimpiadas (el famoso Lucio Minicio Natal, por ejemplo). ¿Dónde participaban habitualmente?

Arcada de la C/ Caputxes ¿la cávea?
La ciudad de Barcelona gracias a su vitalidad y prolongada historia parece haber absorbido dentro de su trama urbana los restos del antiguo anfiteatro romano de Barcelona. Jordina Sales ha sido la primera en proponer oficialmente la teoría, la cual tiene un peso científico innegable derivado del estudio comparado y de las pruebas indirectas. Ahora ya es cuestión de seguir investigando y estar atentos a cualquier descubrimiento en el subsuelo de los alrededores de Santa María del Mar. Es muy posible que de aquí a un tiempo, los turistas dispongan de una atracción más para visitar la activa y cosmopolita Ciudad Condal.


Perímetro estimado del Anfiteatro de Barcelona


Webgrafía

1 comentario:

InmaProfe dijo...

Buenas, siempre me ha encantado ver ciudades desde Google maps o Google earth intentando "descubrir" edificios antiguos. Desde hace muchos años me pregunto por una zona de Sevilla, en la parte de La Trinidad-Santa Justa, un cruce de calles que por alguna extraña razón tiene las fachadas circulares (buscar en Google la Plaza de Antonio Martell, cruce de la calle Arroyo con San Juan Bosco). Aquí es que además, muy cerquita hay restos romano y están las sagradas cárceles, unas mazmorras donde se supone que estuvieron Santa Justa y Rufina... Y según se cuenta, una de ellas fue echada a los leones en el anfiteatro romano pero no Le atacaron, sino que Le lamieron los pies (como muestra su iconografía). Quizás sea subjetivismo mío, seguramente, pero no deja de llamarme la atención la disposición de esa zona. Ojalá alguien lo investigue alguna vez. Saludos!