Publicidad

sábado, febrero 21, 2015

Montjuïc 1641. La chapuza militar española y las escalas que nadie trajo

Castillo de Montjuïc
Si hay algo que detesto profundamente son los ejércitos y cuerpos armados de todo tipo, ya que soy de la opinión que todo este tipo de organizaciones no dejan de ser más que cuerpos que simplemente están al mando del poder establecido. Soy pacifista convencido y las armas, excepto para hacer diana en una feria, creo que no debieran ni de existir y ni mucho menos los ejércitos de cualquier país y adscripción. Si a eso añadimos que en este país, el ejército ha dado más disgustos que motivos de orgullo, y que es más conocido en todo el mundo por sus soberanas cagadas, que por sus mínimos éxitos, comprenderán que no pueda por menos que esbozar una sonrisa cuando escucho a algún exacerbado aquello de "glorioso ejército español".

Montjuïc y Barcelona
Y es que si para algo sirve la memoria histórica es para ser conscientes de lo bueno, de lo malo y de lo curioso de nuestras raíces, y una de estas cosas, por poco conocida, es la batalla de Montjuïc de 1641 en que los españoles, superiores en número, fueron derrotados por las tropas catalanas y francesas. Los historiadores aún no se explican la chapucería demostrada por las fuerzas españolas en aquella batalla.

Conde-duque de Olivares
26 de enero de 1641. La conocida como Guerra dels Segadors, ya hacía 7 meses que funcionaba como respuesta a los excesos de las tropas españolas en las tierras catalanas con la excusa de atacar a los franceses. El Conde-duque de Olivares, con sus tropas, había decidido "allanar" Catalunya para gozo del rey de España, Felipe IV, y se había dirigido de forma sangrienta desde Tortosa  hacia Barcelona avanzando con sus 23.000 infantes, 3.100 caballos y 24 piezas de artillería. La cosa no pintaba bien.

En vistas de la merienda de negros que se avecinaba, las Cortes Catalanas y el Consell de Cent, astutamente aconsejadas por los asesores franceses, habían decidido ceder la soberanía de Catalunya al rey francés Luis XIII el cual había prometido el mantenimiento de todos los fueros, usos y privilegios del principado.

Pau Claris
Catalunya se había convertido de facto en una república al repudiar la soberanía del rey de España, pero sus fuerzas militares no eran suficiente para parar el rodillo del Conde-duque de Olivares, por lo que el ofrecimiento francés de refuerzos por soberanía era en aquellos momentos un mal menor. El hecho de que Portugal, simultáneamente, se hubiera revuelto contra España, dio confianza a los resistentes catalanes para seguir adelante con la separación de España y su adscripción al reino de Francia.

Francia envió sus refuerzos y las tropas españolas llegaron a Barcelona, donde la población se preparó a resistir con la ayuda de tropas de caballería francesas apostadas en el interior de las murallas de la ciudad. A partir de aquí los historiadores no se explican la táctica que utilizaron los españoles, porque no tiene ni pies ni cabeza.

Murallas de Barcelona
Las tropas españolas atacaron con la caballería las murallas de Barcelona con el Duque de San Jorge al frente pero, incomprensiblemente, se apostaron demasiado cerca de las murallas y los resistentes -con Pau Claris a la cabeza- les dieron más que lentejas dan por un euro. La caballería española sufrió muchísimas bajas, entre ellas el mismo Duque de San Jorge, y se tuvo que batir en retirada debido al acoso de la caballería franco-catalana. Pero no se relaje, aún hay más.

¿Escalas? ¿Para qué?
Por su parte, el Marqués de Torrecusa (padre del deceso Duque de San Jorge) se encargaba de tomar la fortaleza de Montjuïc, donde se apostaban unos 500 soldados entre catalanes y veteranos franceses. En un momento dado, Torrecusa envía a sus tropas al asalto del castillo y cuando, después de un penoso avance con muchísimas bajas, los españoles llegan al pie de las murallas, resulta que... ¡se habían olvidado las escalas! En esa situación, las tropas de Olivares se tenían que esperar a que llegaran las escaleras, en desventaja y apostados bajo un auténtico avispero de fuego de los defensores, los cuales aprovecharon para hacerlos batir en retirada mientras llegaban los refuerzos desde la ciudad.

Vista aérea del castillo
Después de esta chapuza militar, las tropas del Conde-duque de Olivares se retiraron a Sants, donde tenían su cuartel general, y de aquí retrocedieron hasta Tarragona. No se sabe porqué se hicieron tan mal las cosas, pero se especula que la prepotencia y el exceso de confianza en su potencia militar les hicieron bajar la guardia a los Torrecusa y atacar auténticamente a lo loco, con el resultado obtenido.

Sea por lo uno o por lo otro, quedó muy patente que unos ineptos vestidos de profesionales pueden hacer arruinar la vida al más potente de las tropas, dejando muy evidente que para mandar no todo el mundo sirve so pena de encontrarte vendido por los mismos que han de gestionar tu vida.

¡Ah! ¿Que como acaba la cosa? Pues mire... la guerra continuó por 11 años. Catalunya vio que Francia no se diferenciaba en nada de los españoles y acabó haciendo las paces -momentáneamente- con España. España, por su parte, hizo las paces con Francia y firmaron el Tratado de los Pirineos. ¿De qué sirvió toda esta movida? Para nada: se volvió a la misma situación de antes de la guerra (para este viaje no hacían falta alforjas, realmente), el país arruinado y Catalunya perdió el Rosellón y la Alta Cerdanya por el "santa rita, rita..." de los franceses.

¿Me comprende ahora porqué soy pacifista?


La Batalla de Montjuic de 1641, por Pandolfo Reschi
Art. Rev. 06/06/13 20.32 94v

5 comentarios:

ALIADO dijo...

Si no te importa, me gustaría hacer unos comentarios sobre tus opiniones que considero que pueden ser tan respetables como las mías.
En primer lugar, a mí tampoco me gustan los ejércitos, pero, mientras los vecinos de al lado los tengan, tú los tendrás que tener ¿O piensas montar un ejército en 5 minutos? Incluso, se dice que los independentistas catalanes ya están pensando en ello.
Es curioso que te refieras al “glorioso ejército español”, como si los catalanes no tuvieran nada que ver en él, cuando a las tropas siempre les ha gustado más desfilar con la “Marcha de los voluntarios”. Un himno que se creó, concretamente, para los voluntarios catalanes que llevó Prim para luchar por España en la guerra de África. Hay muchos cuadros donde los verás luchando con su bandera de España, que la solía llevar el mismo Prim.
Por otra parte, te comento que también los turcos fueron derrotados en 1683, ante las puertas de Viena, por unas fuerzas muy inferiores en número. No creo que nadie dude del poderío de los turcos.
En el siguiente párrafo te equivocas. Es al revés, los franceses nos habían declarado la guerra y las tropas españolas fueron a defender una parte de España, llamada Cataluña.
El conde-duque de Olivares, que era andaluz, región que también se sublevó al mismo tiempo que Cataluña y Portugal, lo único que quería era que los catalanes pagaran sus impuestos al igual que hacían los demás habitantes de España. Ni más, ni menos.
Si Cataluña pasa de una monarquía a otra, no puede ser ni de iure, ni de facto una república. Ya me explicarás cómo se produce ese cambio.
En la batalla de Waterloo, a la caballería francesa, que llegó hasta las baterías aliadas, dirigida por el mariscal Ney, se les olvidó llevar unos clavos para agujerear el ánima de los cañones y tuvieron que darse la vuelta.
Francia dejó literalmente tirada a Cataluña y ésta tuvo que agachar la cabeza y pedir la paz y el perdón al rey de España. Aparte de eso, las tierras catalanas cedidas a Francia perdieron inmediatamente todos los derechos de los que gozaban a este lado de la frontera, incluidos el uso de su lengua y sus normas legales.
No vayas a pensar que soy anticatalanista. Mis dos apellidos son de origen catalán.

Juan Antonio Morán Alvarez dijo...

Es evidente que la reescritura de la Historia por los nacionalistas ha calado hondo. Ireneu presenta la batalla de Montjuic como un enfrentamiento entre los ejércitos de dos paises diferentes, España y Cataluña, enfrentados entre sí, cosa que difiere bastante de la realidad. Pero ya resulta un poco cansado tener que rebatir, una y otra vez, lo que a los historidores imparciales les resulta evidente.

Anónimo dijo...

Varias puntualizaciones ... El General Prim, aunque catalan, forma parte del listado de asesinos que bombardearon la poblacion de Barcelona, cada 60 años mas o menos, y desde hace 300, el ejercito español acostumbra a hacerlo, excepto en el ultimo siglo que solo lo hizo una vez.
La victoria de los Vieneses contra los Turcos nos dejo una creacion de los pasteleros de Viena, el croissant, en recuerdo de la media luna de las enseñas turcas.
JA Moran.. cuando te refieres a "nacionalistas" te refieres a los nacionalistas españoles o a cuales ?... porque, a mentiras, a los "nacionales" no les gana nadie.

Victor Rey dijo...

Su comentario estaria muy bien si no fuera porque esta lleno de errores ,los cuales me gustaria pensar que són fruto de su poco comocimiento de los hechos acaecidos, mal empieza cuando considera la Cataluña de la època como parte de España cuando la única relacion con castilla a la que usted considera en aquella època España era que la Cataluña de entonces solamente compartia Rey, Cataluña tenia sus propias constituciones ,moneda leyes ,una de las cuales decia que la monarquia hispanica no podian obligar a los catalanes a participar en las guerras del rey a menos que fueran invadidas la fronteras del principado , motivo por el qual se llevó la guerra por la frontera catalana para implicar Cataluña en la contienda , Cataluña con su tratado Francia juro las constituciones y pacto una república bajo la proteccion del rey francès que pasaria a ser Conde de Barcelona .
Cuando habla de Prim y la guerra de Àfrica erra otra vez , apenas fueron 400 los voluntarios catalanes mas o menos el mismo número que participaron en la toma de Gibraltar para los Ingleses, los voluntarios de Prim mas que por la grandeza de España lucharon por el y por el mal recuerdo que dejaron en el imaginairo catalan los piratas berberescos en las poblaciones costeras en los siglos XVI y XVII .
Desgraciadamente lo unico que Cataluña puede agradecer a castilla y su monarquia es la perdida de parte de su territorio por culpa de su chapuzas militares y su mala fé

Victor Rey dijo...

Por cierto ,suerte tuvieron los tercios de olvidarse las escalas y de retiraron porque aquel dia no habria quedado ninguno