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sábado, abril 18, 2015

El líder norcoreano que hizo 38 bajo par sin haber jugado nunca al golf

Kim Jong-il
Resulta harto conocida la tendencia que tienen algunos políticos a abultar sus currículums cuando estos están en cargos de cierta responsabilidad. Unas veces se venden como licenciados de carreras de las cuales solo hicieron un curso, otras directamente se inventan las universidades de prestigio en las que han estudiado y a las cuales no han ido más que de visita... sea uno o sea otro, la necesidad de descollar por encima de los demás como forma de justificar un cargo (muchas de las veces encargado a dedo por la gracia del capitoste del momento) ha ocurrido durante toda la historia. Y si esto ocurre a niveles bajos, pueden imaginarse lo que ocurrirá en los grandes puestos políticos, donde los trepas de turno, para justificarse ante todo un pueblo, tienen unos currículums y unas cualidades que rozan lo divino en cualquier ámbito. Tal es el caso del ex-presidente de Corea del Norte, Kim Jong-il, el cual era un jugador de golf tan excepcional que consiguió completar un recorrido de 18 hoyos en 38 golpes...¡bajo par! Lo más gracioso del asunto es que era la primera vez que jugaba al golf.

Un golfista extraterrestre
Si algo tiene Corea del Norte es que, como son ellos contra el resto del mundo, la necesidad de despuntar en lo que sea respecto el resto de países del planeta se ha vuelto una obligación. Y ya no tan solo por el "orgullo patrio" de ser diferentes a los demás -ergo mejores- sino que sus máximos dirigentes, para justificar ante los suyos la existencia de la única república hereditaria del mundo y sus métodos despóticos, han de ser poco menos que dioses entre los humanos. Solo así se entiende que se dijera de Kim Jong-il (padre del actual "presidente" Kim Jong-un e hijo del "presidente" y fundador de la patria, Kim Il-sung) que era capaz de cambiar el tiempo atmosférico según su estado de humor. Y no era solo esto en lo que "destacaba" el modestísimo Kim Jong-il.

Al "pitraque" le daba cosa mala
A parte de ser nombrado con 50 apelativos diferentes, entre ellos "Generalísimo" (curiosas las influencias), fue nombrado dos veces "Héroe de la Patria" -no era héroe, sino súper-héroe-, era un apasionado cinéfilo al mejor estilo Stalin (ver Stalin y su objetivo de asesinar a John Wayne) y amante de las películas de Rambo y con una capacidad impresionante de "zumbarse" las botellas de 630 dólares de coñac Hennessey como si fueran agua. Por algo llegó a ser su mejor cliente mundial, aunque si, como decían los libros de texto norcoreanos, Kim Jong-il no necesitaba defecar... el resto ya es pecata minuta.

Complejo de Golf de Pyongyang
En este contexto de tanto "divineo" (proletario, eso sí), en 1994, con motivo de la inauguración del Complejo de Golf de Pyongyang, el "Amado Líder" -no es coña, lo llamaban así- decidió coger por primera vez un palo de golf y hacerse los 18 hoyos de que constan los 7 km del recorrido golfístico. El resultado, como no podía ser otro para el semi-dios Kim Jong-il, fue, sencillamente, extraterrestre.

Tal y como juraron y perjuraron los 17 guardaespaldas que velaron el tranquilo juego del presidente norcoreano, Kim Jong-il fue capaz de hacer el recorrido en 34 golpes, 38 golpes bajo la par del campo (que era de 72), hizo 11 hoyos directos de un solo golpe y el peor hoyo que hizo fue un birdie (1 bajo la par). Tiger Woods, a su lado, un jugador de brisca, vamos.

Tiger Woods, un aficionado
Evidentemente, al régimen le faltó tiempo para difundir a los cuatro vientos el tremendo récord que había conseguido su "Amado Líder" a través de todos los medios de comunicación a su alcance. Los 17 "objetivos" guardaespaldas testimonio del milagro golfístico (de ser cierto, habría sido el mejor golfista de la historia), declararon por activa y por pasiva la realidad del hecho, pero a pesar de lo profuso de la documentación, el récord no fue computado en el libro Guinness de los Récord.

Kim Jong-il, con 52 años, se convirtió en la máxima estrella del golf mundial con su extraterrestre recorrido  (las posibilidades estadísticas de conseguirlo era de un 1 seguido de 42 ceros) y, a la vez, el de la carrera más corta: Acto seguido de conseguir su epopeya deportiva decidió colgar los palitroques y se retiró de la práctica del golf. Con un par...por no decir otra cosa.

Un maestro de corta carrera
En conclusión, que el Líder Supremo de los norcoreanos quedó como el mejor golfista, a la vez que le dieron el Master cum Laude por trolero. Con todo, la fama de crápula y de bon vivant del dictador (se hacía traer las langostas vivas y el sushi desde Japón en helicóptero hasta su tren) ya le precedía, con lo cual, tampoco pilló al mundo de extraño. Sea como sea, y sin llegar a semejantes exageraciones, esta sociedad de la apariencia promociona no a quien es mejor, sino al que lo parece y los políticos, como parte de esta sociedad, no hacen más que seguir el mismo patrón. Haríamos bien en no ver en el ojo ajeno lo que no somos capaces de ver en el nuestro.

O...¿qué nivel puso que tenía de inglés en su CV?


De verdad que lo vieron...¡de verdad de la buena!

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