La prosopagnosia o el peliagudo problema de no reconocer las caras

El problema de no reconocer las caras
El problema de no reconocer las caras
Una de las cosas que más rabia me han dado siempre es el hecho de ir tranquilamente por la calle cuando, de repente, te pasa alguien por al lado y te saluda con un sonoro "¡Ey! ¡Hasta luego!"... y resulta que no tienes ni repajolera idea de quién te ha saludado tan efusivamente. El decoro y la educación te hacen devolver el saludo, pero te quedas con cara de boniato asado porque, por más que le des vueltas, no sabes quién era, dejándote un mal sabor de boca por cuanto no sabes si el interfecto en cuestión era alguien que te ha confundido o, lo que sería peor, era alguien que por cercano o importante debería haber reconocido sin problemas. Esto que, en mi caso, puede ser atribuido al despiste propio personal o a mi exposición intensa en redes, hay gente a la que le pasa desde siempre con familiares especialmente cercanos, o incluso con ellos mismos: padecen prosopagnosia.

Entre un 2% y un 3% padece prosopagnosia
Entre un 2% y un 3% padece prosopagnosia
En una sociedad como la actual, donde gracias a las redes sociales, puedes llegar a conocer una cantidad ingente de personas (ver Who's Who, el antecesor de Facebook del siglo XIX), el hecho de no reconocer las caras de quien te rodea y no ser capaz de ponerles un nombre, puede ser tomado incluso como una falta de educación. No obstante, más allá de la saturación de caras y nombres que todos podamos tener, hay una cierta cantidad de gente -se estima que entre un 2 y un 3% de la población- que tiene problemas para reconocer quién es el propietario de aquella cara, por mucho que pueda ser la de su propia pareja, a la cual tiene más vista que el tebeo, y por mucho que no tenga ningún otro síntoma que pueda hacer sospechar que está pasando algo más grave.

Brad Pitt padece prosopagnosia
Brad Pitt padece prosopagnosia
Hace unos años saltó a la palestra de la prensa rosa el caso de Brad Pitt, el conocido actor hollywoodiense, el cual destapaba que llevaba un tiempo que tenía problemas para reconocer las caras de la gente. Una discapacidad que, debido a su profesión, le producía más problemas de los recomendables y que, a su vez, la gente, desconocedora de este trastorno, no tomaba en consideración y no le ponían las cosas fáciles. Este es uno de los casos más conocidos por cuanto afecta a un personaje famoso, pero... ¿qué puede pasar por la cabeza de alguien que padezca prosopagnosia? A ver si soy capaz de explicárselo...

No reconocen las caras en su conjunto
No reconocen las caras en su conjunto
La prosopagnosia (del griego "prosopon" -cara- y "agnosia" -desconocimiento-), también conocida como ceguera de los rostros, es un trastorno neurológico documentado desde el siglo XIX según el cual el afectado, si bien es capaz de reconocer los elementos que forman una cara, no los vería como un conjunto. Es decir, el individuo en cuestión, no es que no sea capaz de ver la nariz, los ojos, la boca, las cejas, etc... de quien tiene delante, sino que aquel conjunto de elementos faciales no lo puede atribuir a una persona en concreto, lo cual puede ser un auténtico problema. Sin embargo, este hecho solo acostumbra a afectar al reconocimiento facial, de tal forma que las personas que padecen de prosopagnosia se las apañan para reconocer a sus seres queridos por otra serie de detalles periféricos tales como la voz, la forma de la cara, el peinado, la vestimenta o los dientes. Estar casados con alguien que cambia constantemente de imagen, para un prosopagnósico es un verdadero quebradero de cabeza.

Giro Fusiforme, zona encarga del reconocimiento facial
Giro Fusiforme, zona encargada del reconocimiento facial
Según parece, la prosopagnosia se produce por un mal funcionamiento del cerebro, ya sea de forma congénita (con diversos grados de afectación), adquirida o por degeneración, sobre todo de la parte que se encarga del reconocimiento facial, ubicado en la base del cerebro. Se ignora -como buena parte de lo que afecta al cerebro, ver El simpático Síndrome del Acento Extranjero- qué es lo que lo produce exactamente, si bien se conocen casos en que los afectados han sufrido heridas traumáticas en la zona occipital del hemisferio derecho perdiendo la capacidad de reconocer las caras. También se sabe que pacientes de Parkinson y de Alzheimer pueden desarrollar prosopagnosia como síntoma de su proceso degenerativo. Sea uno o sea otro, es una disfunción que hoy por hoy no tiene tratamiento y tan solo la utilización de trucos memorísticos -en el caso de pacientes conscientes del problema- parecen ser útiles para alguien afectado.

¿Y quién diantres es?
¿Y quién diantres es?
En definitiva, que la próxima vez que pase a la altura de alguien, le salude, y no sepa quién diantres es, no se preocupe en exceso. Tal el ritmo descabalado de nuestra sociedad hoy en día, es más fácil que sea un despiste por el estrés mal llevado que por otra cosa. Aunque, bien mirado, siempre podemos aducir que padecemos prosopagnosia cuando nos encontramos ante el pesado de turno que se nos engancha como una paparra a la más mínima ocasión.

Mano de santo. 

La prosopagnosia puede hacer de un conocido un desconocido
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