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jueves, noviembre 24, 2005

Las selecciones podencas

125 votos en contra y 43 a favor, este ha sido el resultado de la votación efectuada por la federación internacional de patinaje para aceptar o no a la federación catalana en competiciones internacionales. Para unos una victoria que afirma que España es una e indivisible, y para los otros una derrota temporal con un “à la prochaine” al mejor estilo independentista quebequés. Sin embargo, los que realmente pierden en esta absurda disputa política vestida de deportiva somos todos, y en especial las entidades deportivas de base de todo el país. El día que los políticos se dediquen a hacer su trabajo bien, este mundo será un paraíso.

Aparte de las consideraciones meramente políticas de si Catalunya puede o tiene derecho a actuar de forma segregada del resto de España, lo que no puede ser es que en estas disquisiciones se estén despilfarrando una barbaridad de dinero público tontamente. Las diferentes federaciones deportivas, ya sean de ámbito estatal o de ámbito autonómico, están directamente financiadas por el estado, por lo que nos encontramos que cualquier actividad que estas desarrollen son pagadas en buena parte por el erario público.

Como ya he dicho en más de una ocasión, las relaciones entre entidades, ya sean deportivas, sociales o económicas, se rigen en mayor o menor medida por el “quid-pro-quo”, por lo que nada es casual o altruista. En el caso que nos afecta, las diferentes delegaciones han debido “ganarse” el voto de los países afectos. Unas comisiones bajo mano -siempre negadas, faltaría más- son un buen recordatorio para asegurarse el sentido del voto; comisiones cuyo origen no es ni más ni menos que los presupuestos de las federaciones, es decir, dinero público.

Para que la votación haya salido como ha salido, ha habido un engrase de “ejes” brutal tanto por la parte española como por la catalana. Este detalle no tendría mayor importancia y se podría ubicar dentro de la tónica general del dinero público, pero resulta que todo este dinero -estamos hablando de varios millones de euros- se escatima a los clubs y entidades deportivas de barrio, los cuales ven reducidas constante y drásticamente sus subvenciones año tras año, mientras que la demanda de este tipo de equipamientos por parte de la sociedad aumenta día a día.

Tan asfixiante resultan los recortes de fondos que no pocas entidades se ven obligadas a reducir costes y actividades, aumentar el grado de endeudamiento, o directamente desapareciendo, cuando la tendencia debiera ser la contraria. Por el contrario, las federaciones nacionales y territoriales no hacen más que aumentar sus presupuestos al aumentar las asignaciones para las competiciones internacionales. Las selecciones nacionales y autonómicas, así como las disputas internacionales entre las diferentes selecciones, se han convertido en una sangría de tal calado que están matando el deporte de base que las nutre.

Mejor harían todos en dejar el baldío terreno de la política deportiva a un lado y dedicar sus esfuerzos a que la gente pueda hacer deporte con un mínimo de calidad, porque no lo están haciendo. Mientras unos se están sacando los ojos debatiendo si son galgos o son podencos, mejor que hagan una partida para comprar flotadores para los próximos mundiales de natación. Los vamos a necesitar.
¿Galgos o podencos? Ya da lo mismo.

6 comentarios:

scape95 dijo...

Como siempre, estás acertadísimo.

Salu2!!

Haters dijo...

Ostras, que malpensado. Tu crees que han ido soltando pasta a todas esas federaciones? Pruebas, pruebas!

laceci dijo...

Yo ya me creo cualquier cosa, aún me parecen demasiados votos a favor.

Ireneu dijo...

Scape95: gracias, compi! ;-)

Haters: Evidentemente, pruebas no hay, ya se están de que no haya, pero es vox-populi dentro del mundillo.

Ceci: Pues puedes creertelo perfectamente, me muevo en el ámbito deportivo de cierto nivel y te enteras de muuuuuchas cosas... y más cuando los responsables están más quemados que el palo de un churrero porque las subvenciones se las han retrasado y se han de desfogar.

odyseo dijo...

Ya se sabe, los políticos siempre al servicio del ciudadano...

Odyseo

Miércoles Adams dijo...

Lo siento, gastar la pasta de esa forma me parece un despilfarro inmoral