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jueves, abril 20, 2006

La cómoda petróleo-adicción

El rifi-rafe entre Irán y EE.UU. está cobrándose una victima, muy clara: nuestro bolsillo. El petróleo, esta fuente de energía que de tan limitada parece inagotable, está encareciéndose a pasos agigantados cada minuto que pasa. Por un lado, podría parecernos el peor de los horrores, pero bien mirado, y con un puntillo de responsabilidad global, puede ser lo mejor que nos pueda pasar a todos.

El petróleo está absolutamente en todos nuestras actividades, pero a pesar de los continuos llamamientos a un consumo racional de un recurso no renovable, cada año aumentamos más y más su consumo. La irracionalidad humana pasa a galope por encima de todos los sentidos comunes que puedan ponerse por delante.

Ya hace muchos años que se avisa de los peligros que puede comportar tal alto grado de dependencia del petróleo, pero la gente hacemos caso omiso y nos dedicamos a vivir el día a día sin responsabilidad aparente de nuestros actos. Sólo cuando vemos los dientes al lobo es cuando nos arrepentimos de lo que hemos estado haciendo mal, pero posiblemente para entonces ya sea tarde y tendremos que asumir las consecuencias, guste o no.

La gasolina ha subido una barbaridad y la gente, lejos de racionalizar sus desplazamientos aprovechando en lo posible los trasportes públicos, utilizamos nuestros automóviles hasta para ir a mear. La comodidad, ante todo. Lástima que usualmente, lo más cómodo raramente sea lo mejor. ¿Hará falta que el litro de gasolina se ponga a 3 euros para que la gente se conciencie de que el 80% de los desplazamientos diarios son perfectamente realizables andando, en bici o en transporte público?

Biodiesel, bioetanol, hidrógeno, energía eólica, solar… son tipos de energía que son muy marginales, pero no porque no sean rentables, si no porque el consumo de productos derivados del petróleo es tan fácil y cómodo, que nos ha convertido a todos en adictos a ellos, y a las petroleras, en nuestros “camellos”.

Mas vale que nos pongamos los “machos” y abandonemos en lo posible nuestro vicio, porque el “mono” que se nos avecina será de los que hagan historia.

Mad Max no iba tan desencaminado.




¿Y ahora tendré que ir a por el pan andando?

3 comentarios:

Galufante dijo...

En el fondo, es el consumismo galopante lo que desencadena todas estas barbaridades...Pero nadie moverá un dedo cuando se trata de reducir o limitar su elevado poder adquisitivo...Así que por todos esos consumistas Mr Bush & company pueden seguir contando con las simpatías del mundo occidental en su ficticio litigio nuclear con el siniestro régimen iraní...Hala, sigan circulando...en sus coches, por supuesto...

Agur.

Miércoles Adams dijo...

Ayer, en un momento de despiste total, me pareció oir en la tele que George Bush recomendaba el uso de energias renovables para frenar la crisis del petróleo... Pero igual fue un espejismo

Sergio Fidalgo dijo...

joer... no me veo yo con un rifle para conseguir una lata de gasolina. Habrá que sacarse la T-mes...