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viernes, junio 30, 2006

Aquí no pasa nada.

Aquí no pasa nada. Se entra con un ejército, se destruyen puentes, vias de comunicación, centrales eléctricas, se bombardean ciudades, se detienen ministros y se siembra el terror por toda Gaza y aquí no pasa absolutamente nada. Como si fuera una feria del libro cualquiera: una reseña en las portadas y ya está. ¿Porqué?

El hecho de querer recuperar a un único soldado israelí secuestrado es la excusa más burda y más cínica que se podían haber inventado, porque ¿desde cuando le ha importado al prepotente ejercito sionista la vida de uno de sus soldados? Si cuando la guerra de Irak, no dudó en poner la vida de toda la población en peligro permitiendo que Saddam Hussein bombardeara a su gusto las ciudades israelíes, simplemente por la contrapartida económica de EE.UU. por no responder ¿Esperan ahora que nos creamos que la vida de un soldaducho les importa algo? Solo los más cándidos -o ignorantes- pueden llegar a creerlo.

Lo que a Israel le preocupa en estos momentos es, en realidad, no dar por perdidos los asentamientos palestinos de Gaza (ya dediqué un post) a pesar de que ellos mismos se retiraron hace unos meses, y para ello, no están dudando de utilizar los métodos sucios e inhumanos de una guerra no declarada. Una guerra que de cara a la galería detestan, pero que en realidad están deseando llevar hasta el último extremo.

Lo más curioso, cínico e hipócrita del Gobierno israelí es que, de forma encubierta, está utilizando con los palestinos el mismo rasero que utilizó Hitler con ellos. No se acuerdan del Holocausto, o mejor dicho, sí se acuerdan, lo justo para maquillar sus acciones y que no se parezcan a aquello que jamás la humanidad debiera haber vivido.

Los palestinos les molestan, el hecho de negarse a irse de sus legítimas tierras les incomoda, y que se defiendan del invasor les irrita, pero son otros tiempos y no quedaría muy bien pasarlos a cuchillo como se hubiera hecho otrora y la forma que ha encontrado es machacarlos psicológicamente como si fueran ratas. Bombas de sonido, destrucción sistemática de casas, erección de muros de cemento armado, cierres de fronteras, separación de familias... son armas "no sangrientas" para erradicarlos, para exterminarlos.

Y de mientras, el mundo vive su mundial de fútbol ajeno a todo. Que no les molesten ni distraigan de su pantalla de televisión, que es más importante que un tío de negro pite un penalti que la vida de todo un pueblo. Como dijeron Celtas Cortos: Tranquilo majete en tu sillón.

Que asco.

4 comentarios:

Sergio Fidalgo dijo...

Si tuviéramos que preocuparnos por todas las masacres que se producen en el mundo, no podríamos vivir tranquilos. Simplemente las ignoramos para poder seguir tirando...

fmop dijo...

Como tantas otras veces importan menos las víctimas que exteriorizar el dolor para salir bien en la foto.

Labot dijo...

irónicamente, creo que se ha abierto desde USA un rayo de esperanza. Hay un movimiento en USA que cuestiona, cada vez más, el apoyo económico y político a Israel.
el argumento que esgrimen los demócratas a los neocons es el siguiente: "¿qué beneficios reales hemos obtenido los américanos (estadounidenses) del apoyo continuo e incondicional a Israel? ¿para qué nos hemos enfrentado a Europa y casi al resto del mundo por defender el estado judío? ¿no sería más interesante (económicamente, incluso) apoyar al mundo árabe que encierra un mayor potencial de crecimiento?"

es triste que estos sean los motivos pero si USA retira su apoyo incondicional a Israel la alianza euro-árabe podría "imponer" un poco de paz en la zona

Ireneu dijo...

Lamentablemente Labot, está visto que esa retirada de apoyo aún tardará en llegar.