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domingo, noviembre 19, 2006

Lo siento.

Que si el castellano es lengua oficial en Catalunya y se discrimina su uso por la administración, que si hay gente que quiere escolarizar a sus hijos solo en castellano y no se lo permiten, que si el español está en peligro en su propio país en beneficio del catalán… sandeces de este tipo estamos hartos de escuchar desde Madrid y desde los círculos más anticatalanes de Catalunya. Sandeces que nada tienen que ver con lo que vivimos en el día a día por estas tierras y que ponen muy de manifiesto cómo hay gente que lo único que quiere hacer es revolver el río para poder sacar partido de él. Pero… ¿qué pasaría si la situación fuese exactamente al revés? ¿Se sostendría todo el discurso que venden para Catalunya? Esa situación no es utopía, existe en realidad, y se llama Puerto Rico.

Puerto Rico fue anexionado a las bravas por EE.UU. en 1898 durante la guerra de Cuba, después de 400 años de pertenencia española. A los americanos les faltó tiempo, como hicieron en Filipinas, de intentar eliminar el idioma castellano de toda la vida pública y privada de la isla. El inglés se decretó única lengua oficial. En Filipinas les funcionó a la perfección y el castellano lo habla de nacimiento menos de un 0'1% de la población (2658 hablantes nativos en 1990). Sin embargo, en Puerto Rico, el pueblo llano se negó a perder su lengua e incluso los profesores, obligados por ley a dar las clases en inglés solo lo hacían cuando los inspectores yanquis hacían las inspecciones.

Con el tiempo, y visto que no se conseguía el propósito original de eliminar el castellano, se decidió dar el estatus de lenguas cooficiales al español y al inglés, produciendo de facto una sociedad bilingüe, cuyas bases desean hacer del castellano el único idioma oficial, y una élite pro-estadounidense que desea continuar con la situación de cooficialidad. El espectro político es complejo, existiendo los unionistas, los autonomistas e incluso un partido independentista puertorriqueño que incluye en su programa electoral la siguiente premisa:

"Derogar la ley de los idiomas oficiales y restaurar el español como idioma oficial de Puerto Rico, como símbolo vivo de nuestra identidad y nuestro orgullo nacional."

Qué curioso. Cambien los nombres de las lenguas, inglés por español, y español por catalán, y tenemos una situación calcada a la que estamos viviendo en Catalunya, pero, mientras que aquí el catalán es el malo, allí el castellano es el bueno. ¿Por qué?

¿Por qué los medios españolistas eluden sistemáticamente la existencia de Puerto Rico y su problemática lingüística? ¿Por qué allí la resistencia de la lengua propia es encomiable y aquí la resistencia de la lengua catalana se ve como una subversión? ¿Por qué allí un partido independentista y un lema del tipo “Somos el único país de Hispanoamérica que todavía es colonia.” son aplaudidos y aquí, por el contrario, son vistos como el peor de los demonios? Si en Catalunya ciertos padres reclaman el derecho a una educación exclusivamente en castellano de sus hijos…¿se puede negar una educación exclusivamente en inglés en Puerto Rico?

Una vez más, y como tantas veces, no es lo mismo dar que recibir. Los imperialismos son deleznables los vistamos del color que sea y las injusticias son las mismas ya sean que nos afecten o las produzcamos. Sin embargo…¡qué bonito es ser los buenos en cualquier situación! Pero va a ser que no.

Eso sólo ocurre en las películas yanquis. Lo siento.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesante...

El Piko dijo...

Sí, interesante. Todo esto depende, como todo en la vida, del color del cristal con que se mira. Lo que me pregunto es por qué no escribes en catalán. Cuando uno va la guerra se defiende con sus armas, no con las del contrario (tómalo exclusivamente como una metáfora). No por nada, si no porque uno en la vida puede ser lo que le salga de los mismísimos, pero siempre se ha de ser consecuente. Si eres un hijo de puta, sé un hijo de puta consecuente. Si eres español, sé un español consecuente. Y si eres catalán, sé un catalán consecuente.

Un saludo, colega de blog.

malaputa dijo...

Si eres bilingüe como nos pasa a muchos puedes utilizar la lengua que te salga del culo, y es una gran suerte.
Lo que jode es la diglosia.

Ireneu dijo...

Partiendo de la base que es más facil que un olmo te dé peras a que un ser humano sea congruente, cabe remarcar que en estos casi dos años que llevo en la bloguería, nadie me ha preguntado por el hecho de defender el catalán en castellano, y aunque parezca mentira, tiene su razón de ser.
Particularmente me da lo mismo hacerlo en catalán o castellano, de hecho si veis mi perfil a parte de este blog en castellano, llevo otro exclusivamente en catalán y otro en francés. Sin embargo, Memento Mori, solo puede y debe ser escrito en castellano.

La problematica que hay en Catalunya con el idioma y todo lo que le envuelve, viene provocado por su conflicto con el castellano, y por tanto, la única forma de hacer didáctica de la realidad que aquí ocurre no pasa por una endogamia de la información sino por una apertura al mundo exterior.

Un catalán YA sabe lo que está pasando en realidad. Un madrileño, un gallego, un extremeño,o incluso un sudamericano, no. No tendría sentido hacerlo en catalán para alimentar simplemente una autolamentación, ha de ser en castellano para que la información salga de nuestro entorno y la gente se entere de lo que aquí se cuece a pie de calle. Y por eso lo hago.

¿Donde está la incongruencia?

Gemma Ferré dijo...

Muy interesante esto que comentas de Puerto Rico. Evidentemente el cristal con que se mira es muy importante y a los de aquí se nos cuelga un San Benito de malvados opresores mientras que el portorriqueño es el oprimido. ¡Qué cosas!

Petons

malaputa dijo...

Me parece que al gallego y al euskera que le ocurre lo mismo... No sólo al catalán. Incluso el gallego está en peor situación que el catalán, aunque proporcionalmente lo hable más gente.