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| La Suda de Lleida |
Madina Larida, más conocida hoy en día por Lleida (Lérida, en castellano), fue una de las ciudades más importantes de la
Marca Superior musulmana de
al-Ándalus, desarrollándose alrededor de la actual colina de la
Seu Vella. Cerro que estaba culminado por una fortificación que era fácilmente defendible y desde la que se vigilaba toda la llanura leridana. Una fortificación que, en parte, aún se mantiene hoy día. Se trata del castillo de
La Suda.
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| La Roca Sobirana |
Denominado también
Castell del Rei (Castillo del Rey), y accesible a pie desde el conjunto monumental de la Seu Vella, la Suda pasa hoy día desapercibida por la abrumadora presencia de la imagen emblemática de la catedral en lo alto del altozano que, con los pies tocando el curso del
Segre, domina altivo la ciudad de Lleida. Un papel secundario que le ha hecho sufrir de forma violenta las vicisitudes históricas que le han tocado pasar.
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| Reconstrucción de la Suda original |
Formado, en un principio, por un edificio rectangular de varios cuerpos con un patio central defendido por un foso y por varias torres que actuaban como contrafuertes de los muros de la Suda, de este
castillo andalusí del siglo IX sólo pervive -y muy modificado- el cuerpo sur convertido desde 2011 en un centro de interpretación. Equipamiento al que se accede por una pronunciada rampa que salva el desnivel entre la explanada de la catedral y la llamada
Roca Sobirana, cima de la colina donde se ubicaba La Suda.
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| Larida en la Marca Superior del Califato de Córdoba |
Documentado desde el año 882, en plena ocupación sarracena de
Larida, el castillo de la Suda fue el principal bastión defensivo de la ciudad durante siglos, a la vez que se convirtió en residencia del gobernador. Por esta razón, entre 1031 y 1036, se cree que en él encontró refugio
Hixam III, último califa de
Córdoba después de que fuera destronado y el califato suprimido.
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| Peronella y Ramón Berenguer IV |
Con la toma de Lleida por parte de las tropas del conde de Urgell,
Ermengol VI, y el de Barcelona, Ramón Berenguer IV en 1149, la Suda es profundamente transformada y se convierte en palacio residencial. A modo de ejemplo de la importancia del castillo, en sus instalaciones tendrá lugar en 1150 el casorio entre
Ramón Berenguer IV y
Peronella de Aragón, trascendental unión matrimonial que rubricaba la unión política del reino de Aragón con el condado de Barcelona (
ver Cuando la península contaba los años de otra manera: la Era Hispánica).
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| Restos del patio interior de la Suda |
Remodelado nuevamente en época de
Jaime I (1208-1276) cuando se le cambiará la cubierta de madera por una de bóveda de piedra, será en época de
Pedro el Ceremonioso (1319-1387), cuando se reforzarán las torres, se crearán nuevas estancias y se construye una capilla. No obstante, La Suda perderá el favor real durante el reinado de
Martín el Humano (
ver Martín I de Aragón, un ataque de risa y el desquiciado final de una dinastía real), cayendo en decadencia y acabando por convertirse en un almacén. Una decadencia a la que colaboró el protagonismo de la catedral, levantada durante el siglo XIII en el lugar donde estaba la
mezquita mayor.
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| La Suda de Lleida (1880) |
Durante los siglos posteriores la situación no cambiará. No será hasta el 1640, cuando volverá a su uso militar convirtiéndose en cuartel, acogiendo durante la
Guerra de Sucesión a las tropas austracistas que trataron de resistir el ataque de las tropas borbónicas durante el asedio de 1707. Adaptado como hospital a partir de entonces,
Felipe V ordenará la construcción de cuatro baluartes estilo
Vauban (
ver El castillo de Montjuïc, la fortaleza barcelonesa situada entre el temor y el orgullo) alrededor de la Suda, y su conversión en polvorín en 1749. Papel que supuso que el antiguo palacio real fuera
volado en 1812 por las tropas napoleónicas y en 1936 durante la
Guerra Civil española, quedando muy dañado por ello y terminando por ser abandonado en 1948.
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| Rehabilitación de la Sala Real |
Tras varios decenios de olvido, a finales de los años 70 del siglo XX,
la Paeria -el ayuntamiento leridano- tomará conciencia de la importancia de los pocos restos todavía conservados y efectuará diversas restauraciones y campañas arqueológicas, que culminarán en 2011 con la construcción en la antigua sala real del
Centro de Interpretación de la Suda-Castell del Rei. Espacio museográfico que repasa la historia de este edificio tan maltratado y, a la vez, tan desconocido por la ciudadanía leridana.
El dato: En 1214 tuvo lugar, en el castillo de la Suda, el juramento de fidelidad de los nobles catalano-aragoneses al rey Jaime I, en ese momento un chiquillo de poco más de 6 años.
Por si lo quieres visitar:
Dirección: La Suda-Castell del Rei, Turó de la Seu Vella s/n, 25004 Lleida (Segrià)
Teléfono: (+34) 973 230 653
Acceso: Propiedad pública visitable
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| La Suda en el conjunto monumental del Turó de la Seu |
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